Y calle de añadir que sobre todo me pareció mal asesorado jurídicamente.
Pero,
no dije nada más, resistiendo las provocaciones que los comentarios políticos generan,
y porque me he impuesto la regla de no hablar de política (y otros temas
espinosos) con mis amigos.
En política muchos juegan a tener razón de modo
exclusivo. Y eso es natural en la pubertad política
La
verdad es que, más que lo que dijo el Presidente, me llamo la atención lo que
no dijo. Me llamo la atención que NO DIJERA UNA PALABRA sobre ODEBRECHT.
Por
eso mismo, señalo aquí lo que me parece más importante: la impunidad que los
socios y cómplices de Odebrecht y demás compañías brasileras están tratando de
conseguir.
La
impunidad de todos aquellos que han sustraído del presupuesto público MILES DE
MILLONES durante más de 15 años organizando una verdadera red social de corrupción
y complicidad en el MAYOR ESCANDALO DE CORRUPCION de nuestra historia. Este escándalo
figurara en la Historia del Perú.
Red
de corrupción y complicidad que abarca a empresarios, políticos, funcionarios públicos,
abogados, estudios de abogados, supervisoras, periodistas, dueños de medios,
ONGs, jueces, fiscales, opinologos y hasta artistas.
Impunidad
que es factible dada la miseria moral de nuestro Poder Judicial y que ha sido
parcialmente revelada por estos audios.
Impunidad
que ha ganado DOS años de libertad, en los cuales NINGUN “pez gordo” de esta
red de corrupción está acusado o encarcelado.
Impunidad
que es factible dada la fragilidad de nuestras instituciones.
Impunidad
que es factible dada la ignorancia que muestran sin vergüenza algunos políticos
(y hasta el nuevo Ministro de Justicia) de la Constitución.
Impunidad
que está siendo oscurecido por el humo de todo este escandalete mediático alrededor
de unos audios.
Impunidad
que sería terrible para nuestra frágil democracia. Si cometes delitos y no te
castigan, NO HAY DISCURSO que valga.
Porque
la acción enseña.
Impunidad
que celebra el discurso anti instituciones al que juegan los que pretenden
enfrentar al “pueblo” con el Congreso
Porque
podremos desgañitarnos contra los fujimoristas, apristas o izquierdistas
acusándolos
de corruptos. Como si la corrupción fuera patrimonio exclusivo de un grupo y no
fuera un mal nacional.
Porque
de nada vale indignarnos. Podremos exigir cárcel para los corruptos.
Pero
lo peor que nos puede pasar es que no haya sanción para los delitos. ¿Saben de alguna
acción judicial sobre Giuffra o de Bórea? ¿El castigo depende del infractor?
Habremos
construido para el 2021 o antes el mejor escenario para que un Antauro se lance
a la aventura. Y el hartazgo de los electores mayoritarios hará realidad lo que muchos irresponsables
corean “Que se vayan todos”
Alli, cuando los
que se rasgan las vestiduras cada 5 de abril, que son los mismos que ahora
megáfono en mano agitan el cierre del Congreso, mostrando su hipocresía política
y la superficialidad de sus convicciones democráticas, recibirán lo que exigen
y hasta más.
Ya lo
dijo Lee Kuan Yew, Primer Ministro de Singapur de 1959 a 1990 "Si
quieres derrotar la corrupción debes estar listo para enviar a la cárcel a tus
amigos y familiares". Y él lo hizo.
¿Tendremos
nosotros esta misma férrea determinación?
