6 MEMORIAS EL MORENAZO

En 1969 Córdoba era una de las principales ciudades de Argentina a la que ellos llamaban la “Detroit” argentina homologandola con la sede de la industria automovilistica norteamericana por la cantidad de fábricas de automóviles allí asentadas con miles de obreros en fuertes sindicatos. Era sede tambien de la Universidad de Córdoba la más antigua del pais con más de 30,000 estudiantes.

En Mayo del referido año el gobierno pretendio eliminar un beneficio que pagaba el salario completo del dia sabado pero con media jornada de trabajo (4 horas) lo que desato una serie de protestas masivas con participacion adicional de estudiantes y organizaciones barriales.

La huelga estaba convocada para el jueves 29 y viernes 30 de mayo y fue bien organizada empezando a las 11 de la mañana con los obreros abandonando el trabajo, marchando por las calles y dirigiéndose al centro de la ciudad.

Los manifestantes no estaban con las manos vacias al enfrentar a la policía. El enfrentamiento fue violento con resistencia y ataque a las fuerzas policiales. Las manifestaciones incluyeron la ocupación de facultades universitarias, edificios, calles, plazas y barrios enteros. La población apoyaba abiertamente a los manifestantes.

La policia en 2 horas ya había agotado todo su gas lacrimógeno y tambien el combustible de sus vehículos teniendo que retroceder.

La revuelta duro 2 dias y toda la ciudad quedo en poder de los manifestantes encabezados por obreros y estudiantes. La policia local estaba desbordada y tuvo que pedir ayuda al ejército.

La prensa y los ciudadanos bautizaron el hecho como el “Cordobazo” y fue tal el impacto de la revuelta que provoco la caída del gobierno del presidente Ongania y en homenaje a los principales dirigentes de la revuelta hay en la ciudad calles que llevan sus nombres.

Desde ese hecho histórico, la prensa y la izquierda acostumbra añadir el sufijo “azo” al sustantivo para denominar las revueltas populares con fuerte impacto político. Aqui hemos tenido ya un "Arequipazo" y un "Tacnazo".

¿Porque este preambulo historico?
Mientras estaba yo tratando de encontrar respuestas obtuve un ejemplar del periódico del PST argentino: Avanzada Socialista (era la primera vez que veía un periódico de izquierda del mismo tamaño que El Comercio) que incluía un suplemento de 4 páginas con la primera parte de un documento titulado “Un documento escandaloso” escrito por Nahuel Moreno en respuesta a otro de Ernest Germain seudónimo usado por Ernest Mandel.

En este documento Nahuel Moreno se oponía frontalmente a que los partidos trotskistas se integraran a las guerrillas. La solidez teórica y política del documento fue tal que no solamente lo lanzo como uno de los principales dirigentes políticos trotskistas sino que su impacto rompió en dos fracciones a muchos partidos de su corriente entre los que apostaban por integrarse a las guerrillas y los que se oponian a ello.

Dentro del trotskismo se referían al referido documento como el “Morenazo” y poco despues fue publicado como libro.

La aparición del nombre de Ernest Mandel en este
escenario me llamo la atención por ser este el autor de uno de los libros de Economía de la bibliografía del curso de Introducción a la Economía en la universidad.
Desconocía que este economista alemán había tenido una vida azarosa que incluía sobrevivir a un campo de concentración durante la II Guerra Mundial, tener una abundante producción escrita y tambien tener prohibida la entrada a los EEUU, Francia, Suiza y otros paises por su muy activa militancia política.

Volviendo al documento en mención, luego de leerlo entendi porque le llamaban el "Morenazo" y tambien creí haber encontrado el método de análisis politico que permtia responder a mis preguntas. Me autoconvencí e inmediatamente me hice simpatizante de la corriente politica encabezada por el PST argentino a partir de coincidir con el metodo de analisis politico que hacia Moreno y supuse que su simil peruano “debía ser” semejante a su homónimo argentino.

La realidad me enseñaría que estaba a años luz de distancia en todos los aspectos.

5 MEMORIAS UN FINAL CIVILIZADO

Luego de esa extensa charla nocturna nunca mas tocamos el tema pero nos buscábamos para conversar o tomar un café y salimos un par de veces más al cine solos, a la tercera cita la relación se estableció. Dos meses más tarde pasábamos todos los fines de semana juntos.

Nos reíamos mucho al principio. Nos gustaba leer juntos el Caballo Rojo suplemento dominical del Diario de Marka; el primer y unico diario de izquierda en el Perú que tuvo éxito. Este suplemento traía interesantes artículos sobre literatura, cine y critica en general y alli por primera vez escuche y lei a su director Antonio Cisneros.
Y lo mismo cuando llegaba un nuevo número de la revista Correspondencia Internacional que nuestra corriente publicaba mensualmente.
Era una buena manera de pasar los fríos y deprimentes domingos del invierno limeño.

Debo confesar que con ella se me pego algo del acento argentino, que confieso me fastidió pero que sucede sin que uno no se percate.

Me libre fácilmente del intento de Andrea para que aprendiera a tomar mate. Me invito una vez y fue suficiente, era amargo y convinimos en que lo mejor era que cada uno tomara lo que quisiera. Nos gustaba comer champú de guanábana que vendían en una dulcería que abrieron en la esquina de Colmena con Lampa. O un sándwich de jamón en el Chinito que quedaba en el Jirón Chancay exactamente a la espalda del local central.

Me gustaba verla discutir en las reuniones de la Juventud que yo miraba de lejos. En esos años los hombres no estábamos acostumbrados a que una mujer levante la voz. A veces salía ofuscada de la reunión: con las mejillas sonrojada y los ojos brillantes y unas pocas veces furiosa.

“Andrea grita mucho” se quejaba conmigo, uno de sus compañeros medio en broma, medio en serio, “Siéntate más lejos de ella” le decía yo, “¿Como la soportas?” me decía otro asegurándose que ella no lo escuchara. ”No sé, de repente porque yo no discuto de politica con ella”

Pero poco a poco la relación fue cambiando, más que pareja enamorada éramos dos buenos amigos. Se mantenía el nivel de confianza, pero la atracción física había menguado. Si antes nos pasábamos el tiempo demostrándonos afecto y hablando y riendo, de un tiempo a esta parte los diálogos eran sobre temas políticos más que personales, los silencios habían crecido y las risas solo llegaban a ser sonrisas.

Aun nos gustaba pasar tiempo juntos, pero luego de seis meses las cosas habían cambiado y un buen día me sorprendí pensando “¿Que hago aquí yo con ella? ¿A dónde vamos?” y me asuste al no tener respuestas.

El siguiente viernes fuimos como de costumbre a tomar un café en los Huerfanitos del centro de Lima y planear el fin de semana. Esta vez la conversación fue diferente: admitimos que nos habíamos equivocado y que lo mejor era vernos como buenos amigos y decidimos dejar la relación allí. Sin dramas, sin reproches. Ella se fue al cumpleaños de una amiga y yo me fui a mi casa.

Al día siguiente era sábado y habíamos estado trabajando desde temprano en el local ayudando a imprimir unos volantes en el mimeógrafo. Era como las once de la mañana, habiamos terminado de poner todo en orden y estábamos solos. Nos miramos y ambos sabíamos que esta era la despedida. Se había acabado. La atracción, la magia simplemente había desaparecido. No hubo drama.

“Mañana recojo mis cosas. Si no te encuentro, te dejo la llave con Roque o en la maceta” Le dije.

“Está bien. Ya tengo un buen recuerdo de ti. No sos un chanta.”

Chanta es en la jerga argentina es alguien poco confiable.

“¿No acabo de irme y ya soy un recuerdo?”

“Pero me gusto conocer las librerías del Jirón Camana”.

Esto último me sorprendió y nos reímos, después de mucho tiempo, de buena gana. De repente lo hacíamos de alivio.

Al salir nos dimos un fuerte abrazo y un cariñoso beso de despedida. “Cuídate” me dijo. “Tú también”. Sonrió, se dio media vuelta y se fue por el jirón Azángaro.

Teniendo que ir por esa misma calle, espere un momento y preferí irme por Puno. Ha sido la manera más civilizada de terminar una relación.

Luego no nos hicimos buenos amigos, ninguno busco al otro para conversar y la verdad es que no me provocaba hacerlo y creo que a ella tampoco.

No le conocí pareja alguna después de lo nuestro, por lo menos que yo me haya enterado y unos meses después alguien me dijo que se había ido a Colombia.

Por cierto, sonara extraño pero nunca supe su verdadero nombre.

LAS PALABRAS QUE NUNCA DIJE

Estaba mirando sin mirar, cerca pero lejos de la reunión. Digo en silencio: fui el último en casarse. Casi toda mi mancha ya lo había hecho, algunos hasta 15 años antes y unos pocos decidieron viajar solos. Antes de casarme ya había asistido a despedidas, matrimonios, bautizos y algunas primeras comuniones.

Igual que ellos, pase por la aventura del taller de retiro pre nupcial, ginecólogas, seguros médicos, controles prenatales, taller de psicoprofilaxis prenatal, rupturas de fuente, dilataciones, cesáreas, peso, talla, relación peso-talla, compra mayorista de pañales, citas con el pediatra (era un capo, no me molestaba esperar 3 horas para su consulta y SIEMPRE nos contestaba el teléfono) controles mensuales, cunas, vacunas, cochecitos, canguros, ropa para bebes (usaban ropa más cara que la mía), piscina, campamentos, paseos, nidos, kermeses, ceremonias, reuniones de padres, etc.

Y luego cuando aún no me recuperaba del todo empezaba el segundo tiempo de la aventura: colegio, útiles, uniformes, cumpleaños de los amiguitos (sentarse a ver como el segundero avanza mientras finges divertirte), talleres, vacaciones útiles, y más campamentos, paseos, kermeses, ceremonias, reuniones de padres luego sin pausa alguna el inicio de las salidas, la feroz negociación por la hora de llegada, el no fumes, no tomes, cuídate, etc…. Era como deslizarse por un tobogán.

Cuando cumplan 18 me deshago de ellos, pensaba en modo siniestro. Ja. Despierta porque es ahora que se pone a prueba tu autocontrol, la etapa borrascosa de las respuestas escuetas: Tiende tu cama (ya), lava tu ropa (ya), aféitate (así me gusta), la cuchilla de afeitar azul es mía (me confundí), ese pantalón está roto (así se usa ahora), o el silencio como respuesta ¿Y ese tatuaje? ¿Por qué no contestas el teléfono? ¿Con quién hablas hasta las 3 de la mañana? Y mientras tanto a continuar corriendo por la rueda giratoria solo que ahora todo era más caro: matriculas, pensiones, pasajes, materiales, menús, loncheras, salidas, ropa, etc.

Y cuando estaba pedaleando casi desfalleciente de repente toda la vorágine se acaba y solo Dios sabe porque, te saludan por la mañana, se comienzan a peinar y afeitar y hasta planchan su ropa¡! Al principio desconfías. ¿Qué ha pasado? ¿Qué tiene novia? ¿Me prepara para contarme que voy a ser abuelo? Pero no, ahora me escuchan cuando les hablo y mejor aún me escuchan cuando hablo. Y ya no cuestionan el menú del día, sino que se preparan el propio, aunque siguen asaltando a mansalva, sin piedad y a cualquier hora la refrigeradora. Pero este cambio tiene un precio: ahora opinan, rebaten y toman decisiones sin consultarte. Ya no vale usar el cortante “¡Porqué soy tu padre!” o el lapidario “¡Porqué sí!”

Finalmente, el silencio vuelve. Todo vuelve a ser como al principio, los dos solos. Hemos dado una vuelta completa acumulando fotos, juguetes, recuerdos y canas, pero también alegrías, penas, amigos y experiencia. Las crías dejan el nido, lejos o cerca, no importa, ya están a merced de sus propias fuerzas.
Y cuando no sabía bien que seguía en esta aventura, el amor de una parejita nacido allende nuestras fronteras origina -dudo que lo hayan imaginado- la reunion que los viejos nunca imaginamos y ahora esperanzados pedimos que se repita. Toda nuestra siguiente generación está aquí y ahora, junta por primera vez.

Vuelvo al ahora y veo a mis hijos de lejos, en medio del circulo imperfecto donde están TODOS sus primos, algunos de ellos reencontrándose después de más de 20 años y la química del ADN familiar hace su trabajo, hablan como si se vieran todos los días, el humor negro de la familia se manifiesta, las bromas van y vienen, las risas ahogan las palabras, los abrazos se suceden, los nuevos integrantes de la familia se engarzan fácilmente con los demás, la combinatoria de fotos es infinita, yo contigo, tu conmigo, la nueva generación ya entro a la cancha y nos percatamos que después de todo hemos hecho un buen trabajo, son buenos profesionales, buenas personas y buenos hijos.

Celebrar el amor es por supuesto la razón del evento y aunque cariñosamente me han pedido que baile creo que tendrian que ponerme corriente para que ello suceda, pero lo estoy pensando la reunion lo amerita qué duda cabe, pero mientras la hora del espectáculo llega solo me queda agradecer a Fabio y Mariela por empezar su camino juntos generando una hermosa demostración de unión y cariño familiar. 


Me hubiera gustado decirles todo esto cuando me pidieron que hable. Sera para la próxima.

7 MEMORIAS LA CHARLA DE LOS JUEVES.

Era mediados de la década del 70 y la situación del pais era mala: crisis económica, gobierno militar debilitado, sindicatos fuertes y en manos del llamado “sindicalismo clasista”, eufemismo usado para referirse a la izquierda marxista, un Estado enorme, ineficiente y propietario de empresas de todo tipo desde cines hasta aerolíneas, desde mineras hasta plantas de energía eléctrica, todas ellas arrojando perdidas y con fuertes indicios de corrupción, etc. en una palabra el horizonte era sombrío y la salida complicada.

El fastidio de la población se sentía en las crecientes movilizaciones contra las medidas económicas y ya se contaban algunos muertos. El Gobierno como respuesta decretó el estado de emergencia en todo el país. El toque de queda se implantó en Lima y Callao, desde las diez de la noche a las cinco de la mañana.

Habían suspendido las clases en las universidades nacionales (que en ese tiempo eran mayoría) así que regresando a mi casa en la línea 46 tuve un impulso y me baje en la Plaza Dos de Mayo lugar donde se producían casi todos los mítines, las marchas y donde cada 1 de mayo se celebraba (celebra?) el día del Trabajador.

En una de esas bonitas y descuidadas edificaciones antiguas, detrás de un enorme letrero en un segundo piso se encontraba el local de la poderosa CGTP (Confederación General de Trabajadores del Perú) y la llamó poderosa porque en esos años concentraba largamente la mayor parte de sindicatos y federaciones de sindicatos y no había medida de lucha importante como un Paro Nacional por ejemplo que pudiera hacerse sin su aprobación. Las demás 3 “Centrales” podían poner el grito al cielo, pero sin la participación de la CGTP (y del Partido Comunista que la controlaba) el Paro simplemente no sucedía.

Llego a tener tal poder político la CGTP que era un secreto a voces que el gobierno para nombrar al Ministro de Trabajo le consultaba de manera discreta.


La fuerza de la CGTP se correspondía con el crecimiento de los sindicatos, mientras que en 1968 había poco menos de 100 sindicatos el año 1974 había más de 3,000.

En los años 68 y 69 no pasaban de 100 huelgas obreras al año mientras que durante los años 70 el promedio fue entre 800 y 900 huelgas al año. Setenta huelgas por mes en promedio, en diferentes sectores y lugares del pais.

Ese dia di una vuelta a la Plaza y avancé por la Av. La Colmena. En un quiosco encontré colgados no menos de 8 periódicos de partidos políticos de izquierda y allí en esa maraña de titulares “combativos” medio oculto y despintado por el sol estaba “Bandera Socialista” el periódico del Partido Socialista de los Trabajadores (PST) y en la caratula se hallaba junto con el nombre del director del periódico: Francisco Montes, la dirección de su local: Pasaje Peñaloza.

El pasaje Peñaloza es una estrecha calle de dos cuadras de un solo sentido, transversal a la Av. La Colmena, frente del local principal de la Universidad Federico Villareal y llena de casas antiguas de adobe y puertas de madera.

Fui a conocer el local. La dirección que buscaba señalaba una puerta delgada antigua marrón de dos hojas. Una hoja estaba semi abierta y daba acceso al local que estaba un escalón por encima del nivel de la vereda. Ningún letrero o aviso indicaba que allí funcionaba el PST.

No se veía a nadie, aunque se escuchaban voces conversando al fondo. Entre a un corredor de piso de losetas blancas y negras tipo damero con dos puertas al lado derecho, una puerta daba a una sala de reuniones lleno de bancas y la otra puerta dirigía a otra sala que estaba vacia y accedia al fondo del local. Todo el piso interior restante era de madera; no de parket sino de madera. El techo era muy alto.

Todas las puertas eran de madera con la parte superior con lunas tipo catedral. De mobiliario austero, en primera sala de reuniones además de las bancas solo había una mesa pequeña rectangular y dos sillas.

En el corredor, mirando hacia la puerta, había una silla donde se apoyaba una pizarra para tiza de tamaño medio donde se anunciaba e invitaba a una charla para el día jueves a las 5 de la tarde –era martes- , el tema era la Situación política nacional y el expositor Francisco Montes.

Más allá había una vitrina donde se mostraban 4 libros de Trotsky en pasta blanda azul de Editorial Pluma. Los únicos títulos que recuerdo eran “La lucha contra el fascismo en Alemania” y "La Revolucion traicionada". Todos los libros estaban con precio.

“Hola, Hola…” y nadie contesto, seguí mirando.

El nombre Pluma me adelanto que esa Editorial era del Partido o por lo menos estaba ligada a él. Por lecturas previas sabía que Pluma era el seudónimo del joven Trotsky cuando escribía desde el exilio. Por supuesto no era coincidencia.

De la segunda puerta y precedida por un toc, toc, toc causado por sus zuecos sobre el piso de madera salió una chica morocha guapa de pelo lacio y negro quien sonriendo dijo: “Hola, soy Blanca. ¿Buscas a alguien en particular?”, “No, solo curioseaba” , “Ok, no hay problema” y sin detenerse señalo la pizarra apoyada sobre una silla y me dijo “Te invitamos para la charla del jueves. No faltes”. “Gracias”. No había mucho más que ver aparte de la pizarra sobre la silla así que me fui.

El nombre de Francisco Montes me sonaba conocido, pero no recordaba donde lo había leído o escuchado. Horas después mientras estaba en otras cosas apareció en mi memoria: Francisco Montes era Tuco.

Había conocido a Tuco a inicios de la década del 70 durante una charla de feminismo dada por Lissette Barsallo -la primera mujer a la que escuche hablar sobre feminismo- en su casa de Magdalena. Ella había estado en Paris durante el llamado mayo del 68 y tenía mucho por contar. Me llamo la atencion el detalle de dar la charla trepada en un sillon y sin zapatos.

Tuco junto con Tito fueron los que siendo muy jóvenes y con un pequeño grupo fundaron el año 1974 el PST (Partido Socialista de los Trabajadores) con una clara orientación trotskista y seguidora de la corriente internacional liderada por Nahuel Moreno, intelectual y dirigente político del PST argentino.

Tuco siempre fue el director del periódico del Partido y el responsable legal de la organización. Era morocho de pelo lacio negro y ojeras. Sufría de dermatofagia (comerse los pellejitos de los dedos y las uñas) síntoma de las personas obsesivo compulsivas y tenía periodos de depresión. Nadie comentaba al respcto pero esto ocasionaba su ausencia ocasional de la actividad partidaria. Era de perfil bajo, pero era el más lúcido de los dirigentes del Partido.

La cantidad de "partidos" de izquierda era numerosa y desconocida y sus denominaciones una sopa de letras y siglas que disuadian a cualquiera. Simplificando con excepcion de los trotskistas y algunos otros, todos los demas se reclamaban seguidores y continuadores del pensamiento de Jose Carlos Mariategui. Lo singular por no decir gracioso es que el pensamiento ortodoxo que todos reclamaban seguir significaba diferentes cosas para cada uno de ellos.

Si bien la izquierda en general tenía en esos años mucho éxito en captar militantes y ganar simpatizantes, lo mismo no pasaba con los trotskistas que eran discriminados dentro de la propia izquierda y a veces por otros trotskistas.Y aunque las diferencias al interior de la izquierda eran (o son) cuestiones ideológicas abstractas, para ellos eran vitales.

Espere con impaciencia la charla del jueves y ese día llegue 20 minutos antes de las 5 al local. No había nadie cuando llegue. Espere cerca de 15 minutos antes que llegaran otros asistentes que parecían estudiantes: 3 hombres y una mujer que conocian el local porque con gran confianza y directamente ingresaron a una de las dos salas. En el austero salon solo habia bancas de madera y delante una silla y una mesa pequeña. Poco a poco llego más gente. En eso entraron al salon Blanca y un sujeto cuya cara me era conocida y que traía unos papeles en mano. Ella apenas me vio, se acercó a saludarme y luego hizo lo propio con los demas asistentes. El por su parte mostro una ligera sonrisa e hizo un ademan cortés de saludo a todos y siguió su camino hacia el frente de la sala y se sentó en la mesa de madera.

“Hola compañero.” “¿Ha esperado mucho?” me dijo ella sonriendo. Me sonó raro lo de compañero.

“No mucho. ¿Él va a dar la charla?” Le pregunte aludiendo a quien se sentó en la mesa.

“¿Quien? ¿Tuco? Si, el.”

Él era Francisco Montes el director del periódico y a quien todos conocían como “Tuco”. Recién enlacé nombre, seudónimo y persona física. Lo que no sabía, era que ella era Blanca su compañera de toda la vida y con quien Tuco se casaría años después.

Me puse a mirar a los asistentes. La mayor parte eran trabajadores y conversaban discretamente en pequeños grupos. Solo el grupo de estudiantes era ruidoso. Resaltaba entre ellos un flaco, ojeroso que trasuntaba una nerviosa energía y actuaba como el anfitrión de sus acompañanes. La conversación ente ellos era amena, ya que se reían mucho. Más tarde cuando pidió la palabra me entere que se llamaba Toño, era militante del PST y estudiante en la Cantuta.

Poco a poco fue llegando más gente y con un retraso de media hora, se dio inicio a la charla sobre la situación política nacional que se resumía en que el nuevo gobierno de Morales Bermúdez representaba el abandono del camino de las reformas del gobierno de Velasco a pesar del discurso inicial que señalaba la “profundización” del proceso revolucionario.

Algunas privatizaciones, medidas tímidas de flexibilización laboral y cambios en el tratamiento al capital extranjero, así como en la política exterior indicaban este nuevo rumbo. Esto en medio de una crisis económica que no tenía visos de solución. Un hecho que mostraba el cambio en la política del gobierno fue la visita de Henry Kissinger al gobierno luego de años de discurso antiimperialista.

La crisis económica y las movilizaciones que obligaron a la declaratoria del Estado de Emergencia y el toque de queda, así como el desgaste de las propias instituciones militares le hicieron ver al gobierno que su mejor alternativa era una salida democrática.

El PST preveía que el gobierno requería y buscaba una salida controlada del poder, lo que significaba dos cosas: primero la garantia de ninguna posterior persecución hacia ellos y segundo la seguridad de la vigencia de “las conquistas del proceso revolucionario”, es decir su modelo económico.

Por ello la salida seria una Asamblea Constituyente para plasmar en la nueva Constitución los cambios efectuados desde el golpe del 3 de octubre del 68 y posteriormente en el marco de esa nueva Constitución convocar elecciones generales.

El APRA si bien se oponía al gobierno al ser este una dictadura, muchas de las políticas implantadas por el gobierno coincidían con su programa político. Esto sumado a que era el partido más grande y organizado y que su líder por su avanzada edad no tendría muchas oportunidades de encabezar procesos electorales no había que descartar la búsqueda de un acuerdo (explícito o implícito) con el gobierno. Por otro lado, después de denostar casi permanentemente de los partidos políticos, Morales Bermúdez se vería obligado a tratar y llegar a acuerdos con ellos para una salida controlada del poder.

El PST consideraba que la corriente hacia la democracia requería levantar consignas democráticas como Elecciones Generales Libres e inmediatas y presos políticos libertad las que junto a otras de tipo económico serian de interés en la población y facilitarían su movilización. Dada la apertura democrática y la concesión de libertades que el gobierno se vería obligado a dar, deberíamos aprovechar la coyuntura para desarrollar el Partido. Hasta aquí la exposición.

Se dio paso a las preguntas o comentarios. Aquí empezó la bronca.

Naturalmente los más jóvenes fueron los primeros en intervenir y mostraban su renuencia a aceptar que había que levantar estas consignas democráticas porque no le parecían suficientemente “revolucionarias”, fenómeno que vería yo repetidamente en el futuro.

Toño que era militante de la juventud del Partido fue el primero que manifestó su disconformidad incluyendo la frase “La lucha es el camino y no las elecciones” en su intervención. Planteaba un frente unido de izquierda para boicotear las elecciones y convocar a una Huelga General.

Después de él, otros jóvenes manifestaron la misma inquietud, pero todos traslucían en mi opinión una debilidad: centrar su atención en lo que hacía y decía la vanguardia de la izquierda maoísta más que, en lo que la población como conjunto pensaba, sentía y queria.

Hubo un par de asistentes -era una charla abierta al público- que sin entrar al tema criticaron al trotskismo en general por “conciliador” y “democratista” y prestarse a la división de la izquierda, pero el tono agresivo llamo la atención de todos. Tuco se mostraba tranquilo mientras mordía lo que parecían ser los pellejitos al borde de sus uñas. Solo hizo un apunte en los papeles que tenía.

En su intervención de cierre Tuco con su estilo cansino intervino. “He escuchado a todos. Y quiero hacer un comentario final. Creo que muchos jóvenes ignoran o no recuerdan quien fue el más grande organizador de campañas electorales de los partidos de izquierda. ¿Alguien sabe?"

Silencio. Recorrió con la vista a los asistentes y luego de una pausa claramente preparada continuo.

“¿No? Les digo entonces, fue alguien llamado Lenin. Lo conocen por supuesto”.

Luego de ver el impacto de sus palabras (muchos quedaron inmóviles por la sorpresa o sonreían incrédulos) continuó “Sino ¿Cómo creen que llegaron los diputados bolcheviques a la Duma el año 1917?" y levantando un tono la voz continuo "Los bolcheviques aprobaron, organizaron y ejecutaron una campaña electoral para ello. ¿Sí o No? ¿Lenin llamaba a votar por los diputados bolcheviques o no? ¿O creen acaso que Lenin en ese contexto se limitó a decir “la lucha es el camino y no las elecciones” ?, ¿Y cómo creen que salieron elegidos los diputados bolcheviques del año 1905? ¿Y los delegados de la OSI dirigidos por Trotski”?

Silencio sepulcral. Los jóvenes estaban atónitos. El continuó “Los bolcheviques hicieron campañas electorales y llegaron a sus escaños porque participaron, repito PARTICIPARON, en las elecciones convocadas ni siquiera por la burguesía rusa sino por el propio Zar y la realeza rusa que usaba la Duma como Consejo Consultivo. ¿Alguien duda que la lucha es el camino y no las elecciones? Nadie aqui por lo que veo. Lo que hay que entender es que AHORA la lucha política se da en el escenario de una campaña electoral es decir ESTAS elecciones. NO hay otras”.

El hecho mencionado por Tuco era real e histórico, La reacción de fastidio de los jóvenes era visible y natural, ya que todos los días escuchaban y enfrentaban en la Universidad a otros grupos con cada discurso más incendiario y apocalíptico que el anterior llamando inclusive a la lucha armada. Tuco acababa de echarles bastante agua fría.

Los hechos de los meses posteriores confirmaron el análisis de Tuco y me explicaron porque era el dirigente político más respetado al interior del partido.

Seguía mi vida como estudiante universitario, pero se me hizo muy atractiva la charla de los jueves. 

4 MEMORIAS MI HISTORIA

Le conté que siendo un mocoso de 16 años me encantaba escuchar rock al mismo tiempo que buscaba respuestas a preguntas sobre las noticias que leía: ¿Porque Israel se pelea contra todos sus vecinos? ¿Porque los soldados portugueses debían ir a pelear a Angola? ¿Cómo en España hay a la vez un Rey y un dictador como Franco? ¿Por qué los soldados norteamericanos van a pelear y morir en Vietnam? Y un larga lista de porqués.

Ahora escribiendo estas lineas me percato que no sabía que en la vida y en la política sobre todo, no existen respuestas ni únicas, ni simples para los problemas. Y muchas veces en esos escenarios se tiene que escoger entre una mala opción y otra peor, ANTES de saber cual es cual.Ignoraba además que todas las respuestas no estaban en los libros, que muchas preguntas tienen más de una respuesta “correcta”, que los problemas tienen más de una solución y que estaba buscando en el sitio equivocado algo como LA respuesta, que no existía aunque pareciera mucho serlo.

Volviendo al relato, le conte que en mi casa se leía mucho, prácticamente leíamos todo lo que caía en nuestras manos desde comics hasta Selecciones del Reader Digest, desde recetarios de cocina hasta diccionarios enciclopédicos. Por eso investigué y leí.

Leí, leí y leí tal vez buscando respuestas al porqué de las cosas. Una lectura que me marco fue la Ilíada. Esa novela la leí tantas veces que los personajes habían envejecido cuando la deje de leer. Me sorprendió saber que la debilidad de Aquiles, su talón, se originó cuando lo bautizaron en el rio cogiéndolo de allí. Pero de su lectura me quedo el esquema de los buenos (los aqueos) contra los malos (los troyanos).

Luego, bajo un gobierno abiertamente de izquierda como el de Velasco Alvarado donde aprendimos que la historia del Perú era la leyenda de los buenos incas contra los malos españoles y donde el lema del gobierno a los campesinos era “Campesino, el patrón ya no comerá más de tu pobreza” no es de extrañar que la literatura marxista fuera fácil de encontrar.

Asi encontre las Obras escogidas de Marx y Engels en un bonito y barato tomo de color rojo y pasta dura que compendiaba entre otros titulos el Manifiesto Comunista, El papel del trabajo en la transformación el mono en hombre, El 18 Brumario de Napoleón Bonaparte, el Origen de la familia, la propiedad privada y el Estado.

Este último titulo fue el que más me impresiono. Elaborado por Engels y sustentado en la recopilación de investigaciones antropológicas previas describia y explicaba el proceso de transformación del concepto de familia hasta llegar a la familia nuclear actual, así como el diferente significado que los términos madre, padre o hermano tuvieron a lo largo de ese proceso.

La Biblioteca Nacional (cuando estaba en la Av. Abancay), la Biblioteca Central de la UNI cuando esta ocupaba una ala del edificio central, dicho sea de paso, su nuevo local es precioso.

Los libros que menciono a continuación no se
prestaban a domicilio, por lo que tenía que pedirlos, leerlos y volver al siguiente día para continuar. Yo no podía comprarlos. Sencillamente no existían en el mercado y aunque pudieran existir, igual no podía comprarlos. No existía internet.

Leí, empezando por “Los diez días que estremecieron al mundo” de Jhon Reed. Este libro fue llevada al cine con Warren Beaty, Jack Nicholson y Diane Keaton y fue candidata al Oscar.

“Yo vi la película” acoto ella.

Jhon Reed fue un periodista norteamericano proveniente de una familia acomodada -estudio en Harvard- que se vuelve de izquierda y renuncia a su fortuna para dedicarse a su pasión por el periodismo de investigación política.

Luego lei el Testamento de Lenin. Dificil de encontrar. Un texto político breve de no más de 20 páginas donde en medio de cuestiones políticas rusas critica al Comité Central – en no más de dos páginas- y donde fue especialmente duro con Stalin. 

Luego, Leí los tres tomos de la biografía de Trotsky por Isaac Deutscher: El profeta armado, El profeta desarmado y El profeta desterrado. Esta es la biografía más completa que se ha escrito sobre él.

Los archivos personales de Trotsky se guardaron en la Universidad de Harvard luego de su asesinato en Mejico. Deutscher para acceder a ellos y documentar su obra consiguio la autorizacion de la esposa de Trotsky, Natalia Sedova.

Estos tres libros sorprendentemente estaban en la biblioteca Central de la UNI. Me pregunte si esto fue producto -o subprodcto- de la misión francesa que ayudo a organizarla en sus inicios.

Luego lei los tres libros de Pierre Broue, sobre ese periodo oscuro de la historia en la Unión Soviética titulados. Trotsky, El Partido bolchevique y Los juicios de Moscú.

Este último retrata de modo vivido como se persigue, calumnia y enreda judicialmente a los opositores políticos, se les quiebra moral y psicológicamente para -como en este caso- finalmente acabar físicamente con ellos.

Ninguno de estas publicaciones fue respondida o desmentida ni oficial, ni extraoficialmente por los sucesores de Stalin, cuando la URSS ya era la segunda potencia mundial.

Y leí finalmente la propia autobiografía de Trotsky, titulada Mi Vida.

“¿Cuantas horas leías?”

Me sorprendió la pregunta. “No sé. Solo leía, nunca contaba las horas. Puede ser entre 6 y 8. No sé.”

Le conté que durante la época en que mi relación con el partido era solo asistir a las charlas de los jueves, comencé a visitar las librerías del Jirón Camana que se especializaban en tener libros y revistas de segunda mano.

“Tenemos que ir quiero conocer esas librerías” me dijo interrumpiéndome.

“Ok. Si, está cerca del local”.

“¿Mañana podemos ir?”

“Si claro, mañana tenprano en cuanto termine de contarte mi historia, nos vamos”

Se rio sin hacer ruido. Continué.

En las librerías del Jirón Camana encontré una revista pequeña blanca (del tamaño de las Selecciones del Reader Digest) llamada Correspondencia Internacional que mensualmente publicaba el trotskismo internacional conteniendo artículos de opinión política sobre los diferentes escenarios políticos que había en diversos países del mundo. Eran ediciones correspondientes a años anteriores, pero eran una buena fuente de información digámosle histórica.

En todos ellas describían y explicaban la situación política de algunos paises y luego añadían un análisis político que además de señalar las banderas de lucha de los trabajadores concluían con la que los trotskistas consideran la principal tarea de los revolucionarios: la construcción de la dirección revolucionaria.

Al margen de la inactualidad de los artículos, cumplía con un requisito que me parecía valioso: proponía además de una explicación coherente de los hechos, un curso de acción para resolver o atacar el problema.

Andrea me presto mucha atención mientras le contaba mi historia. Era también la primera vez que la contaba y lo hacía a una persona que sabía de qué le hablaba. Allí se formó un fuerte lazo de unión y complicidad entre nosotros.

Al final me dijo: “Tú te hiciste trotskista leyendo, yo lo hice militando y protestando en las calles. Sos un pinche intelectual”.. , le conteste: “Tienes toda la razón, yo vivía en mi cabeza” luego de una pausa me retruco “ Y cómodamente”.  Mientras pensaba “Sabe hacer bromas también” gire a mirarla y ella estaba alli con una media sonrisa esperando mi reacción y luego de un instante de silencio nos reímos de buena gana. Nunca ninguna mujer fuera de mi casa habia tenido tal confianza o atrevimiento. Me gustó.

Eran ya mas de las 2 de la mañana cuando la conversación dio señales de agotamiento. Roque y Lucia habían desaparecido de la sala donde habian estado viendo televisión.

Nosotros estábamos sentados en los escalones de ingreso a la casa, la calle era silenciosa y semioscura por la debilidad de la amarillenta luz publica y la cantidad de arboles que habia en esas calles.

“Ya es tarde, mi ingreso al PST te lo contare mañana”

“Si, me muero de sueño”. Y luego de una pausa añadio “Es muy tarde, quédate a dormir”.

Me sorprendió la invitación y mecanicamente solo atine a decir “ok”, sin saber que era exactamente lo que  significaba.

Asi que esa noche me quede a dormir en su casa, en la sala por supuesto.

3 MEMORIAS UN PREAMBULO DE MI HISTORIA

Me voy a adelantar un poco en la historia para poder incluir el contexto en el cual le conté por primera vez a una persona mi ingreso a la corriente política que seguía.

Llevaba yo ya varios meses como militante del Partido (Partido Socialista de los Trabajadores) y un día llegando al local central encontré un grupo de aproximadamente quince personas que a la vista eran extranjeros.

Hablaban entre si y miraban todo, pregunte quienes eran y me dijeron que eran militantes que la dirección internacional enviaba para que pudiéramos aprovechar la situación política de apertura democrática que se abriría en el pais luego de la salida de los militares del gobierno.

Esta colaboración entre los partidos de izquierda era y es muy común cuando en un pais se presenta una situación “favorable”, la migración de los paises vecinos es casi inmediata. Paso también con Chile. Muchos militantes de izquierda cruzaron la frontera luego del triunfo de Allende y también salieron disparados el día del golpe de Pinochet.

Los visitantes eran mayoritariamente argentinos más algunos  colombianos. Esto apoyo de paso resolvía el problema de seguridad de los militantes argentinos, todos ellos amenazados por la dictadura militar de Rafael Videla.

Internacionalismo proletario era la denominación ideologica de esta colaboración.

Desde el punto de vista de la organización partidaria habían llegado desde militantes de base hasta dirigentes regionales (lo que aquí serian dirigentes departamentales) y había dos dirigentes nacionales uno de ellos mujer.

Además de su tipo y acento, lo que me quedo claro después de conversar un rato con ellos era que todos -incluidos los que eran solo militantes de base- tenían un nivel educativo y político alto comparativamente con el nivel de los militantes que tenía el PST en ese entonces. Luego de un rato tuvimos una reunión donde se distribuyó a los refuerzos en los diferentes equipos que había.

Entre ellos se encontraba Andrea, una militante de base, estudiante del bachillerato, de estatura mediana, de cabello corto castaño claro, ojos color miel y nariz grande y respingada. En las siguientes semanas sucedía al cruzarnos de vez en cuando en el local nos sonreíamos y cruzábamos miradas. Había atracción. Yo estaba en el equipo Sindical mientras ella se había sumado a la Juventud por lo que solo coincidiamos esporadicamente.

Unas semanas después de su llegada me encontré casualmente con Roque, Lucia y ella en la función sabatina del Cine Club del Ministerio de Trabajo. Yo había ido con otros dos compañeros y luego de saludarnos todos quedamos en vernos a la salida.

Efectivamente así fue, pero mis dos compañeros se despidieron apenas salimos de la sala, por lo que al final quedamos cuatro y me invitaron a la casa de ellas a tomar un café. Vivian en Jesús María, cerca del Ministerio así que fuimos caminando. El Campo de Marte de noche en el verano es muy hermoso para pasear.  Roque y Lucia caminaban delante nuestro y nosotros detrás de ellos conversando. Allí empecé a conocerla. Me gusto su fuerza personal, su risa silenciosa y su frontalidad para decir las cosas, estilo que podía atemorizar a algunos. Era militante de base en Argentina y aquí también lo era.

Me contó que había sido captada para la Juventud Socialista durante unas marchas exigiendo educación sexual. Y se convirtió en una gran activista en el sector estudiantil, hasta que un día regresando de una marcha con una amiga y el novio de esta, fueron interceptados y secuestrados por el ejército.

Fue interrogada con métodos poco humanitarios para no entrar en detalles escabrosos.

” ¿Que te preguntaban?”. Le pregunte.

“¿Cómo se llamaban los dirigentes?, ¿Dónde nos reuníamos?, ¿Cómo nos comunicábamos?, cosas así y de improviso me preguntan ¿Dónde están las armas?, Imagínate, yo que nunca había visto un arma en mi vida.”

“Pero estos riesgos en una situación como la argentina se prevén y uno se prepara, aunque una cosa es imaginar y otra estar en una situación que compromete la vida” 

“¿Cómo sabias si corrías peligro de muerte?”

“No sabias, siempre corrías peligro de muerte.”

Luego de un corto silencio añadió una frase inolvidable “Si te permitían ver sus caras. Porque si no se ocultaban o no te ponían vendas de los ojos era casi seguro que tu fin ya estaba decidido, ya que no les importaba que los vieras. Entonces lo que nos asustaba no era tanto la tortura sino el verles las caras”. Me conmovió.

Esa vez, luego de dos días fueron abandonadas, ella y su amiga en las afueras de Buenos Aires. El novio de su amiga nunca apareció, pero parece que el si estaba metido en algo peligroso.

Su amiga abandono la militancia y junto con su familia salió del pais.

Andrea por su parte persistió a pesar de las cicatrices en el cuerpo y en el alma. Había seguido terapia y tenía una gran fuerza de voluntad para no decaer.

Me quedo mirando en silencio.

Era mi turno, asi que le conté mi historia. Desde el principio.


UNA RESPUESTA NECESARIA



Mi amigo Jorge Amparan comentando sobre la imagen anterior escribio:

"No se confundan, no es lógica latina, esa es lógica neoliberal. Es parte de lo que nos han inculcado en los últimos 40 años a los latinoamericanos, que el esfuerzo y la recompensa o beneficios del mismo deben ser personales y no de grupo, una forma de pensar que no solo pone el bienestar personal por encima del bienestar colectivo, sino que rompe el tejido social y por ende impide el desarrollo"

Y aunque no comparto el estereotipo ofensivo que en la imagen el ponente llama logica latina, no puedo evitar responderle al amigo Amparan.

El bienestar personal (generar riqueza para él y los suyos) solo puede conseguirse si el individuo proporciona al colectivo de bienes y/o servicios que son apreciados y consumidos por estos. Es la premisa.

¿Pueden imaginarse un mundo sin Windows, Google o Facebook ? 

¿Debemos “castigar” a Gates por crear Windows a Page por desarrollar Google o a Zuckerberg por Facebook y a otros muchos por sus aportes al bienestar general?

Veamos el caso del futbol. 

¿El amigo Amparan reprochara a Messi haberse enriquecido; y a su toda su familia; dedicandose a jugar al futbol? 

¿Le criticará haber puesto sus "beneficios personales por encima del bienestar colectivo"?.

¿No gustará del tremendo movimiento economico que significa cada partido de la MLS con Messi para toda la industria del futbol? 

¿Sabrá el impacto en millones de niños que quieren jugar al futbol como Messi y se ponen su camiseta sin importar si esta es de marca o de plástico.?

¿En el Perú, debemos castigar a los Wong y un largo etcétera de exitosos emprendedores de todo tamaño, por “poner su bienestar personal por encima del bienestar colectivo”?

NO, amigo Amparan.

Por el contrario, durante mucho más de 40 años Latinoamérica viene adoptando su logica de "poner el bienestar colectivo por encima del bienestar personal" o "perseguir la justicia social" envuelta ahora en su narrativa de “combate contra la desigualdad” oponiendose a lo que denominan "lógica neoliberal” (¿?) con los resultados a la vista.

Los datos demuestran que la adopción de medidas liberales por largo (Chile) o corto tiempo (Perú) demuestran su eficacia en la disminución de la pobreza y en el crecimiento económico del pais.

Por otro lado los datos de Argentina, Bolivia y Venezuela, gobernados por la izquierda o la centroizquierda, demuestran lo que sucede cuando sus gobernantes llenos de buenas intenciones y espiritu justiciero pretenden organizar la sociedad de acuerdo a su entelequia socialista que incluye controlar todo, desde precios hasta opiniones. Sus paises terminan con la economia destrozada la economía y llenos de pobres, corrupción y desorden social.

Tomando Argentina como caso actual. Las cifras luego de décadas de gobiernos de izquierda, son horrorosas, con más del 40% de la población por debajo de la línea de pobreza alcanzando a mas del 60% de los menores de 14 años y con una inflacion galopante 51% el 2021, 95% el 2022 y 211% el 2023. 

Estos son datos no opiniones.

Y algunos datos mas del despilfarro argentino que significaron sus ultimos gobiernos: el Estado tenía más de 19,492 inmuebles, 284 naves y 15,149 autos.(*)

Solo el Ministerio de Economía tenía 7,046 autos, además de 59 naves y 4 aviones. Si, ha leido bien cuatro aviones. Nos imaginamos los costos de operación y mantenimiento y la farra en su uso.

Y de la corrupción no están cortos. No hablemos de lo que ellos llaman "curros" para no ser extensos.

En el Perú la pobreza viene creciendo lentamente al amparo de estos tipos de gobierno. Ya nos están advirtiendo que estamos a punto de perder el grado de inversión. 

Que en terminos llanos significa menor credibilidad, mayores tasas de intereses, menos inversiones, menos empleo, mas pobreza.

Nos están cocinando a fuego lento mientras los rojos y rosados nos distraen todos los días con encádaletes frívolos y señalando las miserias del gobierno de izquierda que ellos alegremente ayudaron a llegar al poder.

Esto si es romper el tejido social.

Y un comentario sobre la imagen inicial:

PBI per cápita Japón 34,017 USD

PBI per cápita Latinoamérica 8,971 USD

(Fuente Banco Mundial al 2022)

Casi cuatro veces. 

Los datos matan sus relatos amigo Amparan.


(*) Sin contar las FFAA, el Ministerio del Interior, ni las empresas públicas.

1 MEMORIAS UNA MALA NOTICIA


Estaba junto a mi esposa sentado frente al escritorio del médico esperando mi diagnóstico. El médico, uno de los mejores del país, luego de evaluar las placas y efectuar un examen clínico, confirmó el diagnóstico que mi empírica investigación había encontrado.

Luego pasó a explicar sobre el curso de la enfermedad señalando el deterioro que ella provocaba y usó dos adjetivos en una oración, que se grabó en mi memoria: el mal era progresivo e irreversible.

Note que la explicación se dirigía a mi esposa más que a mí. Recién entendí lo que significa el dicho, “se me cayó el alma a los pies”. Sentí que todo dentro mío caía al piso y el sonido del mundo a mi alrededor se apagó. Progresivo e irreversible. Repetí para mis adentros las dos palabras que me decían todo.

El médico hizo la salvedad que la variante que me había diagnosticado era la menos agresiva tanto por su velocidad como por el grado de deterioro. El tratamiento integral: farmacéutico y terapia física apuntaban a ralentizar el mal y mejorar la calidad de vida del paciente. No había cura.

Me citó para dentro de 6 meses para ver la evolución del mal.

“Tienes que avisarles a tus hermanas” escuche una voz lejana y luego en un tono más bajo “Y al papapa”

“Si. Primero a los chicos.”

“Ok. Vamos a comprar las medicinas. Hay que hacer una dieta de acuerdo a sus recomendaciones”

“Si. Los ejercicios a realizar es lo que ayudara mucho. En Terapia Física debe haber rutinas, tal como lo menciono el doctor.”

Salí del consultorio de manera automática y de pronto ya había llegado al auto.

Mecánicamente puse música. Mucha alegría para tan difícil momento. Ese playlist con rock del recuerdo se había quedado allí desde la mañana al llevar a mi menor hijo al Colegio. Felizmente este año termina, pensé.

La verdad es que mis pensamientos circulaban entre las palabras del diagnóstico médico, pero me sentía como un jugador expulsado del partido o un actor al que le suprimen las líneas. El mundo estaba allí y yo estaba acá, fuera del mismo, solo y dando vueltas en mis pensamientos.

Seguí escuchando la música, esa canción me recordaba una etapa del pasado que mi viejo denominaba como “días sin huella”.

De repente sonó la popular Dancing Queen, que me trasladó a una etapa de mi vida y pensé en Tito, Tuco, Roque, Andrea, Balboa, Victoria y tantos otros que amigos y conocidos que hice entre el 76 y el 84 cuando era un militante trotskista. ¿Los extrañaba? no, ¿sentía curiosidad por saber de ellos? Tampoco, pero me di cuenta que tenía mucho por contar de ellos y de mí mismo.

Cuando volví de esa etapa de mi vida, volví a mis viejos amigos, volví a mi familia, y ellos solo me acogieron y nada más. Nadie, ni mis más cercanos amigos jamás me preguntaron nada. Parecía un tema que todos preferían eludir. Como si pensaran que no pasó nada. ¿Nada? Como que nada. Habían pasado muchas cosas. Pero nadie me preguntó. Me hubiera gustado contarles. Si.

Sería como una sesión de terapia. Había mucho por contar. ¿Me atrevería ahora a contarlo todo? No lo sabía. Todos tenemos alguna calavera en el closet. Lo que sí sabía ahora es que el reloj estaba corriendo y debía terminar la historia antes que caiga la aguja. Los que juegan ajedrez entenderán esta expresión.

Volví al hoy y empecé a manejar, me gustaba hacerlo pero me di cuenta también que por seguridad tendría que dejarlo. Mi esposa cada cierto tiempo me miraba en silencio. Después en casa ya, me preguntó “Qué pensabas en la cochera, te quedaste en silencio un rato. No te cierres” “¿Si? No pensaba en nada.” La respuesta que las mujeres nunca creen y que es cierto los hombres podemos estar sin hacer o pensar en nada. De manera sorpresiva no insistió. Mientras yo pensaba en como comenzar a contar esta historia.

Sería una manera de convertir una crisis en una oportunidad.

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