Anteayer leyendo la columna de Aldo Mariátegui en Perú 21, me encontré con una sabrosa columna titulada “Un maestro de la ironía” en donde Aldo se burla sarcásticamente de la ignorancia de Richard Arce, el ex congresista de izquierda y ahora columnista en dicho diario. El tema: Historia del Perú. Arce suelta en dicha columna todo el falso relato que la izquierda ha construido respecto a la época del Virreynato en el Perú.
Normalmente no leo a Arce, pero curioso fui a ver que había
publicado este y me encontré con su columna del día titulada “Parándole los
machos a Trump”.
En esta columna Arce reivindica la actuación del presidente
Petro presentándola como una lección de valentía, de dignidad y de humanismo.
Describe la acción del presidente Trump como delirante y hecha para degradar a
los migrantes presentándolos como si estos fueran delincuentes.
La columna revela la filosofía política de la izquierda.
1. Sostiene el columnista Arce que un migrante ilegal no es
un delincuente. ERROR. TODO migrante ilegal es un delincuente, si ingresas a un
país sin cumplir el procedimiento establecido por las leyes de ese pais, violas
la ley por tanto te conviertes en delincuente.
Si el columnista Arce ingresara a Corea del Norte de manera
ilegal, le puedo asegurar que no será acogido en un hotel, ni le entregaran una
tarjeta de débito para cubrir sus gastos.
Los demócratas habían normalizado tanto esta situación que
no solamente no los combatieron, sino que los acogieron habilitando campamentos
en Estadios, Universidades, alojándolos en hoteles contratados y hasta repartiendo
tarjetas de débito con un saldo mensual renovable “en tanto encuentran
trabajo”.
2. Sostiene el columnista Arce que la mayoría de migrantes
son personas desesperadas en busca de un mejor futuro y por tanto “debería” ser
un derecho humano el libre tránsito y desplazamiento en un mundo sin fronteras.
ERROR. Columnista Arce, la desesperación de las personas no justifica ni exime
de responsabilidad en la comisión de un delito.
Además, revela como la izquierda convierte toda necesidad en
un derecho humano mientras se salta a la garrocha responder la pregunta obvia
¿Quién paga por este supuesto derecho humano?
¿Quién pagó el costo por varios años de los cientos de miles
de inmigrantes ilegales que llegaron a los EEUU, incluidos los chicos malos del
Tren de Aragua?
¿Quién está pagando el costo de ubicar, atrapar y deportar a
los inmigrantes ilegales?
La respuesta es una sola: el contribuyente americano. Y este
ya dijo: ¡BASTA! Se acabó la fiesta. Todo el mundo a su casa.
3. El columnista Arce declara que la razón triunfó, el
Gobierno americano aceptó los términos de retorno de los migrantes ilegales, y
estos no viajarán a Colombia en condiciones infrahumanas.
El columnista Arce nos cuenta -sin sonrojarse- que el
presidente Petro le impuso al presidente Trump las condiciones para efectuar la
deportación de los ilegales colombianos.
Pues yo vi -y creo que muchos más- exactamente las cosas al
revés.
Vi al presidente Petro protagonizar el más ridículo y
bochornoso incidente político internacional de la historia reciente. En su
propio país le estan exigiendo exámenes toxicológicos, porque alguna explicación
debe haber para semejante comportamiento incluido el enorme texto donde claramente
desvariaba.
El columnista Arce comunica su esperanza para que “se
dialogue con el nuevo gobierno de EE.UU. para proteger también a nuestros
hermanos peruanos, que seguro van a tener este mismo problema”.
No, columnista Arce, el gobierno no tiene como función
proteger a los que usted llama “hermanos peruanos”, y pretender exonerarlos de
los delitos en que estos se hayan involucrado.
Disculpe columnista Arce, pero ya es tiempo que usted diferencie entre delincuentes y personas honestas.


