¿EUROPA : ES LA POLITICA MALOS CONTRA BUENOS?

ESTIMADO CARLOS

Leí tu muy breve comentario y te contesto de modo más extenso y rápidamente porque este tema me interesa y nos atañe como parte de la cultura occidental y cristiana de la que formamos parte,

Este año en mi blog he publicado sobre Europa “Moros en la costa ¿Occidente está perdiendo a Europa?" en enero, “Se acabó la fiesta” y “Solo son opiniones” en febrero, “A dónde va Zelensky” en marzo y “Se acabó la fiesta progre” en abril. Te sugiero leerlos.

Así como en la física, en la economía, la guerra y la politica hay reglas que no se pueden violar. No puedes gastar más de lo que ganas: restricción presupuestaria se llama. No empieces una guerra que no vas a ganar o peor aún si no puedes pagar. En politica no hay amistad hay intereses. Cada pais defiende los suyos. Trump defiende los intereses norteamericanos y Boluarte defiende los intereses peruanos y cada uno como puede y sabe (si acaso ella lo sabe). Maldecirlos por no hacerlos como nos gustaría es como quejarse porque la lluvia moja.

Te sugiero dejar de pensar en términos de buenos y malos. Esa herencia marxista de la década del 70 / 80 es cómoda porque es fácil de entender y vender (de ahí su éxito) pero es falsa de raíz y la realidad que vivimos es mucho más compleja.

Recuerda que los medios de comunicación nacionales y globales son PARTE de los grandes intereses que llamas imperialismo y por tanto la información que propagan se ajusta a sus intereses, no tener eso claro al informarse en ellos nos enrola en sus filas.

El “imperialismo” para usar tus términos, europeo está en manos de la progresía quien apoyándose en organismos internacionales: ONU, OMS, etc. ha creado toda una burocracia enorme y bien pagada que ha usurpado el poder a los gobiernos elegidos por sus propios pueblos, poniéndose por encima de ellos bajo el nombre de UNION EUROPEA.
Esta burocracia progresista liderada por Ursula Von der Meyer ha tomado medidas en el orden político, energético, medio ambiental, migratorio que han llevado a Europa a su estado actual. Han creado un muñeco de paja “Putin”, un enemigo “Rusia” y no se han cansado de dictar medidas “sancionadoras” contra ella. Medidas tan torpes como dejar de comprarle gas a Rusia siendo este su principal proveedor, cerrar el espacio aéreo europeo a los vuelos con destino u origen en Rusia obligando a las aerolíneas a usar rutas alternas y por tanto más caras tanto para el tránsito de personas como de mercancías. Alemania cerró centrales nucleares seguras en aras de un medio ambientalismo infantil y ahora se está viendo obligado a reabrirlas por el encarecimiento de la energía. Colocaron bases de la OTAN prácticamente cercando a Rusia y esperaban que esta no reaccionara.

La burocracia de la UE sueña con derrotar a Rusia y desmembrarla en pequeñas republicas (declaraciones propias no desmentidas) y se permite entrometerse en los asuntos internos de Rumania para vetar la candidatura de Calin Georgescu por su discurso de derecha y argumentando que es un agente de Rusia anular las elecciones en primera vuelta que este había ganado. Y para las nuevas elecciones de mayo del 2025 donde Georgescu estaba favorito con más del 45% de los votos han logrado vetar su candidatura. Razones; oponerse a la guerra de Ucrania, oponerse a la inmigración descontrolada, no aceptar los dictados de la UE cuando afectan los intereses rumanos.
La UE llevo al inútil de Zelensky y su pueblo a la guerra y luego los dejaron colgados de la brocha. ¿Recuerdas que ellos le prometieron apoyo militar por 800,000 millones de euros (SI 800,000 MILLONES) cuando Trump se negó a seguir financiando la guerra? El irresponsable cadáver político apellidado Macron abrió el debate sobre la posibilidad de usar armas nucleares contra Rusia. Y 27 de 28 miembros de la UE estuvieron a favor de enviar tropas europeas a Ucrania lo que fue por supuesto sino una fanfarronada.

¿Por qué EEUU debía pagar miles de millones de dólares a la OTAN para que esta defienda los intereses europeos? ¿Para que fue creada la OTAN? ¿Por qué los paises europeos no financiaban su propia defensa contra el cuco de Putin? ¿No es curioso que Von der Leyen tenga antecedentes de negocios oscuros en el sector militar? ¿Qué paso con eso? ¿Von der Leyen no anuncio a la prensa que en una semana la UE ya tenían un plan de apoyo militar?

¿Pregúntale a los alemanes si fue buena idea cerrar sus centrales nucleares? ¿Pregúntale a los españoles porque su gas es más caro ahora? ¿Fue inteligente cerrar el espacio aéreo europeo? ¿Y su proyecto de euros digitales porque lo encajonaron? ¿Y el negocio de los armadores griegos que le vendían sus buques petroleros a Rusia para que este les venda petróleo a la UE a través de terceros?. 
Reducir una realdad compleja como la que vivimos a malos contra buenos es más acorde con niveles de análisis del siglo XVIII

Con el afecto de siempre.

¿LOS MEJICANOS SON ARROGANTES?



Todas las generalizaciones son falsas, incluida esta decía un viejo escritor. Con esto en mente tengo una fuerte sospecha que los mejicanos son arrogantes.

Al final me comentan si la generalización es equivocada.

Muestro apuntes que tengo sobre ellos y que dan pie a mi afirmación.

EN EL FUTBOL.




Durante el último campeonato del mundo en la segunda fecha se efectuaría el decisivo partido Argentina vs. Méjico.

En la primera fecha Argentina había perdido sorpresivamente ante Arabia Saudita y Méjico le había empatado al equipo polaco.

Argentina favorito para llevarse la copa debía ganar para asegurar su clasificación y afrontar con cierta tranquilidad su último partido ante Polonia.

En los comentarios previos al partido, el panel de periodistas deportivos mejicanos coincidía que estaban al mismo nivel futbolístico que Argentina y que podían ganarle. Ninguno pronosticó posible derrota o empate.

¡Ellos que se clasifican al Mundial todos los años porque le ganan a Republica Dominicana, Haití y Nicaragua!

El primer tiempo termina 0 a 0, los mejicanos ya tocaban el cielo. Empezó el segundo tiempo, Argentina se despercudió luego del primer gol de Messi dominó el partido y termino ganándoles cómodamente 2 a 0.

En sus comentarios finales, aunque ya mucho más apagados argumentaban que habían tenido un poco de mala suerte y además estaba jugando Messi(!), pero seguían insistiendo que ellos estan al mismo nivel futbolístico que Argentina y que matemáticamente podían clasificar si Argentina perdía con Polonia y ellos le ganaban a Arabia Saudita. En el futbol las especulaciones “matemáticas” no suelen suceder y una vez mas no sucedió.


EN LA GASTRONOMIA.

Se realizó un festival gastronómico internacional en Méjico y entre los invitados estaba el Perú.

En un programa familiar de TV (también difundido en YouTube) escuché al presentador mejicano en tono grandilocuente ponderar su gastronomía, calificarla como una de las mejores del mundo y audazmente afirmar que no tiene nada que envidiarle a la peruana.

Esto mientras un cocinero peruano invitado se dedicaba a explicar mientras preparaba en vivo un arroz con pato a la chiclayana. Esto delante de los 4 compañeros del presentador, ninguno delos cuales le quitaba los ojos de encima a la operación y salivaban ya solo con los olores.

Al escuchar este comentario le retruca una de sus compañeras sin dejar de mirar al cocinero peruano "Oye, pero PERU HA GANADO DOCE VECES CONSECUTIVAS EL PREMIO A MEJOR DESTINO GASTRONOMICO DEL MUNDO incluido el de este año."

"Bueno, sin lugar a dudas la comida peruana TAMBIEN es una de las mejores el mundo", insiste el presentador atraído ya por el aroma de la preparación.


No hay forma, al fin todos amamos a nuestra madre.

Concluida la preparación, la cara de los presentadores incluido el animador al probar el plato -que se notaba por el color, el brillo y la humedad que estaba como se debe- y el silencio que siguió al movimiento de las cucharas borraron las palabras y fue suficiente halago a nuestro orgullo nacional.


COMEDIAS / STAND UP

Hace poco me encontré con un video de dos chicas, una colombiana y una mejicana que hacían stand up en Méjico y hablaban sobre la comida de su pais.

La amiga colombiana, con una carta de menú le preguntaba a la mejicana.

¿Cómo es un Chilaquile?
"Ah Chilaquile" y con entusiasmo la mejicana le dice “Es una tortilla quebrada con queso, cremas, salsa, pollo, frijoles.”

"Aja, y como es una Flauta"
"¿Una Flauta?" Con menos entusiasmo y ya con risas del público la mejicana contesta “Bueno, tortilla enrollada queso, cremas, salsa, pollo, frijoles.”

¿Y un Sope? Con más risas del público, muy poco entusiasmo y una media sonrisa le contesta” Es igual pero más chiquita, pero es tortilla pellizcada en la orilla queso, cremas, salsa, ...pollo y puedes echarle frijoles.

¿Y los Tacos? Pausa obligada por las risas seguido de aplausos del público, dice: "El taco ... bueno es una tortilla…". Los aplausos del público y las risas de todos dan por finalizado el sketch.

Aunque luego pensé que tal vez fue algo cruel, no puedo negar que la disfrute.

Personalmente opino que una tradicional papa rellena bien hecha vapulea a cualquier elemento de su monocorde menú.

ESTUVE A PUNTO DE SER MORMON (3/3)

Durante el recorrido del día siguiente me entere del plan. Mientras la gran mayoría iría a las discotecas, la discoteca El Muki estaba de moda ese año, nosotros tendríamos nuestra cita.

Balvin iba a cubrirnos al afirmar que irían juntas al cine. No mentía, irían juntas, pero solo ella entraría a ver la película. El resto del día durante el circuito estuve pensando en ello.

Llegue diez minutos antes de la hora y ellas fueron puntuales. Estaban un tanto nerviosas y yo además emocionado. Sin pensar mucho comente “En el desayuno casi me atoro con el jugo de naranja” Se miraron cómplices y sonrieron entre ellas. El ambiente gano confianza. Balvin entraría al cine a ver “El regreso de la pantera rosa”, y nos encontraríamos a la salida de la función. Eso nos daría aproximadamente un par de horas.


Apenas ella entro al cine, nos fuimos caminando sin rumbo fijo. Me pregunto “¿Dónde vamos?” y solo pude decirle “No sé.”. Fue natural pero mágico para mí que, pocos metros más allá, sin hablar nuestras manos se buscaran y unieran. Solo queríamos alejarnos y estar solos. Volteamos en la primera esquina a la que llegamos. Nos detuvimos y en la semi penumbra, giré hacia ella, nos miramos en silencio y sin prisa pude atraerla, abrazarla y besarla suavemente mientras ella se acurrucaba en mí pecho. Estuvimos abrazados un par de minutos sin soltar nuestras manos y sin hablar. 

Era mi primer viaje a esa ciudad y sentí la magia de la noche cuzqueña, su cielo azul oscuro, sus silenciosas calles iluminadas por amarillentas luces que invitaban al romance. Ella tenía 17 y yo 22.

Luego de pasarle la mano por el hombro y ella de rodearme la cintura como si fuera algo natural, seguimos caminando un par de cuadras más, sentía la silenciosa alegría que nos envolvía al caminar en esas semi oscuras calles.

Encontramos una pequeña pizzería bar, cuyo único mérito era ser el más cercano al lugar donde estábamos. Distraído automáticamente pedí una cerveza para mí y una gaseosa para ella. Me di cuenta casi de inmediato que había cometido un error al pedir la cerveza, al llegar el pedido serví los vasos y los puse en la mesa. Sentí olor a mariguana, pero lo ignoré.

Conversamos, mirándonos. La religión fue el tema casi excluyente. Era mormona (Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días) y aprendí que su fe se centraba en Cristo, que no eran católicos, ni protestantes y que su fe regulaba casi todos los aspectos de su vida, hasta el detalle de la forma de vestir: faldas bajo las rodillas, blusas de manga larga.

Me di cuenta que, si no le quitaba solemnidad a la conversación, la cita se iba a convertir en un seminario taller sobre la religión mormona. Mientras la escuchaba le di una rápida mirada al vaso de cerveza que había servido y que permanecía allí intacto.

Como esperaba, ella reacciono preguntándome si iba a tomar el vaso de cerveza que había servido y aproveche la oportunidad “¿Cual vaso de cerveza? ¿Este? No. No es mío. Además, me han dicho que trae mala suerte" le respondí mirándola y sonriendo. Fue la primera broma que le hice. Por un instante me miro sin comprender, luego sus ojos brillaron, unió los puntos y desate su primera sonrisa.

Me gustaba su risa. Se reía en silencio, no emitía sonido alguno. Para ella el sonreír y abrir la boca equivalía a una carcajada.

Mas adelante le hice una broma diciéndole que seguramente había aprendido a reír así para no interrumpir la misa. Otra vez su risa silenciosa.

Siguiendo con el tema religioso, las reglas que seguían ellos, me contaba, mientras yo la escuchaba en silencio y sin poder evitar pensar para mis adentros, incluía lo siguiente:

No consumir alcohol.
<< ¿Cebiche sin compañía de una cerveza? >>

No consumir café.
<< Yo lo tomaba en cantidades industriales.>>

Entregar a la iglesia el 10% de tus ingresos.
<< Luego de mi experiencia con los curas canadienses, con las justas les daría la mano.>>

Rezar antes de comer.
<< Pasa >>

Mantenerse vírgenes para el matrimonio.
<< Muy tarde para mí. >>

Nada de besos apasionados o toqueteos “indebidos”.
<< En mi diccionario solo existía el término “inoportuno”. >>

Adicionalmente debían cumplir cada cierto tiempo tareas que ella llamaba “Misiones”. Por ejemplo, su papa en ese momento estaba cumpliendo una misión, que consistía esa vez en la captación de nuevos miembros para su religión. Eso podía durar un año.
<< Paso >>

La escuche, sin reaccionar, pero me di cuenta que iba a ser difícil salvar los "obstáculos" para una relación que tenía minutos de vida.

Era clara la gran diferencia que había entre su iglesia y la que yo había conocido tan de cerca, así como la manera en que las familias de cada lado viven su fe.

“¿Qué piensas?”. Me dijo.
“Que me gusta mucho tu mirada”
Se rio y sonrojo fiel a su estilo.

“¿Qué piensas, de lo que te he dicho?”. Tenaz, reitero la pregunta.
“Nada. Verdad que no pienso en nada.”.
Al ver que me seguia mirando, solo añadi: "Todo es nuevo para mi"

“¿Vas a misa?”
“No”

“¿Hace cuánto que no vas?”
“¿Sor Zarina, ya me está usted confesando? ¿En la primera cita?”
Otra risa silenciosa.

“Dos años creo. En cualquier caso, no creo necesitar intermediarios”

No había tiempo para contarle la decepción que resulto ser mi experiencia religiosa. Teníamos poco tiempo y prefería caminar con ella, conversar, besarla antes que contarle mis decepciones parroquiales.

“¿Porque van a misa de tu iglesia a las 9 de la mañana y regresan a las 6 de la tarde? ¿Son tan largas sus misas?”. Le pregunte curioso.
“Nos quedamos a hacer algunas tareas que nos dejan” contesto.
“Aja”.

Le dejé claro algo que creo hasta hoy, que respetaba mucho a los que podían entregar un día a la semana o el resto de su vida a su fe.

Así conversando, el tiempo paso volando. Era bastante sensata, pero la sentía algo temerosa de confiar en alguien fuera de su feligresía.

De repente, nos dimos cuenta que se había pasado la hora acordada para regresar, alarmada me miro y se ruborizo. Salimos del local caminando rápido, casi corriendo. Es peligroso correr en las calles empedradas e inclinadas del Cuzco, más aún de noche.

Felizmente no nos habíamos alejado mucho. Al llegar a la puerta del cine, no vimos a Balvin. ¿Dónde estaba?

No creo que se haya ido.

¿Cómo hacemos para retornar al hotel? No podía permitirle regresar sola. Podía acompañarla y decir que nos encontramos en el camino, pero en ese caso ¿cómo explicábamos la ausencia de su amiga?

Ella estaba asustada, imaginó que algo le había pasado a su amiga.

Sabíamos que la Sra. Elena, junto con María estarían sentadas en el lobby del hotel con su lista para verificar que todos lleguen. Y no solo eso, sino que no faltaban chicos y chicas que se sentaban alrededor de ella a comentar sus aventuras de esa noche.

No sabíamos bien que íbamos a hacer.

Hablábamos los dos casi a la vez, mezclando una encima de la otra todas las complicaciones que pasaban por nuestras cabezas, cuando de repente vimos a Balvin cruzar la calle. El alivio lo sentimos en todo el cuerpo.

Había estado en una bodega cercana vigilando la puerta del cine y esperando que llegáramos. Fueron los 20 minutos más largos de su vida. Nos disculpamos, pero ella casi sin escuchar, conto que saliendo del cine se encontró con un grupo de compañeros quienes le preguntaron que hacia sola en la puerta del cine. Ella solo atinó a decirles que estaba esperando a que Zarina saliera del baño.

Felizmente a nadie se le ocurrió esperarlas, todos querían volver temprano.

Antes de separarnos le digo a Balvin que en el camino le cuente la película y las escenas que le parecieron más graciosas. Le robe un beso de despedida mientras Balvin oportunamente miraba hacia otro lado. Nos miramos sonriendo.

Para hacer un poco de tiempo, di una hermosa y solitaria caminata, estaba flechado.

Regresé al hotel, llegando cinco minutos después del plazo establecido. Entre silbidos y pedidos de sancion me recibieron los que estaban en el lobby bromeando por ser el último. Me pare un instante solo para decirles en buen ánimo que esas reglas eran para los alumnos y que solo había regresado a sacar una chalina. Pase de frente a mi cuarto. Mi maravillosa noche había terminado.

Tuvimos dos citas más en el Cuzco que reforzaron la atracción que sentíamos el uno por el otro. Estaba tan eufórico que el día que visitamos Machu Picchu y el guía propuso subir al Huayna Pichu, sin pensarlo dije que si y lo hicimos. Dos años despues cuando escuche la misma invitación, mire el reto y decline educadamente.

Y en Lima si bien nos cruzábamos todos los días, acordamos encontrarnos solo los sábados durante una hora u hora y media. Eran sus reglas y yo las respete.

Pero no es cierto que lo que pasa en el Cuzco, se queda en el Cuzco. Eso es trampa para incautos o una mentira autocomplaciente.

Un mes después de volver a Lima, un día lunes me encontré con que se había armado todo un alboroto el domingo en la noche en el dormitorio de Cóndor. Este había llegado borracho y comenzó a maldecir, llorar y amenazar con golpear a alguien.

Aunque sabia la respuesta pregunte “¿Que le ha pasado? “ a Palomo, otro compañero del trabajo

“Estaba triste porque Zarina lo había rechazado antes del viaje y se ha puesto peor ahora que se ha enterado que ella tiene enamorado”

“¿Y cómo sabes tú todo esto?”

“En tercer año tengo al hermano menor de Rivas. El me lo ha contado.”

“¿Y sabe Cóndor quién es el enamorado?”

“Parece que sí. Pero no quiere decir nada”

“¿Y quiere hacerle la bronca?”

“No sé. De repente. Pero lo conozco, es la borrachera. Luego estará arrepentido”

Durante la mañana la vida continuaba igual, este era un lio que involucraba a muy pocos y el ambiente de fin de año distraía a todos.

Ese mismo lunes a la hora del almuerzo me llego un mensaje a través de una de sus amigas, “A las 5 en la librería”. Me llamó la atención. No era una cita, quería decirme algo.

Poco antes de las 5 entré a la librería que estaba a unos 50 metros del internado de mujeres y me fui al fondo del local, desde donde podía dominar la puerta de ingreso.

Unos minutos después de las 5, llego ella junto con Balvin y mientras su amiga compraba algo en la librería y hacía tiempo, luego de un rápido beso y un abrazo que decía te extraño nos pusimos a conversar.

“¿Nos vemos el sábado?”. Primero lo primero.

“Si” Y luego la razón del encuentro “¿Cóndor te ha dicho algo?”

“No. ¿Por qué?”. La vi aliviada al escuchar esto.

“Me llamo por teléfono el domingo en la noche, estaba medio borracho y me quería reclamar por una supuesta traición. Le dije que las cosas entre él y yo siempre estuvieron claras, que quería seguir siendo su amiga, que lo quería como un hermano y que no quería líos.”

Y añadió: “No menciono tu nombre”

Solo pude decirle que lamentaba el mal rato, pero que si el pretendia hablar conmigo solo iba a responderle que yo no tenia nada que hablar con el sobre ella.

Ella afirmo que el problema era de él y no nuestro. Me gusto que dijera nuestro. No pude menos que pensar que estuvo brillante al manejar la situación. Nos despedimos.

Era ya la primera quincena de diciembre, se acercaba el fin del año escolar y yo había estado pensando como continuaría lo nuestro y este incidente a pesar de ser previsible me había tomado por sorpresa.

Y efectivamente en los días siguientes, tal como vaticino Palomo, Cóndor estaba entre avergonzado, triste y furioso. No me miraba, no me saludaba y se alejaba cuando me acercaba a conversar con algún grupo donde él estaba. Rivas también cambio su actitud hacia mí, haciéndose mas fría en claro apoyo a su amigo. La verdad no me puse muy triste por ello.

Ese sábado la vi venir con ese caminar con las puntas de los zapatos ligeramente hacia afuera detalle que me llamo la atención desde la primera vez que me percate de ello.

Nos encontramos, pero esta vez había algo diferente entre nosotros, algo que el ambiente de hermosa esperanza que suele haber en diciembre no podía ocultar. Podía ser nuestra última vez y el solo pensarlo dolía.

Caminamos abrazados en silencio. Ninguno de los dos se atrevió a preguntar qué pasaría luego, porque ya lo habíamos hablado. Conociamos la respuesta. El único camino que ella aceptaría era la adopción de la fe por mi parte y ambos sabíamos que eso no me era fácil. Durante esa silenciosa caminata la sentí muy cerca mío.

Nos despedimos con un largo abrazo y un suave y tierno beso. “Te voy a extrañar”. “Yo también”. No hubo promesas. No queríamos aceptar que podía ser nuestra última cita.

Días después de este encuentro, entre Navidad y Año Nuevo y obedeciendo un impulso que se había venido acumulando en mi interior tome un colectivo hacia La Oroya.

Todo el camino solo pensaba en volver a verla. Llegando a la ciudad busque la dirección y de pronto cuando estaba a unos 30 metros de su casa algo me detuvo.

Tocaría la puerta y luego ¿qué diría? Señor, señora, acá estoy. Mis intenciones son serias. Voy a esperarla cuatro años hasta su mayoría de edad. Me mudare a vivir aquí a la ciudad. Me convertiré en mormón, me bautizare, adoptare sus ritos, abandonare mis costumbres, cumpliré misiones y captare nuevos adeptos por el resto de mi vida.

El cambio iba a ser total. Era romper con todo, quemar todos los puentes. Ni yo mismo me reconocería. ¿Ella lo valía? Sin duda alguna. Mi yo emocional decía claramente que sí. Pero, ¿que decía mi lado racional.? ¿Y si sus viejos no estaban de acuerdo?Que había sido un romance con 48 horas de vida. Finalmente concluí que nos faltó tiempo para enamorarnos, que me faltó tiempo para conocer su mundo y tal vez también valor.

Nunca pensamos en una salida diferente, transicional, era todo o nada.

Un rato después, casi como un autómata di media vuelta y con una mezcla de culpa y tristeza regresé a Lima. Lloré en el camino, sentia que habia conocido el paraiso y dejado caer la llave. Pero creí tambien que era mejor dejarlo así. Me intente consolar diciendo que solo fue un amor de verano, del mejor verano, el del Cuzco.

ESTUVE A PUNTO DE SER MORMON (2/3)

JUNIO

En junio empezaron las tutorías de matemáticas y fue el inicio de todo. Contrariamente a lo que se podría esperar, los alumnos y alumnas que más asistían eran los que menos las necesitaban.

Fue en la segunda semana que se presentó Zarina junto con dos amigas. Me impacto verla con aspecto casero: un holgado buzo plomo, zapatillas blanquísimas y sencillas, su cabello rizado suelto. Era más bonita que con uniforme (no me sorprendió que más adelante fuera elegida y coronada Reina de la Primavera del Colegio) Me gusto su inteligencia, su sencillez, su enorme sonrisa, el que se sonrojara fácilmente y un detalle femenino que me gusta, pero nunca suelo mencionar, no se pintaba las uñas.

Allí me enteré que era el primer puesto del Colegio desde que estaba en primero de secundaria y que quería ser enfermera.

Yo había salido de una relación toxica y si bien no buscaba una nueva relación hete aquí nuevamente acercándome al borde del abismo.

Unos días después escuchando una conversación ajena supe que todos los domingos ella salía a las 9 de la mañana junto con dos amigas para ir a misa.

El siguiente domingo un poco después de las 9 de la mañana me cruce con ellas y cordialmente las salude. En verdad ya había caminado tres veces esa misma cuadra esperándolas. Me llamo la atención que usara la falda debajo de la rodilla y un impermeable color caqui, prenda poco usada en Lima con sus tísicas garuas y más apropiada para las lluvias de la sierra.

Luego de algunas sesiones ya esperaba la oportunidad de verla. En las sesiones ella mantenía una expresión seria y tranquila, aunque siempre evitaba mirarme, mientras, por otro lado, me parecía ver una actitud algo cómplice en su mejor amiga, la Balvin.

Un tiempo después, cuando ya reconocía en mi fuero intimo que estaba enamorado, sucede que no se presentó a una sesión y cuando estaba a punto de preguntar por ella, su amiga se adelantó “Zarina no ha venido porque sus papas han llegado a Lima y salieron a hacer compras.” Y mirándome fijamente añadió “Me dijo que la disculpara y que siente mucho faltar”. Esa mirada expresó más que las palabras. Sosteniéndole la mirada contesté: “Ok. Entiendo. No hay problema”. Balvin hizo un pequeñísimo gesto de satisfacción. Fue suficiente. La atracción que yo sentía parecía ser correspondida. Las demás alumnas eran ajenas al asunto. Salí casi eufórico de la clase, aunque luego me dije que de repente me estaba pintando pajaritos solo.


SETIEMBRE.

“¿Puede acompañar a la promoción del Colegio que va al Cuzco en Octubre?” Me encantó la oferta en forma de pregunta, pero contuve mi entusiasmo manteniendo mi cara de palo y antes que pudiera decir algo la Directora añadió casi justificando la pregunta: “Es usted tutor del grupo y los chicos están contentos. Además, los padres de familia están de acuerdo.”

Era claro que esto no era una pregunta, pero me quede sorprendido:

<< ¿Los chicos están contentos?>>
<< ¿Los padres están de acuerdo?>>
<< ¿Ella cómo lo sabe?>>

La Directora seguía hablando como si leyera el plan de una operación militar “Ira junto con la Coordinadora y con María. Parten dentro de dos lunes en el primer vuelo y regresan el domingo siguiente en el último vuelo de la mañana”

<< Sólo falta que me diga el número de asiento>>

Vale aclarar quién era María. María era una aspirante a monja, de vestimenta disuasiva, rostro dulce, facciones suaves, incipiente bozo, pelo castaño y ojos color caramelo de mirada fija y caminar rápido, que con todos sus gestos demostraba estar firmemente dispuesta a casarse con Cristo. Le servía de asistente personal a la Directora.


” Bien. Coordinare entonces con la Sra. Elena”. Conteste sobriamente, pero mi mente estaba en otra cosa, en realidad quería salir de su oficina dando brincos de alegría.
“Si, espérela en su Oficina.” La anciana era muy ejecutiva, esta era la segunda vez que hablaba con ella.

Espere allí unos cinco minutos y llego la Coordinadora. Nuestras comunicaciones hasta esa altura del año habían sido escasas y formales. Pero en esta ocasión ella me hablo como si fuéramos viejos amigos. Me entere que era ex alumna y había sido Brigadier General del Colegio y que ahora como profesora de Lengua y Literatura paso a ser asesora de la Directora.

Era la cuarta vez que iba al Cuzco con una promoción. Me dijo que iban en octubre por el verano cuzqueño ya que los climas más cálidos se daban entre setiembre y noviembre por eso ellos viajaban en octubre. El mejor mes para visitar el Cuzco según ella.

Me explico que ella conversaba en el Colegio con algunos chicos y que la opinión de todos es que yo era un buen tutor y que incluso algunos chicos de otros grados me pedían como tutor para el próximo año. Eso me halago, aunque me sonó un tanto exagerado en realidad solo los había tratado con respeto, siendo cordial, pero manteniendo la distancia debida. No jugaba a ser amigo de ellos.

Pero me sorprendió al decirme que le gusto como había manejado el lio entre Pocomucha y Ramos (¡se había el mismo día del suceso!), pero que la preocupación central de ella y la Dirección estaba en los amoríos de los alumnos y alumnas. Lo hacían con fines preventivos ya que no querían que se repitiera una “mala” experiencia sucedida años atrás.

Lo que me llamo la atención fue el “sistema de información” que ella tenía entre los alumnos. Recogía o llegaba información de algunos de ellos (¡y de ellas!) que luego pasaba a la Dirección.

Era astuta, ya que al decirme lo de Pocomucha y Ramos queria mostrar su poder, ganar mi confianza y de repente mi colaboración en su red de informantes. Yo la escuche en silencio.

Me informo que había dos parejas en 5to que había que observar y añadió que hacia una semana aprovechando la kermesse del Colegio, Cóndor se había declarado a Zarina y que ella lo había rechazado con el conocido y lapidario argumento “Yo te quiero como un amigo”. Por ello ahora solo tenía una pareja de alumnos en su agenda de observación.

¡Sabia hasta el argumento de rechazo!

¿Cómo supo tal detalle? Esto si me preocupo, tenía que tener cuidado con ella, podía ser peligrosa, pero también supe que el camino estaba despejado y que de repente podría tener una oportunidad.

Me estaban enviando al Cuzco con 26 adolescentes, donde uno de sus líderes seguramente buscaría una nueva oportunidad, sin saber que tenía la competencia al lado y con dos personas de la máxima confianza de la Directora. Tenía que estar alerta y tener mucho cuidado.

Me explico que el calendario para los alumnos en el Cuzco estaba listo, lleno de actividades turísticas empezando a las 7 u 8 de la mañana hasta aproximadamente las 6 de la tarde, para luego retornar al hotel y cenar a las 7. Después se les daba salida libre hasta una determinada hora.

La regla de salida libre era que, si todos llegaban a la hora establecida o antes, al siguiente día se añadía media hora a la hora de retorno. Si alguno llegaba tarde, al día siguiente se mantenía la hora de retorno anterior. Se iba a “supervisar” el consumo de alcohol y cigarros, esto obviamente era declarativo. Las horas de llegada al hotel estaban establecidas inicialmente así lunes 10:00, martes 10:30, miércoles 11:00, jueves 11:30, viernes 12:00 y sábado 12:30.


Los proveedores de servicios (hotel, alimentación y transporte) en el Cuzco ya estaban avisados y nos esperaban el lunes en el aeropuerto. Ella manejaría la caja. Eso fue todo.

Llego el día y partimos. Había mucha ilusión.

Durante el vuelo, la aerolínea rifo una cena para dos personas en el restaurante de un Hotel cinco estrellas y la Balvin se ganó el premio. Gran alboroto. Con 29 asientos ocupados era casi imposible que alguien de la delegación no ganara el premio.

Un rato después de llegar a la ciudad, la Sra. Elena me mandó llamar al lobby del hotel y allí, sonriendo me dice: “Balvin pregunta si puedes acompañarla a la cena. No quiere ir con ninguno de sus compañeros. La cena es a partir de las 8.”

Le sonrío también. “No me halaga que me inviten por descarte, pero la acompañare con todo gusto”.

Ella se ríe. Fue la primera vez que la escuché reírse.

“Tengo un saco, necesitare una camisa blanca. Sera suficiente, creo”. Salí a comprarla.

Esa noche Balvin se veía muy bien. Estaba sobria y elegante. Todos habíamos traído ropa de combate, nada formal. Hice una pequeña broma diciéndole que era la primera vez que una chica me invitaba a cenar y además gratis porque no gastaría ni en taxi y eso sirvió para ganar un poco de confianza. Sabia también que causar una buena impresión en ella me acercaría a su amiga.

Ya en el restaurante y mientras esperábamos la cena, hablamos de sus planes al salir del Colegio –quería estudiar Biología-, de su familia y yo un poco de mi vida.

Casi al final de la cena, le pregunté directamente -como si no supiera la respuesta- si Cóndor era enamorado de Zarina. Balvin dijo que no y que en la kermesse del Colegio se le había declarado ya por segunda vez obteniendo la misma respuesta.

“Porque lo rechazo si parece un buen chico.” Le dije solo para extraer detalles. “No, no. Él toma demasiado y en su casa también todos toman. Los mormones no tomamos” fue la respuesta.

Esta oración final me sorprendió. Si fuera ajedrez diría que no esperaba ese movimiento. Con cuidado, pregunte: “¿Zarina y tu son mormonas?”

“Si. Nuestras familias son mormonas”.
“Ok. No lo sabía” Aun no tenía idea del impacto de esa respuesta.

Muchos años antes solo había visto una vez un mormón, era el esposo de una ex de mi papa con cuya familia mi viejo mantuvo buenas relaciones muchos años lego y a pesar del rompimiento. En una reunión de esa familia fue que vi un sujeto muy formal que durante todo el tempo permaneció en una esquina rodeado de su familia, como posando para una foto, mientras el resto de asistentes bromeaba, bailaba, reía y tomaba. Cuando más tarde, le pregunte a mi mamá porque ese señor y su familia actuaba tan extraño solo me dijo “Es que él es mormón”. Con esa respuesta ahora sabia menos que antes, pero ahí quedo ese término.

En la mesa del restaurante, el tono de la conversación se hizo fluido y cordial, aunque ella nunca dejo de decirme “profe” y eso me sonaba raro. Por un instante estuve tentado de bromear diciéndole en falso tono de regaño algo como “alumna Balvin, así no se coge el cuchillo del pan” pero me pareció mejor no hacerlo.

Casi al final de la cena le pregunte de modo directo pero suave y fingiendo naturalidad “¿Crees que Zarina aceptaría que nos veamos mañana luego de la cena para tomar un café y conversar? “

Ella no se sorprendió mucho como si esperara esa pregunta, y un tanto dudosa respondió “Si. No. No sé. Creo que sí. Le puedo preguntar. “

Le conteste con un breve “Gracias”

“Pero ella no toma café”, aclaro.

Casi le digo que si ella quería podíamos tomar agua de caño, anís, mate de coca, manzanilla, yerbaluisa, emoliente, cola de caballo o cualquier otra yerba silvestre. Pero me limite a un “De acuerdo”

No le preste mucha atención al hecho que ella no tomara café, pero si capture la frase “Creo que si” porque era una buena señal.

Muchas veces, uno escucha solo lo que coincide con sus ideas, deseos o lo que espera escuchar.

Al día siguiente durante el desayuno, mire hacia su mesa y ver la mirada de Zarina, junto con el leve movimiento de cabeza de su amiga aceptando la cita provocó que casi me atorara con el jugo de naranja. Pude controlarlo, pero las vi sonriendo a la distancia. Que me vieran botando jugo de naranja por las narices no iba a dar una imagen muy elegante. Pero estaba realmente emocionado.

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ESTUVE A PUNTO DE SER MORMON (1/3)

FEBRERO

Me acababan de contratar por un año para ser tutor de un internado mixto en Miraflores donde se recibía cada año con becas integrales a los mejores alumnos egresados del nivel Primaria de las escuelas de una zona de Junín.

Clima playero en Lima y los escolares de vacaciones. Las clases universitarias estaban suspendidas por el ambiente convulsionado en las universidades nacionales.

La reunión general del Colegio-Internado realizada previamente al inicio del año escolar tuvo una mesa encabezada por la Junta Directiva, representantes de los padres de familia del internado y del Ministerio de Educación. Entre el público asistente, además del personal docente y administrativo, resaltaba la colorida presencia de las familias completas de los alumnos becados ingresantes de primer año que habian viajado exprofesamente para esta ceremonia y dejar instalados a sus hijos. Naturalmente estaban impactados por la modernidad y la belleza miraflorina

Las 3 personas que me habían entrevistado eran parte de la mesa: la Directora-Propietaria; una menuda anciana en sus 80 de apariencia frágil que usaba unos enormes lentes de diseño moderno, el Director del Colegio; un redondo personaje contento con su título, aunque sabía –todos sabían- que su título era una formalidad y finalmente la Coordinadora; una recia huancaína siempre de vestimenta oscura y formal.

Me enteraría poco después que su cargo no existía en el organigrama del Colegio y en los hechos era el poder detrás del trono. La Directora de facto.

En el escenario entre otros había también un hombre ya maduro y que por su enorme parecido físico era claramente hijo de la Directora.

El Director del Colegio, mas redondo desde la última vez que lo vi, fungio de maestro de ceremonias y que luego de probar el micro y saludar le cedio la palabra a la Directora quien dio la bienvenida a los padres de familia de los alumnos becarios especialmente a los nuevos, luego hablo el representante del Ministerio sobre las generalidades de siempre y finalmente tomo la palabra el hijo quien dio a notar su sesgo profesional de abogado en un discurso que se centró en la calidad educativa y formativa de la institución, resalto el Plan Operativo Anual que se ejecutaria, la integridad de sus servicios y en la seriedad y responsabilidad del personal. Estabamos en Harvard.

Terminados los discursos, nos presentaron como nuevo personal -éramos tres- y con la bienvenida a todos dieron por concluida la reunión.

Cuando ya salíamos, la secretaria del Colegio se acercó y me comunico que tenía que asistir a una reunión con la Dirección, me separe del grupo y junto con ella fuimos a la oficina.

Al ingresar me encontré con que allí estaba reunida toda la plana mayor, que guardo silencio al verme entrar. Todos estaban de pie en un semicírculo alrededor de la Directora, quien sentada en un enorme escritorio parecía más pequeña aún. Me pregunte para mis adentros si sus pies llegarían al suelo.

Me invito a sentarme. Por un instante me sentía un tanto extraño por las distintas miradas que recibía que iban desde la curiosidad y amabilidad, hasta la seriedad y la indiferencia.

La Directora luego de manifestar su agrado por trabajar conmigo (¡solo había hablado con ella 20 minutos en la entrevista!) y por hacerme cargo de un grado tan importante como quinto de secundaria, señalo que parte importante de mi cargo incluía dar asesoría en Matematicas una vez por semana durante dos horas tanto a los alumnos como a las alumnas de quinto de secundaria. Para ello añadió, mientras tomaba y leía una hoja de papel, debía asistir los viernes de 4 a 6 al internado de mujeres y de 7 a 9 al internado de varones. Y luego de decir esto guardo silencio y senti la expectativa. 

Entendí y contesté que ese punto me había quedado claro durante la entrevista con ella y que así seria. Por un momento pensé que me pedirían firmar un papel con este compromiso pero por sus reacciones, era lo que querían escuchar. Eso fue todo, la Directora se puso de pie y me agradeció que hubiera asistido. Me despidieron con algunas amistosas sonrisas.

Desconfiado, como soy al salir me preguntaba que estaba pasando. Inmediatamente tendría la explicación.

A la salida se me acerco uno de los tutores antiguos de apellido Matos, un ex marino mercante bajo y fornido, muy amistoso y de un tremendo parecido al personaje llamado Sam Bigotes. Era el tutor de 4to de secundaria.

Con poco natural descuido me pregunto: “¿Qué tal la reunión?”

“Bien”

Ya sin disimular su curiosidad me pregunto “¿Que querían?”

“Solo confirmar mis asesorías de matemáticas”

“Lo quieren poner en el informe a los padres de familia como beneficios adicionales que dan a los alumnos” dijo con cierto tono de fastidio. Esa era la expectativa me dije.

“No es oro todo lo que brilla” siguió diciendo y antes que le preguntara que significaba eso me pregunto:” ¿Qué año te han dado?”

“Quinto” le conteste.

“Ten cuidado, son medio maleados” fue su alerta.

“¿Cómo maleados?” me pico la curiosidad.

“Los tuve el año pasado y más que maleados son rebeldes, mucho los han engreído desde que estaban en primero. Fuman, toman, abusan de los más pequeños”

“¿Cómo que toman? ¿Abusan?” le pregunte algo alarmado.

Que expresión tendría mi cara que rápidamente aclaro “No, en ese sentido, abusan porque les piden plata prestada y se la devuelven en meses, les quitan la pelota cuando juegan y les hacen camotito o piden que le presten el walkman y se lo devuelven cuando quieren. Hacen eso sobre todo con los chicos nuevos de primero”.

Y añadió “Los sábados y a veces los viernes compran botellas de licor y las meten a escondidas. Luego en la noche se juntan en un dormitorio y toman “

Estuve a punto de decirle “Y tú, ¿qué hacías?”, pero preferí callarme, recién tenía 10 días y era el primer compañero de trabajo con el que hablaba con cierta confianza.

Preocupado, le pregunte “¿Y cómo se llama el líder de quinto?” “Cóndor” “¿Se apellida Cóndor?”

“Si. En la ceremonia de inauguración te lo enseño”.

<< Donde me he metido pensé>>

ABRIL

A minutos de la ceremonia de inicio del año escolar, Matos se me acerca y dice “¿Ves esa pareja de chicos? ¿Uno alto y otro chato que están conversando con esas dos chicas?”

“Si” “El más alto es Cóndor, el otro es Rivas su mejor amigo”

“Ok”.

Mientras los miraba, una de las chicas del grupo gira y vi una bonita chica con una enorme sonrisa. A pesar de la distancia sentí el impacto. “¿Y ellas quiénes son?” pregunté con falso desinterés “Son Zarina y Balvin. Zarina es el primer lugar de la promoción y Balvin su mejor amiga”. “Cóndor persigue a Zarina desde que están en primer año” añade.

<<Los chicos malos prefieren chicas buenas>>

Fue la primera vez que vi a Zarina.

De esos primeros meses lo único saltante que recuerdo, aparte de cruzarme con ella todos los días, fue un incidente con un alumno de cuarto año de apellido Pocomucha, un chico más bien bajo pero fornido quien durante varios días se venía comportando mal: llegaba tarde al desayuno, venia del colegio con la camisa afuera, no hacia las tareas, le quitaba el postre a los más pequeños y otras majaderías semejantes.

Un día, en el comedor durante la hora del almuerzo fue que Pocomucha se trenzo en un forcejeo con otro alumno de cuarto que salió en defensa de uno de primero, un flaquito inquieto, de pelo castaño y cara de pícaro apellidado Ramos que estaba siendo maltratado por este, solo porque le reclamaba que le reparara los audífonos del walkman que le había prestado. 

Como estaba cerca del incidente, intervine para separarlos. No había terminado de llamarle la atención por maltratar a un alumno menor, cuando Pocomucha en voz baja pero perfectamente audible dijo “No voy a arreglar nada. Yo no los he malogrado. Además, usted no es mi tutor”.

Era un reto abierto. En el comedor había expectativa por ver mi reacción, era hora de pisar fuerte.

Le respondí tranquilamente: “Tienes razón no soy tu tutor, pero tengo la autoridad para darte órdenes. Pero si no quieres obedecer, no hay problema. En este momento voy a llamar por teléfono a tu casa para que tu papá o tu mamá mismos se encarguen del asunto del walkman. Acompáñenme ustedes dos a la Coordinación.” dije señalando a Ramos y a Pocomucha.

Ningún tutor, había hecho esto antes, el llamar por teléfono directamente a los padres de un alumno. Sabía que me estaba saltando varios niveles de jerarquía, pero si no imponía mi autoridad en ese momento sin duda lo lamentaría el resto del año. Simplemente fue lo que se me ocurrió hacer.

El silencio en el comedor se hizo mayor, sorprendido el mismo Pocomucha dijo “Llame, si quiere” levantando los hombros y siguiéndome, pero vi que ya no las tenía todas consigo.

Fuimos los tres a la oficina de la Coordinación. Esta era una sala grande con una pretenciosa pared donde estaba la puerta, confeccionada toda de acero y vidrio. Algunos chicos pasaban y volvían mientras otros se sentaron en el suelo junto a la pared frente a la puerta para seguir el drama. Me senté en la silla del escritorio y le indiqué a Pocomucha que se sentara frente a mí, quedando así el de espaldas a la puerta. Ramos se sentó un poco más atrás, él también estaba sorprendido, pero era evidente que tampoco quería que se hiciera la llamada, imaginaria tal vez que luego de esto todos los de 4to año le caerían encima.

Busque y tome la agenda telefónica y con deliberada calma a pesar que estaba en orden alfabético, busque el número. Al encontrarlo lo leí en voz alta.

Mirándolo le pregunté:” ¿Es el número?”. No me contestó y tampoco me miró.

Ante su silencio dije “¿Quieres que confirme el número con la Dirección?” Pocomucha no esperaba eso. Sin levantar la cabeza y con un hilo de voz contestó “Sí. Es el número”.

Empiezo a llamar y al discar el segundo digito Pocomucha, ya rendido, enderezó el cuerpo para darle mejor la espalda a sus compañeros que lo veían desde la puerta y mirándome dijo en voz baja: “No llame.”, sus ojos lo decían todo.

“¿Porque? “¿Significa que lo vas a arreglar?” le contesto en voz baja también, pero sin moverme.

“Si. Pero no me haga roche.” mientras con las manos en el pecho señalaba con sus pulgares hacia atrás donde estaban sus amigos. Habia perdido y le preocupaba su imagen. Estábamos representando un drama.

“¿Si, lo vas a arreglar entonces?” dije mirándolo fijamente. Solo aseguraba el nudo.

“Si”.

“Ok. Tienes una semana.” y sin terminar de marcar el numero simulé que el teléfono estaba timbrando.

Esperé un minuto. “No contestan. Tienes suerte, parece que no hay nadie en casa” digo en voz alta, lo suficiente para que se escuche hasta afuera. Cuelgo el teléfono.

Luego llamo a Ramos indicándole que se acerque al escritorio. Este estaba aun con ropa de deporte, el pelo mojado revuelto y las mejillas rojas.

Se acercó arrastrando unas zapatillas que no eran baratas, era claro que su mamá lo engreía, y se apoyó en el escritorio poniendo las dos manos sobre el vidrio. Miré sus manos y luego extrañado lo miré a los ojos.

Retiró las manos del escritorio, se retiró el pelo que caía sobre su frente y puso las manos detrás. Era atrevido.

Dirigiéndome a él en voz baja pero audible solo para ellos dos le dije: “Ramos, te conozco, no eres ningún santo, te gusta jugar con los mayores, pero no te gusta cuando eso te causa problemas. Tu mami viene cada quince días a verte y comprarte cosas, bien. Pero recuerda que yo te veo todos los días.“ Por su expresión él creía que nadie lo observaba.

“Esta vez, Pocomucha va a pagar la reparación.” Añado:” Pero no más préstamos. A nadie.”

“Y escúchame bien, para todo el que pregunte la decisión final es que lo van a pagar a medias. Si alguien se entera que Pocomucha ha pagado todo, pensare que tú lo has difundido y me voy a molestar contigo y tendre que hablar con tu mami a solas. ¿Está claro?”

Asintió, pero no le gusto que yo enfatizara el termino mami, porque era el que el usaba cuando ella llegaba a verlo.

Luego a Pocomucha en voz baja "Es la última vez que me contestas de malas maneras".
Santo remedio. No volvió a hacer majaderías.

Los dos salieron aliviados y la verdad yo también.

Luego ya saliendo les dije a los de afuera. “Vamos, esto ya se acabó. Vayan a hacer sus cosas”.

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¿ES PATAZ SEÑAL DE QUE APARECEN LAS TRIBUS ?

En el Perú no existe Estado como expresión del imperio de la ley y el orden o cuando menos está desaparecido en varias zonas del pais, incluida Lima.

Las recientes marchas exigían seguridad, orden es decir el imperio de la ley y esto no se logra con talleres de capacitación, ni mesas de dialogo

Y cuando no hay Estado aparecen las tribus. La lamentable muerte de los 13 miembros de una empresa de seguridad en Pataz es la manera como las tribus “arreglan” sus diferencias. Su ley y su orden.

Un ejemplo es Méjico donde hay zonas donde el Ejército no ingresa y Sheinbaum por falta de decisión política tampoco quiere que el ejército norteamericano ingrese para capturar a los carteles de la droga. Son parte de sus anteojeras ideológicas.

Los altos precios del cobre y el oro han fomentado la aparición de estas tribus mineras. Estas tribus denominados mineros ilegales pretenden tener representantes directos o indirectos en el próximo proceso electoral.

El problema es complejo ya que al lado y muchas veces mezclados, existen ejércitos de mineros pequeños, artesanales informales o en vías de formalización. Eso es innegable. Este es el capitalismo popular en minería que por ineficacia del Estado no logra su “formalización”; es decir que paguen impuestos.

Hay varios tipos de mineros informales y artesanales. No todos son iguales desde el capital invertido, la tecnologia que usan, el mineral que extraen y la geografía donde trabajan.

La información señala que solo en Pataz hay 455 bocaminas informales/ilegales y 52 plantas de producción y cianuración del oro, entre informales e ilegales.

Hay más de 52 kilómetros de socavón construidos por informales/ilegales que van directamente hacia las concesiones de Poderosa. Cada metro de socavón demanda una inversión de aproximadamente unos US$ 800.

Calculando gruesamente 52,000 * 800 = 41 600 000 (41 MILLONES DE DOLARES DE INVERSION) Estamos frente a empresas y familias millonarias. Entonces el minero artesanal en Pataz no es necesariamente de pico y pala.

Pero es informal y pasa a la ilegalidad cuando invade los socavones de Poderosa. Esto no es criminalizar al minero informal, pero hay que tener un diagnóstico claro y no narrativa ideológica.

La izquierda ha construido la narrativa de una “minería ancestral” de pueblos originarios; diciendo que había minería en la zona antes de la fundación de la Republica. Con ello pretender legitimar las invasiones de las concesiones con el argumento de que habría habido minería ancestral en concesiones actualmente ociosas. Camuflan el minero ilegal como informal para luego establecer su dicotomía entre “el gran minero abusivo” y el pequeño minero.

Para defender el capitalismo popular minero, primero hay que establecer el respeto irrestricto a las concesiones y el sistema de propiedad, algo que la izquierda no está dispuesta a aceptar fuera de su narrativa.

Y las tribus políticas en Lima estan pensando en las proximas elecciones para ver quien captura y ordeña al Estado.

¿Qué hay que hacer como Ejecutivo frente a lo de Pataz? Estado de Emergencia en el Departamento y treinta días al Ministro del Interior para que con apoyo logístico del Ejercito capture a los responsables materiales e intelectuales de los homicidios. Y si es necesario jueces sin rostro como en la epoca del terrorismo. Porque si esto no se corta ahora se puede repetir y aun crecer.

Pero, hay agallas para hacer esto?

Desgraciadamente el Estado de Emergencia está muy desvalorizado, sobre todo por las contra campañas de los dizque defensores de los DDHH que dicho sea de paso no los he escuchado decir nada al respecto. 

¿Y los medios?

Lo de Pataz es Urgente e Importante.

¿PAPÁ, COMO CONOCISTE A MAMÁ?

Cuando mis hijos eran aun pequeños, organizábamos piyamadas. Las hacíamos generalmente los sábados en invierno, esos días en que no provoca salir de casa, ni sacarse el piyama, ni cocinar.

Fue en una de esas oportunidades, y cuando ellos tenían aproximadamente 12 y 8 años, que el menor me sorprendió con la pregunta que a todos los padres nos han hecho alguna vez "¿Cómo conociste a mi mamá?"

Ante la mirada atenta de los dos e intentando ganar tiempo repetí: "Que como conocí a tu mama?". De reojo, me di cuenta que ella -concentrada desde el día anterior en armar un rompecabezas de 1 000 piezas en el suelo- discretamente había levantado su radar y estaba atenta a mi respuesta mientras miraba sin mirar una pieza.

“Bueno” les dije. “Hace unos años, en un determinado momento estaba trabajando en un proyecto que recién se iniciaba y me asignaron la tarea de seleccionar y contratar personal administrativo.

Necesitábamos entre otras personas una asistente administrativa adicional y entrevistando postulantes para ese puesto se presentó una señorita pequeñita ella muy seria y formal. Fue la mejor alternativa para el puesto por dos factores claves: su buen dominio del inglés y su experiencia en el sector privado. Por ello fue seleccionada. Así la conocí.”

Ella -aun con la misma pieza del rompecabezas en la mano- no se había perdido palabra alguna de mi relato. Y para provocarla añadí. "Si sabía que años después me casaría con ella, de repente hubiera sido más exigente".

Espere su reacción, pero no la hubo. Mala señal.

Los chicos la abordaron. "¿Mamá, como fue que te enamoraste de papá? ". Una pregunta directa, sin anestesia.

Se sonrojo, sin mirarme. "Fue poco a poco. La verdad es que al principio me cayó mal, era muy mandón y creía que todo lo sabía. Y lo peor era que muchas veces tenía razón"

“Y me cayó peor cuando sin consultarme borro los programas de mi computadora". Los chicos  voltearon a la vez a mirarme y me preguntaron asombrados "¿Borraste los programas de su computadora?".

No esperaba ese contraataqe. En modo defensivo expliqué: “No los borre. Bueno, en realidad si los borre pero los reemplace con otros. Es que el proyecto había decidido cambiar -igual que toda la universidad - los aplicativos de oficina de Quattro Pro y Word Perfect a Excel y Word. Luego de una capacitación se fijó una fecha para que todo el proyecto migrara. No teníamos una red instalada aun así que el cambio debía hacerse equipo por equipo". 

Casi agotado por mi extensa defensa prosegui: “¿Que paso?” y todo acusete añadí "Que una semana después de esa fecha dos señoritas: ella y la secretaria del Jefe del Proyecto no habían hecho el cambio con el pretexto de ordenar sus archivos"

Ella rápidamente replico "No era un pretexto. Pero borrar el Quattro Pro y el Word Perfect de nuestras computadoras durante el fin de semana, sin avisarnos y luego irte de viaje, fue maldad. El lunes mi trabajo fue una tortura y pasamos dos días horribles. Todo el día rajamos de ti y te odiamos por ello."

Me defendí "Pero ya habíamos tenido un taller de capacitación y además había pasado una semana de la fecha de migración, se estaban exponiendo a una llamada de atención." y solo para picarla murmuré "Si hubiera sabido que habría tantos problemas y como termino esto de repente no debí proponerle el puesto"

Sonrojada, pero mirándome su respuesta fue contundente: "Y si yo lo hubiera sabido te aseguro que no lo hubiera aceptado".  Su respuesta me desarmo, como se dice fui por lana y salí trasquilado.

Mis hijos estaban inicialmente desconcertados por el dialogo hasta que me vieron derrotado acercarme a ella riendo y dándole un beso mientras le decía “Fue una de las mejores decisiones que tome”. “Por supuesto” me contesto.

Tumbados en la alfombra, vimos como los dos chicos se nos lanzaban encima, a pesar que su mamá les decía en tono más risueño que amenazante “¡Cuidado con mi rompecabezas!” pero ya era tarde para ello.

Por mi parte en tono exageradamente adolorido dije “Alguien me ha clavado la rodilla en el hígado”, y la respuesta fue las carcajadas de todos, pero donde nadie se movía. Nos demoramos en levantarnos.

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