1.La flamante presidente de Méjico Claudia Sheinbaum ha empezado su periodo de gobierno levantando las viejas y desflecadas banderas de la izquierda. Anuncia la vuelta del Estado de Bienestar a pesar que la evidencia empírica señala a gritos su fracaso y luego “garantizando” para las mujeres una creativo concepto esotérico legal llamada “igualdad sustantiva” que tuvo que explicar pizarra incluida con poco éxito y por el contrario dejo sin definir una política concreta sobre un tema muy grave que aqueja a la sociedad mejicana: el narcotráfico y la violencia y corrupción asociadas.
Para terminar su desaguisado le
exigió disculpas al gobierno
español. Y sobre esto último se han centrado los
medios, qué si viene el Rey, que no viene, que disculpas si, que disculpas no.
Al margen que parece ignorar
que lo que pide ya ha sucedido tres veces, veamos lo que hay detrás del
discurso.
2. La Historia no se juzga, se
interpreta. Las civilizaciones son organismos vivos: nacen, crecen, se
desarrollan y mueren. En un choque o encuentro entre civilizaciones esquemáticamente
pueden suceder dos casos: en un caso una coloniza y fagocita a la otra y en un segundo caso se produce una simbiosis entre ambas.
En el primer caso, los
Colonialistas llegan a un territorio, dominan a la población, dominan el
comercio, toman el control de los puertos, extraen los recursos desde
materiales hasta culturales y se los llevan. Y en el ínterin muchas veces
diezmaban a la población. Difícilmente se integraban a ellas y en todo caso se
relacionaban desde claras posiciones de dominio arbitrario.
Ejemplos de este primer caso sobran
en la historia, Inglaterra destruyo la India y media África, Portugal robo 12
millones de personas y las vendió. Francia destruyo Argelia e Indochina.
Bélgica destruyo el Congo, etc.
El encuentro entre el imperio
Castellano y Mesoamérica corresponde al segundo caso. Solo los más afiebrados hispanófobos
pueden sostener que España llegó, saqueó y se fue de Mesoamérica.
El encuentro entre la cultura
Castellana occidental y cristiana y las culturas Mesoamericana y Andina fue un
proceso de simbiosis que se diferencia claramente de los ejemplos arriba
mencionados.
España creó virreinatos. Reconoció
títulos. Por supuesto que el proceso no fue miel sobre hojuelas, ni versos, ni
rosas en él pelo. Pero fue orden de la reina de España que los españoles y las
españolas se casaran con indias e indios. ¡En 1504! Que alfabetizaran. Que
construyeran. Que expandieran el imperio. La realeza de ambas culturas fueron reconocidas como parte de la realeza española. Y así lo hicieron. De ese mestizaje
nació Méjico y también el Perú.
La creación de Colegios,
Universidades, Hospitales, Iglesias, hablan por sí mismas. Enseñaron su lengua,
la lengua española que fue la primera en tener una Gramática escrita. Y luego
España produjo la segunda Gramática escrita la náhuatl y la tercera fue la
gramática quechua. Así como los diccionarios español-náhuatl y español-quechua.
Una cultura solo hace eso para entenderse e integrarse con la otra.
Los mejicanos igual que los
peruanos somos la fusión de dos grandes culturas. Las mejores en ambos lados
del Atlántico. Somos paises mestizos. Los rasgos de ambas culturas aparecen en
todas partes. Se trasluce en nuestra fisonomía, nuestro lenguaje, nuestra
cocina, la fe católica de sus pueblos, las corridas de toros son centrales en
las fiestas populares, los hermosos vestidos bordados, la emblemática ropa de charro
viene de Salamanca aunque lo silencien, nuestras bebidas nacionales el tequila y el pisco son
destilados (técnica árabe inserta en la cultura española) que nos enorgullecen,
etc.
PERO hay algo mas.
3. Cuando hablamos de
Mesoamérica, hablamos de una civilización que se empezó a desarrollar en torno
al 1500 AC a través de un grupo variado de tribus.
Los Mexicas eran recién llegados a la zona; los llamaban los hombres sin rostro y llegaron alrededor del año 1200 y ya en 1427 con su estilo guerrero y violento habían sometido por el terror a todos los demás pueblos. Los sacrificios humanos eran el elemento central de las ceremonias para satisfacer a sus dioses. Por supuesto las victimas provenían de los demás pueblos, en otras palabras, ganaban indulgencias con avemarías ajenas.
Pero las ceremonias no se
limitaban al sacrificio público, sino que sus restos eran
inmediatamente incluidos en el menú del ceremonial, menú en el cual la sopa con
el corazón de las victimas era la recomendación del chef y el resto de potajes
son el origen de algunos platillos que se consumen hasta el día de hoy, por
supuesto ya sin el ingrediente principal de aquella oscura época.
Como es natural todas las
culturas vecinas no los veían con buenos ojos, nunca las ovejas les sonríen a
los lobos, pero no veían el modo de sacárselos de encima.
Cuando llego Cortez, contaba con unos 500 hombres, 32 caballos, 16 jinetes, 10 cañones y 4 falconetes (esos pequeños cañones que se colocaban al costado de los barcos para lanzar bolas de hierro o un puñado de balas) y se encontro con que casi 40 años se habia realizado de la inauguración del Templo Mayor.
En esta reinauguración los Mexicas sacrificaron miles de personas sacándoles el corazón, cortándoles la cabeza y arrojando sus restos en 20 altares durante 4 días. Aunque las cifras de víctimas estimadas varían entre 3,000 y 84,000 fue una barbarie que dejo huella en los pueblos de donde provenían las víctimas.
Eso fue lo que encontró Cortez. Un conjunto de culturas entre molestas y temerosas. ¿Qué hizo Cortez? Empatizo con sus temores y firmo alianzas con todas ellas para enfrentarse a los tragaldabas.
Eso explica porque todos los pueblos originarios -llamémoslos genéricamente Toltecas- firmaron alianza con Cortez contra los Mexicas. Los Toltecas no eran tontos, ni eran traidores. Simplemente querían vivir en paz sin el sobresalto de ser parte del próximo menú de los antropófagos. Y Cortez con esos 500 castellanos les señalaron el camino, que solo unidos podían derribar a los barbaros.
Cuando el 13 de agosto de 1521 cayó Tenochtitlan, cayó el centro del poder político y militar de los Mexicas, y a eso la narrativa de izquierda le llama la Conquista de México.
Sin embargo la narrativa impuesta por la izquierda y el progresismo es que los “buenos” eran los mexicas y los malos los “barbaros españoles” %#&%/&(<& que destruyeron un glorioso imperio. La izquierda a contrapelo de su auto asignado rol de defensor de los explotados contra los explotadores, esta vez defiende a los verdugos cuando sus víctimas se libran de ellos.
Lo único que cae el 13 de
agosto de 1521 es la capital de los Aztecas o Mexicas, el único que pierde su
mandato es Cuauhtémoc todos los demás señores aliados de los castellanos
mantuvieron sus ciudades, mantuvieron sus gobiernos, mantuvieron sus mandatos
sus cacicazgos o señoríos y todos los demás pueblos mesoamericanos junto con
los castellanos siguieron viviendo y siguieron construyendo su cultura y siguieron
haciendo sociedad.
Con esa alianza y la derrota
de los Mexicas, los Toltecas no solamente se libraron de sus verdugos, sino que
saltaron de la edad de Piedra a la edad de Metales.
Por eso cuando los lideres, a
contrapelo de la verdad histórica, le repiten a su pueblo desde pequeños y
todos los días que son descendientes de perdedores y victimas de una afrenta y de fabulados
saqueos, no hay que ser muy sabio para saber cuál será probablemente el futuro
de ese pueblo.
Los hacen mirar un falso pasado para justificar su inoperancia para atacar y resolver los problemas del presente y no hablar del futuro de cuya visión carecen.
¿No es acaso el narcotráfico y
la violencia y la corrupción asociada el principal problema de Méjico?
¿No le asusta al pueblo
mejicano la cruel violencia actual como la que hace siglos asustaba a los Toltecas impidiéndoles
vivir y desarrollarse en paz?
Mucho me temo que tendremos gatopardismo nuevamente. Cambiara algo para que todo siga igual.
¡Señora Sheinbaum sale humo de su cocina!
Hágase cargo.
No se preocupe de las cortinas
de la sala que es lo que ha hecho hasta ahora.
Y sobre todo tenga el coraje
de dejar de pelear con el espejo.





