CINCO APUNTES


1.  Argentina. Una vez más se demuestra que las reformas liberales se hacen de entrada y sin pausa.

Macri –como todos los populistas- se resistió a ello acusando a los liberales de incendiarios. Bueno, ahora está tratando de apagar el incendio económico y social. Y lo peor Cristina Fernández (con todo y su documentada corruptela) con opción electoral¡!  Pobre Argentina.  

2. Venezuela. Ya se percataron que Guaido es un chavista descafeinado.? Lo más complicado no va a ser sacar a Maduro sino cambiar la tremenda cantidad de gente dependiendo del Estado para vivir y trabajar. 


Diez millones de inflación es casi inimaginable.

3. España. Si como parece que sucederá, retrocede la izquierda (Podemos – Iglesias) y se consolida la centroderecha (sobre todo Vox) se marcará otro hito en este giro internacional a la derecha que afectará el equilibrio de la Unión Europea ya con bastantes problemas con el Brexit (si, pero no) y la complicada situación económica italiana.

Eso repercutirá también por acá. Nuestros amigos de Frente Amplio y Nuevo Perú (Glave y compañía) van a llorar. Ya que, no solo se les cae el apoyo “solidario” que venían tanteando con Podemos con miras al 2021, sino que adicionalmente la situación judicial de Villarán los va arrastrar, por más indignadas y serenas que se muestren. Van a tener meses complicados.

3. El Comercio cada vez peor.
Personalmente no espero que un periodista o un periodico sea imparcial; pero si se les exige que sean veraces.

Pregunta IPSOS ¿Está de acuerdo que hombres y mujeres tengan igualdad de oportunidades, derechos y deberes?


82% responde SI. 

Añado, con esa pregunta uno esperaría más de 90% con SI.  

¿Porque con que argumento puede uno responder NO a esta pregunta??

Titular de EC:
“El 82% de peruanos apoya el Enfoque de Género? “

WHAT ????

Si esto no es manipulación. ¿Qué es?

Y ya desde el diseño de la encuesta.

Esto es casi como preguntar ¿quiere que haya aumento general de sueldos y salarios?

Estos ya cruzaron la línea hace rato.

La bronca con los de “Con mis hijos no te metas”, puede ser letal para un Presidente que depende de la popularidad para sobrevivir.

4. No desesperemos, ya encontraran nuestros ínclitos Salvador de Solar y Vicente Zevallos la manera de dinamitar discretamente el Estado de Derecho para que los chicos malos de Fuerabamba salgan impunes de sus delitos. Son valientes para bloquear carreteras pero cobardes para afrontar la ley. 

Estamos lejos de ser una sociedad democrática (ya no hablen más de la OCDE por favor!!) si no se nos mueve un pelo, cuando ante cada caso, queremos cambiar la Ley y hasta la Constitución. Hay que reflexionar dicen.

5. Nuestros Fiscales son unas joyas. Expertos pidiendo prisiones preventivas, pero NULOS acusando. 

NO HAY UNA SOLA ACUSACIÓN por el tema Lavajato.

¿No saben, no quieren o no pueden?



UNA PERSONA SINGULAR

Él ya desde pequeño era muy ruidoso, eso lo diferenciaba de sus tres hermanos que eran mas sobrios.

En los cumpleaños infantiles, no necesitaba muchos ruegos para ponerse a bailar, Chubby lo llamaban los primos mayores (por Chubby Checker, rey del twist) y -debo decir- que sino estaba bailando estaba corriendo detrás de las niñas, Mientras tanto, sus hermanos tranquilamente conversaban y aligeraban  la mesa de dulces y gelatinas. Esto explica el porque al regresar de las fiestas; mientras él sudoroso dormía como un bendito, sus hermanos no paraban de hablar con los ojos bien abiertos por toda el azúcar que habían comido.

Era "picón" y fácilmente se enojaba cuando el humor negro de sus hermanos lo tocaba. Los viejos tenían que frenarlo con frases como "No te quejes.", "Nada de manos.", "Ellos solo hablan.", "Aprende a contestar". A veces con los ojos al borde de las lágrimas miraba furioso la sonrisa socarrona de sus "crueles" hermanos. Hasta que un día empezó a contestar. Ese día sus hermanos dejaron de hacerlo blanco de las bromas al percatarse que el menor tenia mucha creatividad para responder. Habían abierto una caja de Pandora que nunca podrían ya cerrar.

En la temporada de verano su comportamiento también era diferente. Mientras sus hermanos se remojaban hasta quedar con las manos arrugadas, él prefería quedarse en la playa y jugar solo, antes que ingresar al mar. Pero esto siempre se terminaba igual: papá esperaba que se distrajera, para luego pararse de un salto, atraparlo y zambullirlo en las frías aguas de Cantolao. Si no lo atrapaba a la primera, se iniciaba una persecución que tenia igual final.

Era medio salvaje para jugar y solía llegar magullado a casa. Se rompió tres veces el brazo, felizmente no fue el mismo brazo. Los raspones en codos y rodillas; los "morados" en las canillas; así como los chinchones eran habituales. Naturalmente sus zapatos y zapatillas tenían corta vida  en esos días de fulbito, en el que hay que reconocer era hábil y además burlón.

Pero una vez causo especial revuelo cuando entro a la casa seguido por su pandilla de tres, estaba sucio, sudoroso y con la cara cruzada con hilos de sangre que goteaban al llegar a su barbilla y le manchaban el polo. La sangre le manaba de un corte en la parte superior de la cabeza. Su aspecto era terrible, pero él sacaba la lengua, probaba su sangre y decía "saladita" provocando las risas de sus acompañantes.  Mi madre al verlo casi le da un soponcio, pero reacciono y con un "Adiós, aquí no hay nada que ver" y una mirada severa ahuyento a toda la pandilla.  Mientras lo llevaba al baño, bien agarrado de una muñeca, le preguntó que había pasado. Como siempre el empezó su relato con el clásico "Yo estaba tranquilo cuando ....." ,  No habló mucho mas antes que mi madre le pusiera una toalla mojada en toda la cara cortándolo " Espera, después me cuentas. Voy a ver que te has hecho".

Lo hizo bramar aplicando generosamente alcohol y presionando excesivamente (creo yo) el chinchón y corte que tenía. Luego le puso una bolsa de hielo. Escuchamos que le contaba la historia a mi mamá -aun con la bolsa de hielo en la cabeza- durante largos minutos.

Más tarde cuando le preguntamos a mi mamá que había pasado -a él lo había mandado a bañar-  nos dijo: "Jugando a "los toros" se le ocurrió cabecear la reja de la casa de Pepe Palacios. Nada mas. Ya, se acabo, ahora pongan la mesa.".  Por supuesto que a él no "se le ocurrió" cabecear la reja pero así hablaba ella cuando quería reprocharte una torpeza.

Ya siendo adolescente,  los 30 de Agosto durante la kermesse por el aniversario del Colegio donde estudiaban mis hermanas, era frecuente que él llegara y cruzara la cancha de voley -en pleno partido- hablando y bromeando en voz alta para saludar a mis hermanas y sus amigas; mientras ellas sonrojadas solo atinaban a sonreír. En sus ruidosos saludos incluía  a las monjas y las profesoras, que ponían cara de sorpresa,seguramente pensando "de donde salió este".

La disciplina no era su fuerte en la secundaria, y eso se reflejaba en sus notas en conducta, hasta que mi Papá en el momento justo comento -en tono casual pero muy serio- que el próximo Colegio para el debía ser el Colegio Militar Leoncio Prado. Además de tener buen nivel académico, la disciplina le caería muy bien, Para reforzar su opinión, lo "ilustro" con "Los alumnos se levantan a las 5:45 de la mañana con un toque de trompeta, se bañan con agua fría -todos los días- y se vestían de inmediato porque en 15 minutos tenían que estar formados en el patio para la rutina del día".
Todos sabíamos que mi Papá con los estudios no bromeaba, pero este cambio nunca ocurrió.

Por supuesto iba a todos los aniversarios de sus colegios, a ver a sus amigos. Hoy décadas después habla con casi todos ellos -muchos de ellos desperdigados por medio mundo- a pesar que algunos no los ha visto desde que salieron del colegio y algunos los conoce solo por skype.

En la época universitaria era igual y cuando se acercaba ruidoso al grupo donde estábamos estudiando con algunos compañeros, solo nos quedaba decirle a nuestros amigos "No le hagas caso y solito se va" medio en broma y medio en serio.

Tuvo el éxito con las chicas que todo chico extrovertido tiene pero él no se enamoraba fácilmente. Cantaba -y canta- muy bien y lo ha hecho profesionalmente en alguna etapa de su vida.

La familia ha pasado Navidades con él y sin él. Y el espíritu navideño en ambos casos es diferente, con el es casi como un día de Carnaval. No deja de bromear y hacer reír a sus sobrinos y hermanos.

Su generosidad es reconocida por todos y aprovechada por algunos aunque él no reconozca esto ultimo.

Ahora que ya es un hombre grande tiene una enorme red de contactos y se comunica con casi todos los parientes tanto de la rama materna como paterna, sus propios amigos, los vecinos. Y ha sumado a los amigos de sus amigos y a los amigos de sus hermanos, Tiene ademas una gran memoria para recordar todos los nombres, apodos y relaciones de ellos.  Esta red le permite estar comunicado de modo tal que sabe -como le decimos- todo lo que pasa con su familia, amigos y conocidos inclusive antes que los eventos sucedan.

Su buen temperamento hace más complicado y doloroso verlo enojarse contigo. Y es tan raro que solo recuerdo una ocasión en que eso ha sucedido. Es una persona a la que yo quiero mucho, porque además de ser una buena persona, es mi único hermano.

DOS VECES !

Mi padre fue criado por dos mujeres calladas, recias y rectas. Una de ellas, su abuela a la que él quiso y consideró como su madre, a quien siempre escribía cuando migró hacia Lima, razón de sus periódicas visitas a su natal Trujillo y a quien cuidó hasta el último de sus días.

De ellas aprendió la disciplina y el orden que son dos de sus fortalezas más visibles, así como la caballerosidad que todos le reconocen. 

También es un hombre de pocas palabras y parco para mostrar sus afectos como muchos de su generación.

Nunca habla o habla poco, de sus cariños. Él hacia y hace cosas para demostrar su cariño. Me abrazaba cuando partía de viaje y me encomendaba que cuidara a mi madre y a mis hermanos menores, ya que mientras él no estaba yo era "el hombre de la casa", muchas tardes me hacía dormir la siesta dizque limpiándome los oídos, o me saludaba despeinándome cariñosamente.

Por ello es que solo recuerdo dos ocasiones en las que mi padre me habló o aconsejó -si lo podem,os llamar así- sobre asuntos sentimentales.

La primera vez fue cuando, teniendo yo mas o menos 14 años, fuimos un sábado a una reunión con tres o cuatro familias invitadas por un amigo de él, que tenía una casa y una chacra en el límite urbano de Lima. A 100 metros de su casa hacia el norte habían llegado las últimas casas de una nueva urbanización.  De su casa hacia el sur todo era sembríos.

El amigo de papá, adaptándose al cambio, ya había comprado material (ladrillos, cemento, arena) para reemplazar la vieja casa de adobe y caña por una de material "noble" semejante a las que se le acercaban.

Al fondo de la casa estaba el corral donde tenía un chancho así como gallinas, gallos, cuyes y patos. Allí pasamos el día con otros chicos de nuestra  edad. Recuerdo que fue donde por primera vez probé chicha de jora.

Fue aquí donde -siendo ya de noche- y teniendo que regresar, mi papá pregunto por mi y la respuesta que obtuvo de mis hermanos fue que habíamos estado jugando a las escondidas, pero que no me encontraban así como tampoco a la sobrina del dueño de casa que tenía 17 años (solo recuerdo que era más alta que yo.)

Había luna llena y en la penumbra del lugar estábamos tan entretenidos que no nos percatamos cuando él apareció entre las pilas de ladrillos donde estábamos cobijados; naturalmente nos sobresaltamos.

Tranquilamente la miró, luego me miró y con voz controlada dijo "Ya nos vamos, despídete". Dio media vuelta y se dirigió hacia la camioneta, debo haber suspirado. 

Aun recuerdo su imagen alejándose de nosotros. 
En silencio le agradecí que no me haya regañado delante de ella.

Más tarde, ya en la camioneta, camino a casa dijo. "César, escucha" hizo una pausa y en el silencio que se produjo me dijo "la cosecha de mujeres nunca se acaba". Nada más.

Mis hermanas en la penumbra del asiento trasero me miraron y arrugaron la nariz en claro gesto de preguntar "qué ha pasado, porqué te dice eso". Yo solo atiné a alzar los hombros y negar con la cabeza como diciendo "no sé de que habla", y era verdad. 

No me volvió a hablar del tema.

Varios días después le pregunté a mi mamá que significaba esa frase. Ella mirándome sarcástica me lo explicó, pero seguí sin entender.

.......


La segunda vez, fue más de una década después. Estaba yo envuelto en una relación sentimental atrevida e inconveniente: ella era mi prima

Esa vez me abordó durante el almuerzo de un fin de semana -vivíamos los dos solos- y me dijo. "Hijo, los tiempos del amor para la mujer y para el hombre son distintos." Hizo una pausa, como para que procese lo que me estaba diciendo, y concluyó tranquilamente: "Sino te vas a casar con ella, no le hagas perder el tiempo"

Nada más. Fue un aterrizaje forzoso, en una como dicen ahora. No mencionó nombre algunoLos dos sabíamos de quién estábamos hablando. Por un instante me sentí mal.

Luego de un breve silencio, solo atiné a contestar "Ok pa. Disculpa", sin mirarme me dijo "Hijo, conmigo no tienes de que disculparte." 

Dos o tres días después, conversé con ella y decidimos terminar la relación. 
Hubo dolor, natural de estos casos, pero fue lo más sensato y el tiempo así lo confirmó.

Fue la última vez también que mi viejo habló conmigo de estos temas. 

En los más de treinta años transcurridos desde entonces, un par de veces por curiosidad quise hablar de esto con él,  pero mi viejo - las dos veces- me miró y simplemente no me contestó. 

Y yo, en las dos ocasiones, por respeto no me atreví a insistir. Por supuesto que tengo curiosidad, pero para que preguntar otra vez ahora?. Él NO me va a contestar.

Porque mi padre es un caballero y hombre de pocas palabras.

PD. Por supuesto con sus nietos ha sido muy, muy expresivo con su cariño. Sobre todo con su única nieta.

CERO CINCO

Una familia no solo comparte apellidos, sino principalmente  comparte recuerdos y códigos.

Hace pocas semanas habíamos quedado en tener una parrilla familiar en casa de mi papá.
Habiendo llegado ya todos, de repente mi hermana y mi esposa cuchichearon algo y salieron apuradas de la casa.
"Que paso?." Preguntó mi padre, al ver que salían. 
"Se han olvidado de traer la carne." Le contesté, había escuchado el tema del cuchicheo.
"Ja ja ja. Cuando no, cero cinco." dice él.
Y se ríe con los ojos más que con la boca, con esos ojos chiquitos que te ven el alma.

Cero cinco es una frase de uso familiar pero que rememora una torpeza mía.

Estaba yo en primero de secundaria y en el hermoso curso de Geografía, (hasta ahora recuerdo que usábamos el muy didáctico libro de Alfredo Rebaza Acosta) habíamos tocado el tema de Hidrografía. Y como tarea había que presentar una cartulina con el mapa del Perú y su sistema hidrográfico. A mí me toco hacer los ríos de la Costa.


Para ello había que dibujar un mapa del Perú con su división política y allí señalar los ríos con sus nombres, por supuesto.

Los pantógrafos -herramienta que permitía ampliar o reducir dibujos- ingresarían al material escolar recién un par de años después, por lo que para hacer semejante dibujo había que usar el método de la cuadrícula. 

Este método consistía en dibujar una cuadrícula sobre la imagen original y otra cuadrícula con el mismo número de cuadros pero de mayores dimensiones en la superficie destino,y allí reproducir  cuadro por cuadro el contenido del original.

Para este trabajo pegue cuatro cartulinas quedando una superficie de dibujo de aproximadamente 90 cm por 1.20 cm.

Por el tamaño del trabajo tuve que hacerlo en el suelo de la sala. 

Recordemos que en los Colegios Nacionales estudiábamos de 8 a 12 y de 3 a 6, por lo que tiempo útil para hacer tareas era de 2 a 3 horas.  Así que me pase dos (o tres ?) días en cuatro patas haciendo la bendita tarea. 

Luego del dibujo, había que pintar cada departamento con un color distinto y el nombre de cada río lo suficientemente grande para que se lea, pero que no tanto que el dibujo parezca una sopa de letras.

Los países limítrofes y el Océano Pacífico requerían trabajo también. Y había que hacer un marco apropiado con su respectivo título.  

El día anterior a la presentación me quede trabajando hasta la 1 de la mañana para concluirlo.

Al día siguiente mi papá llegó a la casa a eso de las 7 de la noche y  al ver el rollo de cartulina donde lo había dejado la noche anterior, me preguntó: "Qué pasó con el trabajo de Geografía?".

"No lo presente". dije.
"Me olvidé de llevarlo" añadí con un hilo de voz. Estaba molesto y avergonzado a la vez.

Se quedó sorprendido. 
"No lo llevaste?"
"No"

"Y cuánto te pusieron de nota"
"Cero cinco" dije al borde del llanto por la vergüenza.

Había un gran silencio en la casa. Mi papá al verme tan abrumado, solo me dijo "Ay hijo. Cero cinco" mientras me despeinaba cariñosamente.

Más tarde, durante la cena me miró sonriendo con sus ojos chiquitos y queriendo tranquilizarme dijo "Cero cinco, que barbaridad". Y se rió con la boca. 

Desde ese día, cero cinco es la frase que utiliza mi familia para subrayar torpezas u olvidos que cometen alguno de los nuestros.

Estoy seguro que podrán adivinar cual ha sido el principal destinatario de los "Cero cinco" en todos estos años.


DON JUAN


"Mil soles"
"Mil soles", repetía el viejo "A mi". "A mi" 
Esto mientras fumaba un cigarro Inca. 

Su joven amigo lo miraba.  Solo hacia breves comentarios para intentar apaciguar el fastidio del viejo. Nunca lo había visto tan molesto.

Para el, los mil soles que también había recibido era una pequeña fortuna. Era el doble del sueldo mensual que recibía por trabajar 4 días a la semana.

Estaban en la tienda del chino, como siempre tomando una gaseosa y fumándose un cigarro, luego de trabajar y antes de despedirse. 

Ambos trabajaban en la Agencia del Jockey Club situada al lado de la tienda.


El viejo (Don Juan) era un ex policía de la Benemérita Guardia Civil quien se había jubilado con el grado de sargento y trabajaba como administrador de la Agencia.

La Agencia era propiedad de Don Arnaldo Borja, consuegro de Don Juan cuya hija se había casado con Arnaldo hijo.

Don Juan era un arequipeño alto, blancón, caminaba con digno porte militar y si bien peinaba canas usaba un delgado bigotito el cual de vez en cuando aparecía impecablemente negro, lo cual por supuesto todos notaban pero nadie se atrevía a comentar.

Iba a trabajar con saco y corbata  a diferencia de todos los vendedores e inclusive de los dueños que aparecían, sobre todo su yerno, a veces con ropa deportiva, lo cual el reprobaba. Conversaba con los clientes habituales y de vez en cuando se paraba en la puerta con las manos en la cintura. Le gustaba su trabajo.

Como Administrador, abría y cerraba todos los días la Agencia. Los días de juego -Martes, Jueves Sábado y Domingo- y los días de pago - Lunes, Miércoles y Viernes.

Se encargaba que todo estuviera en orden y funcionara. Los talonarios de dupletas, vales triples, cuádruples y pollas repartidos y debidamente registrados. Que cada vendedor tuviera los materiales necesarios: papel carbón, lapiceros de respaldo, sencillo inicial para dar vuelto. Que los programas de cada día estuvieran publicados. Así como la pizarra con los resultados de la última semana. Mil detalles que hacían que la Agencia funcionara perfectamente. No dudaba en ponerse un par de mangas de plástico (para no ensuciar su blanca camisa) tomar un talonario de vales triples o pollas y ponerse a vender si la demanda crecía y superaba la velocidad de atención.

Además cuando fallaba el auto de recojo, no dudaba en tomar su enorme Pontiac azul y llevar el mismo el paquete de boletos y reportes al hipódromo.

Y por si fuera poco, se daba tiempo para coquetear con una cuantas cincuentonas que siempre iban a jugar a la Agencia, si bien eran adictas al juego, también lo eran a la galantería del viejo que siempre tenía una palabra amable para ellas.

Varias veces, llegue a ver a dos o tres de ellas conversando entre si y riéndose mientras lo miraban como escolares a los chicos reality.

Las mujeres crecen y maduran pero no cambian.

Se había convertido en mentor del joven de 17 años, hijo de una paisana suya, que recién había contratado, cuando vio que además de ser rápido de manos y hábil con los números, desarrollaba buena química con los clientes.

Conversaba con el más que con los demás vendedores. Le tomo cariño especial cuando supo que era cantante aficionado y lo hacía bien. Le dijo a mí me hubiera gustado saber cantar, pero lo único que canto son los números del bingo y ni haciendo trampa gano y luego se rió de su propio chiste.

Todo el lío y el fastidio empezó dos días antes, el martes cuando asaltaron la Agencia.

Ese día a las 6 de la tarde, hora del cierre y cuando quedaban solo dos clientes siendo atendidos ingresaron dos hombres con armas. El que iba adelante apunto a Don Juan y grito "Esto es un asalto. Al suelo viejo".


Con la tranquilidad profesional de viejo policía Don Juan miro la pistola y luego miro la cara al hombre, y en lugar de retroceder o mostrar temor le contesto "Imbécil, ¿crees que a mí me vas a asaltar con una pistola de juguete?" y mientras decía eso se le acerco y de un manotazo desvió el arma de plástico con que lo apuntaba. 

El hombre se desconcertó y solo atino a retroceder.  Con lo que no contaba el viejo, es que detrás del primer asaltante estaba otro, armado también, a la vista más avezado, y que de un empujón tiro al viejo al suelo diciéndole "No j*****, viejo esta es de verdad. ¿Te quieres morir?"

Todo fue muy rápido. "Todos al fondo" grito el primero de los hombres. Los vendedores y los dos clientes casi corrieron al baño que era la pieza que estaba al fondo de la Agencia y se apiñaron allí.

El joven y el viejo no entraron al baño, y se quedaron fuera en la oficina. Allí, el que comandaba el asalto, se dirigió directamente a Arnaldo hijo y le dijo "Abre la caja" señalando la caja fuerte mientras lo apuntaba.

Ante la orden, el joven y el viejo cruzaron miradas en silencio. Arnaldo hijo, miro a su suegro y obedeció abriendo la caja fuerte, mientras tanto el segundo asaltante metía en una bolsa de mercado todo el dinero del día que estaba a la vista.

Abierta la caja, el primer asaltante rápidamente tomo todos los billetes e inclusive las pilas de monedas y las echo a la bolsa.

Luego les ordenaron tirarse al suelo y una vez cumplido esto se dieron a la fuga.

Cuando sintieron el ruido que hicieron los asaltantes al cruzar la puerta metálica, respiraron aliviados pero el viejo se incorporó y corrió hacia la puerta.

"Hey!!!"  "Don Juan!!" "Cuidado!" "Que hace!" "No salga" le gritaron ellos alarmados.

Segundos después, el joven salió con cuidado encontrándose a la mitad de la agencia con el viejo, quien ya regresaba. "No alcance a ver la placa." dijo con fastidio. "Solo vi que era un Toyota Corolla negro" Hizo una pausa "Hay que presentar la denuncia".

Cuando termino de decir esto, vio a su yerno saliendo apuradamente de la oficina con un paquete envuelto en un amarillento papel periódico.

"Esperen que regrese para presentar la denuncia." Y mientras se alejaba repitió ya en modo imperativo. "Espérenme"

Joven y viejo se miraron en silencio.
Ambos sabían porque la prisa: en el paquete Arnaldo hijo llevaba 400,000 soles.

CONTINUARA

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