El golpe que intentó ejecutar el presidente Pedro Castillo fue mal concebido, peor ejecutado y el más velozmente develado en la historia del Perú y de Latinoamérica.
No fue necesario salir a
las calles, ni los civiles, ni los militares. Había que esperar que el
mecanismo institucional señalado en la Constitución funcionara.
¡Y funcionó!
Inmediatamente terminado el discurso de Pedro Castillo el Congreso fue citado a plenario para tratar el tema de la vacancia presidencial.
Todas las instituciones que
fueron declaradas “en reorganización” (eufemismo que indica disolución) durante
el discurso como el Poder Judicial, la Fiscalía de la Nación, la Contraloría,
el Tribunal Constitucional y la Junta Nacional de Justicia se mostraron firmes
frente a la intentona e hicieron pública vía redes sociales su rechazo al golpe.
Mientras ello ocurría
las cartas de renuncia de los Ministros deslindando del golpe llegaban sin
parar a los medios de comunicación.
El Congreso por su parte
con 101 votos a favor, 6 votos en contra y 10 abstenciones aprobaba la vacancia
de la Presidencia de la Republica.
Minutos después, las
FFAA elemento clave en la institucionalidad democrática dieron el golpe de
gracia a la intentona. “Cualquier acto contrario al orden constitucional establecido constituye
una infracción a la Constitución y genera el no acatamiento por parte de las
Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú” Impecable demostración
de republicanismo.
En menos de dos horas Pedro
Castillo y sus compañeros de ruta se dieron cuenta que no solamente estaban solos en la intentona, sino que habían
cometido un delito frente a los millones de peruanos al violentar la Constitución
que habían jurado cumplir. Infragantis, habían saltado de la sala de los espejos
a una celda con silo.
Nadie en la izquierda salió a defenderlo. Habíamos advertido (en mi columna del 29 de junio que ya en ese momento Pedro Castillo “tiene dos alternativas: juicio con cárcel segura o la fuga vía asilo aduciendo persecución política” y ambas cosas se dieron. Pedro Castillo está en la cárcel con una prognosis de 35 años de pena mientras su esposa señalada cómplice y sus hijos están asilados en Méjico con el estatus de perseguidos políticos.
La Constitución del 93
no solo se mantuvo firme en su lugar soportando esta prueba extrema, sino que aglutino
alrededor suyo a toda la institucionalidad del pais en defensa de la democracia
y señalo el camino para sortear el asalto golpista.
Es tan buena que demostró
que hasta sirve para detener golpes de estado.
Hay que rescatar de los más
de 16 meses del gobierno de Castillo la difusión de la Constitución (algunos de
sus artículos) y la gimnasia democrática que significa conversar sin pactar y
discrepar sin agredir.
Hay que rescatar de los más de 16 meses del gobierno de Castillo que por primera vez la
derecha, los amantes de la libertad y la democracia salieron a las calles a
mostrar su descontento y su fuerza. Por primera vez las calles del pais vieron
familias enteras protestando pacíficamente, nada de bienes públicos destruidos
ni paredes pintarrajeadas.
Somos en este momento
una piedra en el zapato de la izquierda continental. Los chavistas, neochavistas
y sus cómplices han sido derrotados sin salirnos del cauce legal y
constitucional.
Hemos ganado una batalla, la guerra continua. Pero somos más, ya se enteraron.
Continuara….



