11. MEMORIAS : UN DIA INTENSO

En este agitado contexto político, pocos días después de las elecciones a  la Asamblea Constituyente y siendo ya conocidos los resultados electorales fue convocado un Plenario del PST. El Plenario tendría dos puntos. Situación Política Nacional y Elección del Comité Organizador del próximo Congreso.

Antes del proceso electoral el PST peruano había pasado por dos unificaciones en menos de un año, la primera con el PSI Partido Socialista Internacionalista integrada básicamente por estudiantes de La Católica, de allí venia Roque, Lucia y otros. En el PSI se podía notar los que aceptaban de buen grado la unificación y los que se oponían solapadamente a ella, en este segundo grupo estaba Lucar, Cueto, Joaquín entre otros y un sujeto de aspecto singular: corbata michi, pantalones arriba del tobillo y bigote hitleriano a quien llamaban Matuk.

La segunda unificación había sido con el grupo denominado FIR POC Frente de Izquierda Revolucionario Partido Obrero Campesino formado básicamente por dirigentes barriales. estudiantiles y con presencia en algunos sindicatos de la Av. Argentina. El nombre que usaban era apropiado para el grupo medio extraño, casi folklórico que eran. Aquí llegaron Pedro, Simón, Ney y otros más. Y se dio el mismo caso anterior por un lado estaban los que se la jugaban por la unificación y por otro los que la aceptaban a regañadientes, estos últimos eran casi todos dirigentes vecinales mas los miembros de un grupo musical que tocaban musica puneña y un equipo de fulbito que las dos veces que los vi estaban vestidos con ropa de deporte y una pelota de fulbito que nadie queria cargar. Alguien me dijo que pensaban usar eso como coartada de ser necesario. Ingenuidad le llaman algunos.

Pedro era el mas serio de este grupo y por ello mas adelante en el Congreso seria elegido Secretario General del nuevo PST y  demostro criterio amplio y paciencia para manejar la integración en lo que esta duró. 

En el Plenario estaba toda la dirigencia del Partido: Hugo Blanco, Pedro, Tito, Tuco, Fernando, Simón y otros. Además, de los militantes y aspirantes de Lima llegaron de Cuzco, Arequipa y San Martin asi como los compañeros llegados desde Argentina y Colombia ya integrados a los diferentes equipos.

Blanco estaba sentado a un lado del salon,primera vez que lo veia y me parecio mas grande de lo que yo imaginaba, naturalmente era el centro de atención de los más jóvenes, pero estaba con una actitud incomoda que se notaba y solo conversaba con los que tenía alrededor. Se eligió la mesa que conduciría el debate, integrada por : Enrique, Tuco y Pedro.

El primer punto del Plenario era la Situación Nacional, es decir cuál era la visión del Partido sobre la escena política actual y que línea se daban. Si bien había pocas diferencias sobre cuál era la situación política, había una diferencia enorme en el que hacer frente a ella.

Las posiciones políticas quedaron señaladas desde el principio luego que Tuco sustentó el informe de la Direccion sobre la Situación Política Nacional y a continuacion se presento un segundo informe expuesto por Joaquín y firmado por un grupo de militantes -Blanco entre ellos- casi todos los del ex PSI y una parte del ex FIRPOC.

La posición sostenida por la mayoría de la dirección afirmaba que había que mantenerse en el FOCEP como frente único electoral mientras se constituían locales del propio Partido y se captaban a los simpatizantes que se agolpaban en los locales, muchos de ellos atraidos por la figura de Hugo Blanco. El apoyo a las medidas de lucha era una politica permanente del partido.

La segunda posición sostenía que había que aprovechar los resultados electorales ampliamente favorable a la izquierda para participar en la forja de la unidad de la izquierda y no caer en el sectarismo. Había que apoyar las medidas de lucha que se desarrollaban en el país y que buscaban un liderazgo político.

La discusión fue muy dura y por el tenor de las intervenciones la primera posición era mayoritaria y alineados con esta estaban Enrique, Tuco, Tito, Ciro, Gutierrez, Fernando y otros mientras que por el otro lado estaban Hugo Blanco. Lucar, Joaquín y buena parte de los militantes y dirigentes que se habían acercado al PST durante los procesos de unificacion reciente y otros a partir de los resultados electorales.

Hubo una pausa para almorzar y ya en los grupos que se formaron en los restaurantes cercanos se podía ver la división existente en el Plenario.

Luego del almuerzo y continuando con el Plenario hubo intervenciones de todo nivel y el debate estaba muy tenso por las acusaciones de sectarios de un lado y de oportunistas por el otro ya que la discusión se habia centrado en si debíamos integrarnos o no a una organización más amplia con el resto de la izquierda, lo que significaba diluirnos en ese movimiento alrededor de la ilusión llamada unidad de la izquierda que era en realidad una alianza electoral buscada por el resto de la izquierda alrededor de la figura de Blanco. Contar con esos 400,000 votos para los mariateguistas bien hacian olvidar que los trotkistas eran agentes de la CIA.

Cuando estaba por concluir el debate del primer punto de la Agenda, -ya quedaban muy pocos anotados para intervenir- era más de la 6 de la tarde y algunos ya estaban contando los votos que obtendría cada posición le tocó el turno de hablar a Lucia. 

Ella empezó sorprendiendo a todos al salir al frente del Plenario -hasta entonces todos habían hablado parándose en su sitio- y se ubico delante de la mesa mirando a los asistentes y empezo su intervencion saludando y dando su opinion politica  de la situacion que coincidia con el de la Dirección y luego toco un aspecto politico y organizativo vital pero que no habia mencionado, el del centralismo democrático y el rol de la disciplina en cualquier partido, que se podia resumir en que una vez acabada la discusion de cualquier tema, se procede a votar y la mayoria decide y la minoria acata. 

Poco a poco fue levantando el tono de voz y girando en dirección a Blanco y concluyo diciendo que mucho temía ella que los que perdieran la votación no acatarían la decisión mayoritaria y que en ese caso "los que no acataban la disciplina partidaria podían irse por la puerta en ese mismo momento porque no los queríamos ni los necesitábamos para construir un partido bolchevique, que era la meta del esfuerzo diario de miles de compañeros en el mundo y por el cual muchos habían entregado hasta sus vidas." esto ultimo lo dijo ya mirando frente a frente a Blanco. 

Hizo una pausa, espero el silencio, dio un paso corto en dirección a Hugo Blanco y mirándolo directamente con la cara enrojecida le dijo “Creo que esta discusión ya no tiene sentido. Y creo que cuando votemos, el grupo que hoy rodea al compañero Hugo no aceptara el resultado democrático de la votación. Pero me puedo equivocar por ello pregunto “¿Hugo usted acatara el resultado de la votación que tendremos en unos minutos, cualquiera sea el resultado?”

El silencio se hizo pesado, todos los mirabamos. Blanco a qien se le veia grande y fuerte estaba serio y evidentemente incomodo y Lucia –pequeña y delgada- lucia sonrojada, su tic se hizo presente y pestañeo rápidamente, pero dio un pequeño paso y parándose frente a él con las piernas abiertas, los brazos en jarra y levantando la voz lo reta “Hugo le estoy preguntando, ¿Acatara usted el resultado de la votación, cualquiera que fuera? Contésteme”

Eran David y Goliat. Una pierna de Blanco pesaba más que Lucia con abrigo y todo.

Blanco incomodo la miraba pero no contestaba y el pesado silencio ya permitia escuchar los autos a la distancia. Estaba oscureciendo. Lucia entonces termina su intervencón diciendole: “Le adelanto que yo si voy a acatar el resultado. Pero estamos perdiendo el tiempo con usted, usted nunca quiso discutir la línea política a seguir, usted ya ha decidido romper el partido. Hugo hasta ayer yo lo respetaba por su trayectoria y todas las dificultades que usted ha superado, pero ya no. Lárguese de aquí, corra detrás de los stalinistas que lo cargaran en hombros mientras usted les traiga votos, no nos haga perder el tiempo, nosotros queremos construir un partido “bolche”, algo a lo que usted hace tiempo parece haber renunciado.”

Por un instante, luego de su intervención y mientras volvía a su sitio se mantuvo el pesado silencio, y entonces alguien empezo a aplaudir y se desataron los aplausos, en verdad una tormenta de aplausos. Algunos la felicitaron. Fue la primera vez que escuche y vi una intervención que genero aplausos y que sirvio también para bajar el nivel de tensión que había en la sala. Los compañeros siguientes en la lista de oradores con un gesto cancelaron su participación. Ella lo había dicho todo, nadie podría agregar algo nuevo a su intervención.  La discusión política habia acabado, los votos decidirían. Solo quedaba resolver. El nivel de respaldo a su intervención también decía claramente que su posición era la de la mayoría del Partido y que la era de Hugo Blanco en el PST había concluido.

Mientras aun aplaudían, los tres miembros de la mesa deliberaban que hacer. Finalmente, Tuco toma la palabra. “Dada la situación de agotamiento del debate, y antes de pasar a votar la línea política, la mesa ha acordado la cuestión previa de consultar si el acuerdo que se tome será acatado por todos los militantes y dirigentes del Partido aquí presentes. Se llamará uno por uno y se requiere la respuesta a la pregunta siguiente “¿Acatará usted el resultado de la votación, cualquiera fuere el resultado?”.

Hubo un movimiento entre los que rodeaban a Blanco y antes que Tuco empiece a hacer la pregunta, uno de ellos pide la palabra y dice “Cuestión de orden compañero. Todavía no se ha agotado el debate. Me opongo a que se haga la consulta de la cuestión previa sin agotar el debate”. En la mesa Cochero demostrando que el diablo sabe mas por viejo que por diablo le dice algo al oido a Tuco y este respondió de inmediato “Bien, entonces, la mesa va a resolver la cuestion de orden a su pedido. Por favor levanten la mano los que creen que se agotó el debate” La mayoría levanto la mano y allí se armó el tole tole.

Si la mayoría consideraba agotado el debate, era claro que esa misma mayoría votaría a favor de la cuestión previa planteada por la mesa: es decir acataría la decisión que señalen los votos.

En ese momento Hugo que no habia intervenido se paro de un salto y comenzo a gritar una y otra vez “Manipuladores. Ustedes quieren romper la izquierda”, Tuco indignado, y exaltado como pocas veces le contestaba a gritos “¿Acatas o no acatas? Responde Hugo” y luego "Responde Hugo, responde" una y otra vez. 

Hugo furioso pero en silencio y rodeado por sus seguidores que coreaban “El pueblo unido, jamás será vencido” abandonó el local. Se calculó que un tercio del total de asistentes se fueron con él. Se fueron todos los que pertenecían al sector barrial, los jóvenes que recién habían ingresado al partido y la mayoría de los universitarios de la Católica incluidos los que le manejaban la  agenda.

Después de su salida vi rostros desconcertados, algunos otros aliviados pero todos estaban preocupados.. Nadie sabía bien las consecuencias de lo que había pasado. El Plenario –en un ambiente ya más distendido- acabo eligiendo el Comite organizador del Congreso cuando la noche había avanzado. La mesa pidió un cuarto intermedio de 15 minutos para deliberar antes de finalizar, plazo que se extendio por media hora. Era más de las 10 de la noche y los dirigentes más importantes reunidos discutían en la habitación del fondo lo que se debía hacer. No era para menos, el líder político con el respaldo de más de 400,000 votos y el más importante dirigente de masas del trotskismo a nivel mundial había abandonado el partido después de más de 15 años de militancia.

¿Qué explicación puede darse a los miles de personas que habían entregado su confianza política a un líder para convencerlos que ya no confíen en él porque no quiso aceptar el centralismo democrático de su partido?

Imaginen a alguien casi desconocido diciendo en un mitin en alguna parte de los conos de Lima: “Hemos expulsado a Hugo Blanco del partido por no acatar el centralismo democrático” o más dulcemente “El compañero Hugo Blanco ha renunciado al PST al no estar de acuerdo con la política del partido”

Al que lo intentara hacer no le iban a preguntar que era el centralismo democrático o cual era la política del PST, sino que democráticamente lo iban a arrojar por la ventana luego de pregunatrle donde podían encontrar a Hugo Blanco.

La reunión de dirigentes al fondo continuaba. Todos se habían levantado de sus bancas, estiraban las piernas y conversaban en pequeños grupos, algunos tomaban café o fumaban. Me acerque al grupo donde estaba Roque, Lucia, Elsa y Andrea quienes comentaban la ruptura. Con Andrea cruzabamos miradas y sonrisas prometedoras. En eso un militante joven ingresa apuradamente al local y dice “Donde esta el Cochero, la policía está afuera. Parece que nos están esperando. Están en tres carros, a media cuadra cerca de La Colmena”. Se acabaron las sonrisas. Se armó un alboroto seguido de un atento silencio. No faltó quien quiso asomarse a mirar. “No se asomen. Nadie sale aun” se escuchó a alguien dar la orden. Todos los dirigentes reunidos al fondo salieron. Se hizo un atento silencio, todos parecian preguntarse lo msmo "¿Qué hacemos?"

Los militantes argentinos y colombianos se arremolinaron alrededor de Pedro un dirigente argentino, flaco y canoso que solía vestir de negro. Las miradas se centraron en él. Era el líder sin duda.

“Vienen por nosotros” fue lo primero que dijo. Todos entendimos que se refería a los extranjeros.

“¿Es la policía o el ejército?” pregunto con voz tranquila. "Te fijaste si tenian el corte de pelo militar?"

“No tienen el corte de pelo militar. Debe ser la policía”  le responde el portador de la noticia.

“¿Este local tiene otra salida?” siguió preguntando.

“No, es la única.” Le contestaron.

“Bien. Primero, salimos todos juntos, pero haciendo un trencito, en grupos de 4 o 5. Cada grupo se lleva a uno o dos extranjeros. Los más grandes adelante del grupo. Intercambien gorras, casacas y bufandas. Segundo, cada grupo corre en dirección distinta al anterior, al llegar a la esquina lo mismo. Si los detienen, resistan y traten de escapar, griten. Tomen transporte público. No tomen taxi. Den un rodeo antes de llegar a su casa. El primer grupo en salir es el de Enrique y va hacia la policía para contenerlos. A él no lo van a tocar cuando muestre su credencial de congresista. Al cortarse la luz salimos, rapido pero sin atropellarnos. No se olviden sus cosas.”

“Los extranjeros, mañana, repito mañana temprano llaman a Enrique para confirmar que están bien.”

“¡Bien, formemos los grupos!”

Levantando la voz Tuco: "El martes sale un boletin interno detallando los acuerdos del Comite Ejecutivo con los lineamientos a seguir en esta nueva etapa y los primeros acuerdos del Comite organziador del Congreso"

No sentí miedo, parecía una película. La luz amarillenta de la calle generaba un ambiente extraño. Vi como todos inmediatamente se organizaron los grupos, se movían chalinas, gorras, casacas de una dirección a otra, nadie hablaba y al cabo de unos minutos todos, ya en grupos, estábamos quietos y listos para salir. Se formó el tren de personas delante de la puerta y al mismo tiempo que alguien apagaba todas las luces del local, se abríeron las dos hojas de la puerta dejando salir a todos.

Se escuchó que los autos abrían sus puertas, gritos y carreras rápidas, mi grupo salió hacia la izquierda y al llegar a la esquina con Zepita el grupo anterior doblo a la izquierda y antes de doblar nosotros hacia la derecha pude ver los autos de los policías que estaban con las luces interiores prendidas, las puertas abiertas y un lio de pequeños grupos forcejeando y gritando, siluetas corriendo y detenidos en el suelo a dos compañeros.

Caminamos rapido y casi corriendo llegamos a la Av. Alfonso Ugarte y allí abordamos un micro de la línea 10 que pasaba en ese momento. Estaba con Elsa, Ana y Tito. Me baje en el Ovalo de Brasil y de allí dando vueltas me dirigí a pie a mi casa. Me asegure que no hubiera nada sospechoso antes de entrar en ella. 

Era cerca de la medianoche, echado en mi cama me sentia cansado pero no tenia sueño, si habia sido un dia intenso.

10. MEMORIAS EL ÉXITO QUE DESNUDÓ DEBILIDADES POLITICAS

Los años 77 y 78 fueron agitados para el pais, tras el anuncio de la convocatoria a una Asamblea Constituyente y posteriores elecciones generales el gobierno militar ya en retirada trataba de hacerlo dejando “en orden” el pais dictando una serie de medidas en un intento de controlar la crisis económica y tambien medidas políticas para controlar las protestas de la población en general y el movimiento estudiantil y sindical en particular quienes enfrentaban mas belicosamente estas medidas.

El octavo conjunto de medidas económicas, bautizadas popularmente como paquetazos, elimino el subsidio de un conjunto de bienes de consumo popular básico y los precios reaccionaron subiendo arriba del 50%. La indignación popular y las manifestaciones de protestas fueron inmediatas y la CGTP tuvo que responder para no quedar descolocada frente al reclamo convocando un paro Nacional de 48 horas para el 22 y 23 de mayo.

Asi los partidos políticos se encontraron con un panorama doble que les exigía respuesta: por un lado las crecientes manifestaciones de protestas populares a las que debían apoyar así sea tibiamente a fin de no perder presencia política y por otro lado la apertura del escenario político democrático para lo que debían poner en marcha su maquinaria electoral.

En el primer panorama el Partido Socialista de los Trabajadores (PST) mantenía su política de apoyo permanente a las luchas de los trabajadores y veíamos todos los días como crecía la afluencia de trabajadores, sindicatos y estudiantes al local.

Por el lado electoral, en lo que fue su primera participación en procesos electorales el PST tomo la iniciativa de formar un Frente Político y así surgió la alianza política denominada Frente Obrero Campesino Estudiantil y Popular (FOCEP) en torno a Genaro Ledesma Izquieta y otros pequeños partidos.

El paro del 22-23 de mayo del 78 superó ampliamente al del 19 de julio del 77, tanto por su alcance nacional como por la masividad de las protestas callejeras que no estaban concentradas en el centro de Lima, sino que abarcaban casi todos los distritos, sobre todo en los conos. Lo mismo sucedió en las capitales de provincias más importantes del país.

El gobierno respondió deportando al día siguiente del paro, el 24 de mayo a Argentina a 13 opositores políticos entre ellos varios candidatos como Hugo Blanco, Javier Diez Canseco y otros incomodos para ellos como el periodista Alfonso Baella Tuesta. Esto a menos de un mes antes de las elecciones para Asamblea Constituyente convocadas para el 18 de junio.

La participación electoral del PST fue casi fantasmal. La escasez de recursos para enfrentarla fue notable y casi imposible de creer. Con unas pocas docenas de militantes, unos pocos millares de volantes, tres banderolas de 5x2 mts., un lote de afiches obtenido a credito donde se llamaba a votar por Hugo Blanco marcando en la boleta electoral S3, dos presentaciones gratuitas en TV y poco más hizo toda su campaña.

Fue en esas dos presentaciones en TV donde Blanco demostró ser un gran agitador y con un lenguaje sencillo y directo capturo la atención de la gente que estaba harta de la dictadura militar, de la corrupción y de la difícil situación económica. El mensaje fue efectivo y engancho con el tremendo descontento popular.

El 18 de junio se realizaron las elecciones. Los resultados electorales reafirmaron al APRA como la principal fuerza política, obteniendo el 35% de los votos y su líder Víctor Raúl Haya de la Torre sobrepasó el millón de votos.

Pero la sorpresa para todos, nosotros en primer lugar fue la votación para el FOCEP (a la izquierda de la izquierda de la época) y para el propio Hugo Blanco. Más de 400,000 votos marcaron S3, siendo el candidato más votado de la izquierda y el tercero a nivel nacional. Nunca un dirigente de izquierda o trotskista a nivel mundial había alcanzado tal respaldo político.

El efecto de los resultados electorales sobre el PST fue el de un huayco: aparecían locales por todo Lima y en el interior del país y la asistencia al Local Central era masiva y permanente, algunos queriendo afiliarse al partido y preguntando si le íbamos a dar un carnet, si había cursos de oratoria o de formación política, otros más bizarros preguntando si necesitábamos algún tipo de trabajo que ellos podían realizar, si podíamos gestionar una atención médica en el Rebagliati y así todo tipo de razones recibiendo todos ellos respuestas que no les gustaban: que no dábamos carnet, que posiblemente se pudiera requerir algún trabajo pero que no podíamos pagarlo, que no podíamos gestionar atenciones médicas. Me llamo la atención la gente que solamente llegaban, se sentaban a conversar y luego se iban.

Esta marea humana sobrepaso largamente la débil por no decir inexistente estructura partidaria.

Los que si recibían una respuesta positiva eran los que invitaban a Blanco a la inauguración de un nuevo local. Estos eran atendidos por una pareja de chicos que sentados en una mesita oficiaban de secretarios personales de él, aceptando o negando citas en una agenda para inauguración de nuevos locales supuestamente partidarios. Este hecho me llamo la atención, me preguntaba quien estaba a cargo de dicha tarea.

Le pregunte a Roque si él sabía algo de eso. “No, pero podemos averiguarlo” me dijo.

Para saberlo asistimos esa noche en un viejo VW celeste que conseguimos prestado a la inauguración de un local del PST, abierto por los propios vecinos en El Ermitaño (nombre de la urbanización cerca de lo que es ahora Plaza Lima Norte) a ½ cuadra de la Av. Tupac Amaru en un segundo piso. No era exactamente un segundo piso, era el techo del primero más las columnas del segundo y en dos de las cuales habían colgado una banderola anunciando ser el Comité del PST en El Ermitaño que daba la bienvenida al compañero Hugo Blanco.

Efectivamente era lo que nos temíamos. Usaban el logo, el nombre del partido para entregar a Blanco una serie de requerimientos básicos: luz, agua, etc., este los recibía y luego del discurso standard contra la dictadura militar y la lucha es el camino daban por concluida la ceremonia para asistir a otra invitación Blanco se retiraba luego de cargar niños, apretar manos y besar cachetes.

Nos confirmaron que cada noche se repetía la historia: iba Blanco a una zona de Lima a inaugurar un local, hablaba 15 minutos, se tomaba fotos, recibía los papeles de los dirigentes con el pedido de la población: luz, agua, desagüe, policía, posta médica, títulos de propiedad, reconocimiento legal, etc. y luego de aceptar la comida para llevar, ya que todos le invitaban comida como si no fuera ya suficientemente grande, salía disparado a otra inauguración. De lunes a domingo a veces 2 o 3 inauguraciones por noche. Y también llegaban invitaciones (o a veces directamente delegaciones) de provincias.

“Esto es una desgracia. Nos va a traer problemas” dijo Roque en el camino de regreso. Solo asentí y no hablamos más del tema. ¿Quién le podía decir a Blanco con el respaldo político de 400,000 votos en su mochila lo que debía o no decir?

A los pobladores nunca se les explicaba que sus legítimos requerimientos no podían ser “atendidos” por él ya que un congresista no construye pistas, veredas, etc. que son tareas propias del poder Ejecutivo.

¿Qué quedaba luego de esta inauguración?: nada. Lo peor es que por ser populistas y no hablar claro, se acumulaban los pedidos que no era atendidos y el descredito crecia y se acumulaba. Los dirigentes vecinales presionados por la gente iban a buscar la solución al local del PST preguntando por Blanco. Y solo querían hablar con él.

Allí me percate que al interior del PST había un conflicto entre dos puntos de vista, dos enfoques politicos: el de Blanco y la gente que lo rodeaba y que acababa de ver en acción y el que tenían o teníamos los demás. Pero había un factor más a considerar.

Nunca la izquierda había tenido mayor protagonismo en la escena política y por ello había gran confusión. Los maoístas no sabían que había pasado, de repente “los troskos” les habían robado su queso. Usando como siempre un lenguaje alambicado atribuían los resultados a “el aun existente bajo nivel político de las masas”.

Pero oportunistas como siempre y superado el shock inicial trataron de llevar a Hugo Blanco para sus filas invocando el mantra de la unidad de la izquierda. El tremendo apoyo popular que había mostrado tener él no se podía ignorar, ellos querían, necesitaban esos votos. La izquierda que hasta horas antes de las elecciones descalificaba o ignoraba a Blanco y a los trotskistas ahora lo adulaba sin ambages.

Los trotskistas tampoco sabían que hacer. El burro toco la flauta, pero eso no lo convirtió en músico. El PST era demasiado pequeño y marginal para que sus aciertos les generasen réditos políticos. Un partido serio y fuerte no se construye en un año por más respaldo popular que tenga, se puede si organizar un movimiento alrededor de un caudillo que durara lo que dure la ola que lo encumbro, luego todo desaparece.

Pero el oportunismo estaba desatado en la izquierda. Las fotos de Lucar cargando a Hugo Blanco en el aeropuerto a su llegada al Perú tras su deportación y luego cargandolo nuevamente cuando hace su ingreso al Congreso debe ser el más vergonzoso ejemplo de oportunismo y lambisconería política jamás visto.

La Asamblea Constituyente se instaló el 28 de Julio del 78. Un día antes el gobierno de manera sorpresiva había concedido TODO el pliego de reclamos del SUTEP que llevaba ya dos meses en huelga.

El gobierno quien desde el primer momento habia señalado que la nueva Constitución deberia incluir las reformas hechas por ellos, anuncio que respetaría la autonomía de la Asamblea Constituyente que el viejo Haya reclamó para ella. Era lo mejor sostenían los apristas para librarse de los militares en el poder.

Luego del anuncio, todo los constituyentes del PPC, el APRA y pequeños grupos aceptaron las reglas del gobierno militar, limitándose a elaborar y discutir el nuevo texto constitucional, que debera preservar las reformas hechas por este, y esto a pesar de saber que no existe institución con mayor poder democrático que una Asamblea Constituyente: unica institución capaz de recrear completamente la institucionalidad de un pais.

¿Y la izquierda? Toda la izquierda acepto las reglas de la dictadura para después jurar un texto inflamado y combativo y con el puño en alto frente a las cámaras.

Pero mi preocupación era como iba a desenvolverse y terminar el conflicto que teníamos al interior.

Sigue......

9 MEMORIAS UN NUEVO MILITANTE

Mi asistencia regular a las charlas de los jueves no había pasado desapercibida, y fue Blanca quien al final de una de ellas me invito a participar directamente como aspirante en las reuniones semanales de una célula del Partido. Me preguntó si quería participar en una de la juventud o en una de trabajadores. Casi sin pensarlo me incline por la segunda opción.

Fui empezando a conocer a todos por sus nombres como Toño, Roque, Tito, Ney, Simón, Victoria, Carlota, Lucia, Elsa, Andrea, etc. o sus apellidos: Balboa, Monroy, Figueroa, Hutchins que podían o no coincidir con el real. Los jóvenes eran más inclinados a usar nombres conocidos como “chapas” diferente a los propios, supongo que para darle un aire de clandestinidad o aventura a su militancia.

Mi grupo era conocido simplemente como Sindical y estaba formado por trabajadores (obreros y empleados) que eran militantes o simpatizantes del Partido. Era un equipo diverso y más serio que el de los jóvenes. Me gustaba porque eran concretos en sus propuestas, más ejecutivos y no eran dados a discutir demasiado por tanto las reuniones no se prolongaban mucho. Nos reuníamos una vez por semana en la noche.

En las primeras reuniones yo permanecía en silencio escuchando: el mundo de la labor sindical y la labor política aun me eran desconocidas. Varios de los allí asistentes tenían no menos de 10 años de experiencia en estos temas, dos de ellos eran en esos momentos secretarios generales de sus sindicatos y varios de ellos habian sido dirigentes sindicales electos por sus compañeros. Además de las reuniones de partido, los compañeros me invitaban a sus reuniones sindicales para conocer y que me conozcan. En esos días era común ver muchos militantes de izquierda -jóvenes universitarios en su mayoría- en las puertas de las fábricas o de los locales sindicales situados en las Avenidas Venezuela, Argentina y Colonial que eran verdaderos cordones industriales. Y los dias de pago semanal que eran viernes o sábado, llegaban la señora del menu diario a cobrar con libreta en mano y algunas esposas esperaban a sus cónyuges para recordarles sus obligaciones antes que estos le dieran sustantivo recorte al salario semanal. Esos dias la salida de los trabajadores era desordenada y bulliciosa y se escuchaban las acidas bromas que se jugaban entre ellos. Los gritos con frases como “Gordo, gordo ¿En cuál de tus casas vas a dormir hoy?” “Señora, ya le han pagado horas extras a su esposo.” “Señora, pregúntele quien es Camucha” “Señora, no lo arañe”, “Pedro no salgas, están las dos” eran comunes y generaban risas entre ellos, aunque no siempre eran bien recibidas por las esposas.

Había algunos que llegaban a la esquina y agitaban alegremente su sobre manila del salario vacio y conocí un par de casos donde mas de la mitad del salario era descontado por razones judiciales generalmente por pensión para alimentos.

La política de captación de militantes en el PST peruano pretendía emular al modelo que seguía el PST argentino desde sus inicios decadas atras. Este desarrollaba su principal labor política en el movimiento obrero y durante muchos años no aceptaron el ingreso de estudiantes, y aquellos que se captaban tenían que ir a militar al movimiento obrero; es decir entrar a trabajar a una fábrica y realizar trabajo político sindical en las organizaciones obreras.

Predicando con el ejemplo Nahuel Moreno y Ernesto Gonzales dos de los más importantes dirigentes del PST argentino en su historia fueron estudiantes universitarios que se insertaron en la clase obrera. Ambos desarrollaron allí su labor sindical y política. Ernesto quien a poco de graduarse de profesor de Historia se insertó a trabajar en La Blanca uno de los grandes frigoríficos de la época y Nahuel participo activamente en la huelga del frigorífico Anglo-Ciabasa un sindicato con más de 15,000 obreros ubicado en Avellaneda.

Este modo de ganar adeptos, elitista en opinión de algunos se justificaba aduciendo que con ello se alejaba el carácter bohemio e intelectual de aquellos estudiantes que se alineaban con el trotskismo, cosa que era cierta. Aqui los primeros cuadros obreros fueron captados por la labor de Tuco, Tito, Blanca y otros pocos cuando eran estudiantes todos ellos.

En la célula sindical conocí a Enrique Fernández Chacón, el "Cochero", uno de los dirigentes obreros mas conocidos. Y lo vi en acción por primera vez, durante una asamblea de la desaparecida FETIMMP (Federación De Trabajadores de la Industria Metal Mecánica del Perú) otrora poderosa federación que agrupaba a decenas de sindicatos y que era escenario de una lucha permanente entre los distintos grupos de izquierda por controlarlo.

El Cochero era muy conocido y respetado allí como ex dirigente del sindicato de Motor Perú, una empresa ensambladora de autos. Cuando tomaba la palabra se hacía un silencio respetuoso en la Asamblea ya que solía hablar con calma y simplicidad y sus propuestas eran sensatas.

En honor a la verdad yo era uno de los pocos que, en el PST, viniendo del medio estudiantil, hacia labor política en el movimiento obrero.
Un par de meses despues de mi incorporación como aspirante, se informó el lanzamiento de una campaña de recolección de fondos.

Se tenía la caracterización que en los empleados estatales -clase media- existía un fuerte sentimiento democrático de fastidio con la dictadura y que veían a las elecciones como el camino para sacarlos del poder. Por lo tanto, se podía aprovechar ese genuino sentimiento contra la dictadura para difundir nuestras consignas democráticas, mostrar nuestra presencia y levantar fondos para el partido. Lo que se llamaba el “abrir el sector”, asi haciamos propaganda y además de recolectar fondos, podiamos ganar simpatizantes.

Cada uno de los integrantes del sector sindical, haría la campaña en su medio de trabajo, en mi caso escogí hacer la campaña en el Ministerio de Educación porque estaba muy cerca del local del partido, en la esquina de Abancay y la Colmena, todo el edificio estaba lleno de empleados, no conocía a nadie y nadie me conocía.

Elabore un argumento que era sencillo. Les decía: “Esta es una campaña de recolección de fondos por el derecho democrático del Partido Socialista de los Trabajadores a participar en las elecciones, nosotros no tenemos empresarios que nos financien, ni recibimos dinero del gobierno. Creemos que los trabajadores deben financiar al partido de los trabajadores.” Le entregaba a cambio una tarjeta agradeciendo su colaboración. Era como vender polladas sin pollo.

Creía que sería bien recibida y así fue. Con ese argumento literalmente barrí piso por piso, oficina por oficina el edificio. Habia escritorios con empleados por todas partes y no solamente vendia los bonos sino que conversaba con ellos y no les notaba prisas por cumplir sus tareas. En un par de oportunidades los funcionarios jefes me mandaron llamar a sus oficinas para saber que hacia yo alli hablando con su personal. Pero cuando les explicaba lo que hacia no solamente no se oponian a mi presencia sino que terminaban por comprar un bono. El fastidio contra los militares en el gobierno era mayoritario al interior del propio aparato  estatal. A la salida algunos ya me saludaban. Me dedique tres semanas a esta campaña.

Al ver que en las reuniones pedía bonos en lotes de 20 unidades mientras los demás si pedían, lo hacían de 5 en 5, me quedaban mirando entre sorprendidos y fastidiados. En la segunda semana Jaime, el responsable de los jóvenes se acerco y me pidió que dos militantes universitarios me acompañen para “aprender”. Uno no llego y el otro que llego temprano me acompaño durante dos horas manteniendo  un dedicado voto de silencio para luego acordarse de algo que tenía que hacer por encargo de su mamá. Mas tarde le informé a Jaime de este hecho y no vi de su parte reacción alguna, algo que me llamo la atención pero no le di importancia.

Nunca se informo el impacto de esta actividad, aunque mucho después supe que la mayoría de los militantes vendió entre 20 y 50 bonos en las tres semanas y los que menos vendieron fueron los jóvenes.  Mi campaña fue la más exitosa y con mi nula experiencia pude colocar más de 200 bonos  y logro darme una inesperada visibilidad al interior del Partido. En la siguiente reunión del equipo se informó que yo era considerado como militante. Algunos de mis compañeros se alegraron, yo la verdad no mucho, pero ya podía votar, elegir y ser elegido.

Mientras tanto, el ambiente político se estaba calentando. Ante el agravamiento de la crisis económica el gobierno del General Francisco Morales Bermúdez lanzo una serie de reformas que fueron bautizadas como un “paquetazo”. El Ministro de Economía, Walter Piazza y el Ministro de Trabajo Grados Bertorini, fueron los encargados de presentar el plan.

La mas importante medida fue la derogación del regimen de estabilidad laboral absoluta dispuesta por la misma dictadura el año 1970 y que mereció en su momento el aplauso de toda la izquierda. Su derogación fue muestra del “retroceso” y políticamente una declaratoria de guerra.

La respuesta fue una masiva movilización de los sindicatos y de las bases de las centrales sindicales, sobre todo en las principales ciudades del interior: Cusco, Arequipa, Huancayo, etc., para defender esa conquista laboral. Todo esto pese a no existir garantías civiles para los manifestantes.

En los hechos se formó un frente único de respaldo al paro nacional convocado para el 19 de Julio contra la dictadura militar, y por la vuelta a la estabilidad laboral absoluta. En este frente estaba toda la izquierda incluyendo al Partido Comunista que tenía la dirección de la CGTP. Esto último porque la mayoría, sino toda la dirección, léase Comité Ejecutivo Nacional, de la CGTP eran militantes del PC y eran conocidos los nombres de Isidoro Gamarra, Valentín Pacho, Gustavo Espinoza y otros. Eran tiempos previos a la caida del Muro de Berlin y los Partidos Comunistas en todo el mundo eran apoyados (lease subvencionados) por la URSS.

El Ministro de Economía, el conocido empresario Walter Piazza renuncio en un intento por calmar los ánimos, pero la movilización por el Paro era indetenible.

El Paro del 19 de Julio fue no solamente acatado por la población, sino que fue acompañado de intensas movilizaciones en todo el país. Desde las primeras horas del día piquetes de huelguistas bloquearon las principales vías de comunicación y marcharon hacia el centro de las principales ciudades del país. El gobierno a pesar de la orden de toque de queda e inmovilidad social que decretó no pudo detener las protestas callejeras que fueron masivas.

La indicación del PST fue que todos los militantes, simpatizantes y amigos debían participar en esas movilizaciones para mostrar nuestro respaldo a la medida de lucha de los trabajadores.

Este Paro Nacional uno de los más importantes hitos de protesta ciudadana que se ha dado en el país y sin duda acelero la salida de los militares del gobierno.

A los pocos días después del Paro y acusando el golpe político el presidente Morales Bermúdez aparece en televisión para anunciar un programa de retiro ordenado de los militares, el restablecimiento de los derechos civiles, las libertades democráticas y la convocatoria a elecciones para una Asamblea Constituyente.

El gobierno dado el desgaste producto de los años en el poder, establecía así una salida controlada que les garantizaba que no habría futuras represalias hacia ellos y que los cambios establecidos en sus medidas políticas y económicas permanezcan.

Pero la represalia por el éxito del Paro no se hizo esperar, Morales Bermúdez emite un Decreto Supremo que autorizaba el despido de los dirigentes sindicales que hayan participado, organizado o promovido el Paro del 19 de Julio. Se estima en 5,000 los dirigentes sindicales que fueron despedidos al amparo de este Decreto casi todos los más combativos de su sindicato.

La reacción ante la ola de despidos fue tardía y el Paro Nacional por la reposición de todos los despedidos prevista para el 20 de setiembre del mismo año fracaso. Aunque su reposición quedo como una bandera de lucha acompañando al aumento de sueldos y salarios o al control de precios de los productos de primera necesidad, nunca se logró que ese contingente de sindicalistas fuera repuesto.

Entre Julio de 1977 y mayo del 78 se realizaron tres paros nacionales más que no lograron hacer retroceder al gobierno y por el contrario desgasto a la dirigencia sindical por los despidos que ocasionaba y los reiterados Estados de Emergencia que disuadía las movilizaciones.

El PST que desde un año antes venia señalando este plan, denuncio que la dictadura quería imponer una Asamblea Constituyente limitada a redactar una nueva Constitución donde se consagraría el modelo económico y político implantado por ella: fuerte participación del Estado en la economía, léase numerosas empresas estatales, control de precios incluido el tipo de cambio del dólar, rigidez laboral, etc.

Ver como el escenario político nacional iba desarrollándose conforme lo había esbozado la dirección del partido con meses de anticipación me demostró la fortaleza de su método de análisis. Sin embargo, no me percate que a la sombra de esa fortaleza se escondia la casi absoluta incapacidad de capitalizar sus aciertos y construir una organización: ganando y organizando nuevos miembros.

Esta muda resistencia de los militantes que yo habia visto cuando los estudiantes rehuyeron a aplicar la política elaborada por la Dirección, y que hacia estéril al partido, devenía en inútil la política, en inexistente el trabajo de los militantes y en formal la autoridad de sus dirigentes.

8 MEMORIAS UN CAFE CON ROQUE

Unas semanas después, la charla del día jueves iba a tratar sobre la situación en Nicaragua. En ese momento ese pais era el centro de la atención mundial porque el FSLN (Frente Sandinista de Liberación Nacional o los sandinistas a secas) estaba avanzando en su lucha por el derrocamiento de la dictadura de los Somoza y el final de esta se veía cercano.

Esperando el inicio de la charla me encontré con Lucia una amiga de mi hermana quien me la había presentado en la Universidad. Menuda sin llegar a flaca, de tez blanca y de cabello muy rubio y muy corto, sus grandes ojos azules bien abiertos la hacían parecer en alerta permanente lo que resaltaba por un tic que la hacía pestañear rápidamente de vez en cuando.  Ella había asistido a la charla de ese día con un pequeño grupo de compañeras de la Universidad. El grupo era claramente diferente al habitual asistente de las charlas. 

La salude, me presento a sus amigas. Al saludarlas casi tropiezo con un maletín que alguien había dejado en el suelo delante de ellas, hice el gesto como de patearlo y todos reímos."Es de Roque" dijo alguien. Fue la primera vez que escuche su nombre.

Acabado el saludo conversamos brevemente y luego hubo un silencio propio de un grupo de gente que se acaba de conocer en un entorno poco habitual para ellos. En eso alguien se acercó al grupo y con un rapido movimiento recogió el maletín. Era Roque, alto, delgado de cabello negro y tez morocha tenía toda la apariencia de un profesor universitario. Serio, con saco de tweed, maletín y lentes de carey con lunas ligeramente oscurecidas que no ocultaban sus naturales ojeras. Me miro como diciendo “Vi que ibas a patear mi maletín” Lucia me lo presento “Roque él es César. Es hermano de Eliana. ¿Te acuerdas de ella? “, “Si, claro, Hola” una ligera sonrisa y nos dimos la mano.

Le pregunte a Lucia “¿Quién dará la charla?”, él se adelantó y dijo “Yo” y añadió en tono irónico “Estás a tiempo de irte”. Lucia soltó una tremenda carcajada –aprendí que a ella le importaba un pito donde estuviera cuando de expresarse se trataba- celebrándolo y todos sonreímos acogiendo la broma. Fue la primera vez que gocé el humor que Roque sacaba a relucir cuando estaba en confianza.

Empezó la charla y él estaba bien preparado. En ese momento Nicaragua estaba viviendo momentos tensos y decisivos, el aislamiento politico mundial de los Somoza era casi total y el FSLN avanzaban militarmente. Los enfrentamientos continuaban pero el narro con tranquilidad y sencillez la compleja situación política y militar.

El Frente Sandinista de Liberación Nacional era en realidad un frente heterogéneo de organizaciones de izquierda unidas por un objetivo común que era la caída del regimen somocista. Conforme la guerra fue avanzando y se vislumbraba ya la caída del regimen empezó a discutirse la pregunta ¿Después de Somoza qué?

Desde Colombia el PST -hermano político del PST peruano- haba lanzado meses atras la iniciativa de formar una Brigada de combatientes que se sumen a la lucha militar del Frente Sandinista de Liberación Nacional. Sus patrocinadores ponían como ejemplo las brigadas internacionales que participaron en la Guerra Civil Española al lado del Bando Republicano contra el fascismo.

Esta brigada tomo el nombre de Brigada Simón Bolívar (BSB) y su convocatoria para formar parte de ella se realizó durante una conferencia de prensa.

Desde Bogotá y otras ciudades de Colombia cientos de combatientes se apuntaron para luchar en el suelo nicaragüense. Hubo voluntarios de otros paises en menor numero. La BSB se preparó militarmente en Costa Rica, dirigidos por el sandinismo.

La Brigada Simón Bolívar estaba liderada entre otros por los dirigentes del PST colombiano Camilo Gonzales y Kemel George. Lo integraban militantes y dirigentes de izquierda colombianos, argentinos, costarricenses, panameños y nicaragüenses. No habia peruanos.

Previa coordinación con el FSLN los brigadistas se sumaron al Frente Sur y más específicamente se establecieron en la ciudad de Bluefields. Alli tuvieron varios enfrentamientos con los somocistas.

Finalmente, Anastasio Somoza huye del país y el FSLN entra triunfante en Managua, pero los enfrentamientos militares continuaban.

Caído Somoza, y controlada militarmente la zona, la BSB a pedido de los mismos trabajadores 
ayudó en la organización de sindicatos en la zona industrial de la Carretera Norte, donde estaba concentrada la industria manufacturera.

Pero la política desarrollada por el FSLN era otra. Esta se orientaba a la instauración de un gobierno provisional compuesto por el sandinismo y el empresariado nicaragüense opositora al somocismo.

Este gobierno provisorio en sus primeros discursos definió al proceso como una “revolución popular, democrática y antiimperialista” y empezó a gobernar desarmando a aquellos que habían participado en la guerra. Asimismo se comprometieron con el sector del gobierno representante del empresariado nicaraguense opositor a Somosa a “ir despacio” a la hora de desarrollar cambios en materia política, económica y social y acorde con ello la conformación de sindicatos no estaba en los planes del FSLN.

Al poco tiempo la BSB fue expulsada por el FSLN y entregada a la policía de Panamá señalandolos responsables de:

1) Organizar sindicatos (unos 80) a través de asambleas democráticas de los trabajadores;
2) Promover la ocupación de tierras por los campesinos desposeídos;
3) Promover la organización de milicias populares y
4) Denunciar como burgueses a algunos miembros de la Junta de Gobierno.

Todos los “cargos” eran ciertos.

Roque concluyo con una sentencia que el tiempo se encargó de hacer realidad: “Todo indica que el FSLN convertirá Nicaragua en una nueva versión de Cuba, pobre y manejada por una dictadura”.

Había explicado tan claramente la situación que terminada la charla no hubieron preguntas y muchos sentimos pena que haya concluido.

Cuando todos salían me acerque al grupo de Lucia y Roque y lo felicite por la charla.

Hubo un cuchicheo en el grupo y Lucia mirando a sus amigas dijo: “Nos vamos es tardísimo y acá algunas de mis amigas ya me quieren matar.”

“¿Algunas? Todas ¡!” comenta una de ellas generando risas. Despedidas. “Chau compañero” “Chau compañera”. Lucia se despidio de Roque con un beso, para lo cual, el tuvo que inclinarse un tanto.

"¿Vamos a tomar un café?" propuso Roque al pequeño grupo que conversando caminaba hacia la Colmena, hubo algunos si y a la cafetería llegamos cinco. 

Mas tarde esta frase de Roque era objeto de bromas ya que el siempre decía al grupo “¿Vamos a tomar un café?”, pero él tomaba té u otra infusión, raramente café.  Los demas por el contrario tomabamos café y raramente alguna infusión. "Sonaria raro si les digo vamos a tomar un té" era su valida defensa.

Recuerdo que en ese primer cafe con Roque me pregunto “¿Cesar, tu eres militante del PST?”. Me sorprendió la frontalidad de la pregunta. “No. Solo vengo a la charla de los jueves. Y la verdad no sé cómo funciona eso”

Empezó diciendo ”Te explico, hay cuatro niveles. El primer nivel es el de simpatizante es aquel que coincide con las posiciones políticas del partido, pero no tiene ninguna relación formal con él. Compra el periódico, asiste a nuestras charlas y marcha en nuestras columnas en las movilizaciones en las que el partido participa”. Todos escuchaban.

“El segundo nivel es el de aspirante, es aquel simpatizante que además de lo anterior cumple con pequeñas tareas: organizar y hacer pintas, repartir volantes, manejar el mimeógrafo para tirar volantes, ayudar a confeccionar las banderolas y colaborar en tareas de apoyo a los compañeros o a las campañas que lanza el partido. Tiene voz, pero no voto en todas las reuniones” Siguió Roque y todos le prestaban atención.

“El tercer nivel es el de Militante y es aquel que a lo anterior desarrolla tareas políticas usando el periódico del partido, gana nuevos miembros, pertenece a un equipo o célula del partido, en donde discute democráticamente el análisis político de la dirección y cotiza mensualmente una suma al partido. Tiene voz y voto en todas las reuniones y puede ser electo en cualquiera de los cargos que el partido tiene”

“Existe un cuarto nivel el del Militante profesional es aquel que se dedica exclusivamente a las tareas partidarias, recibiendo una remuneración del Partido. Y esta es igual al promedio del salario de un obrero calificado."

"Obrero calificado es aquel que tiene una determinada formación técnica como mecanico, albañil, soldador, etc. o una habilidad tecnica como manejar un torno, reparar motores, realizar trabajos de soldadura, operar un caterpillar y cosas así." añadió al ver mi expresión que indicaba desconocer quien era un obrero calificado.

Esa noche estuvimos hasta un poco más allá de las 12 de la noche conversando de unas cosas más y luego el grupo tomo distintos rumbos. 

En los siguientes meses nuestras conversaciones se hicieron casi regulares en la cafetería cercana al local. 

En nuestras conversaciones posteriores me entere que venia del Callao y su viejo era sastre y propietario de una sastrería. Tenía una hermana en los EEUU.

Roque había sido parte de un pequeño partido formado mayormente por estudiantes de la Católica que se habían fusionado con el PST pocos meses antes. De allí venían Wiener, Joaquín, Lucar, Lucia y otros más, no superaban la veintena. En realidad, la mayoría de ellos jamás se integró ni orgánica ni políticamente al PST y se aislaban del resto. Lo que resaltaba era la charla incesante que mantenían entre ellos sobre infinidad de temas. En verdad era un grupo de amigos, un tanto charlatanes, pero no militantes revolucionarios como se veían a si mismos. 

Sufría de asma también y eso nos acerco más.  Sólo tiempo despues me percate que fue el único amigo que tuve en esta aventura. Bien dicen que muchas veces uno solo se percata de lo que tiene cuando lo pierde.

Continuara ......

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