En la industria del cine el
Director de Casting o de Reparto es el encargado de organizar y ejecutar la
selección de actores para todos los papeles de una película realizando
entrevistas y “castings” para elegir los protagonistas de cada papel.
Naturalmente esto difiere para cada convocado:
dependiendo de su trayectoria y experiencia previa.
Los encargados
del casting esperan que el artista que va a interpretar un papel convenza al
público.
Los mejores artistas son aquellos que convencen al
público que ellos son sus personajes por ejemplo nadie duda qué Marlon Brando ES (o ERA) Vito Corleone o que Johnny Depp ES el capitán Jack Sparrow. Es simplemente
imposible imaginarnos esos personajes en otros actores.
Para esto los actores hacen su tarea, Por ejemplo
el actor Eddie Reymaine para personificar a Stephen Hawking en La teoría del
todo (2014) estuvo seis meses investigando y viendo
entrevistas, trabajando con un entrenador de movimientos para imitar la
condición física del personaje y además leyó textos médicos y habló con
enfermeras que trabajaron con Hawking en sus últimos años. Resultado: gano un
Oscar por su actuación.
Los sacrificios que hace un actor para un
papel son conocidos: subir o bajar 30 kilos, operarse la cara o someterse a
pasar 8 horas diarias de maquillaje para de esa manera darle mayor credibilidad
a su actuación.
¿Porque hablo de esto?
Porque aquí tenemos un actor con el asignado rol de Primer
Ministro.
Y la verdad por más que memorice sus diálogos qué
son bien simples y flexibles: ”Lucha contra la corrupción” “Congreso obstruccionista”
“El APRA y Fuerza Popular tienen la culpa” no llega a convencer que él es el Primer
Ministro, el coordinador de los Ministros, el responsable de la política
general del gobierno y el segundo a cargo después de presidente.
¿Alguien cree esto?
¿Alguien cree que Salvador del Solar tiene una
clara visión de hacia dónde vamos?
¿Alguien cree que él le da indicaciones al Ministro
del Interior, de Economía o de Justicia?
¿Alguien cree que Salvador tiene más poder que
Gorriti?
¿Alguien cree que él sabe qué hacer con Tía María o
con Las Bambas?
No importaría mucho si esto fuera una película, pero
estamos en la vida real y 30 millones de peruanos estamos viendo como el modelo
económico está siendo petardeado, la economía prácticamente esta descontrolada,
la inseguridad crece día a día, la izquierda radical está en el sur
desarrollando una abierta aventura secesionista y ni hablar de los resultados en
salud o educación.
A nuestro Primer Ministro le queda muy grande el papel.
En el teatro si tienes una mala actuación al día
siguiente tienes otra oportunidad, en el cine si tienes una mala actuación
puede repetir la escena o editarla o por último eliminarla, pero en la política
no existe esa posibilidad, menos cuando como en este caso el señor Primer
Ministro cree que está ejecutando una actuación impecable.
Salvador se humilde, se grande, renuncia.
Estas a
tiempo.
Se vienen tiempos difíciles y no estas a la altura.


