DE UNA MANERA DISCRETA III

La treta de los atrevidos

Al quinto día les dijeron que al día siguiente los iban a trasladar a Seguridad del Estado en Lima.

Efectivamente el día siguiente a eso de las 8 de la noche cada uno de ellos acompañado de un agente, donde reconoció a uno de ellos como el que lo había detenido, y con quien se saludó con rara cortesía, salieron rumbo a la empresa San Cristóbal que los traería a Lima. 

Uno de ellos, el que caminaba al lado de Tito, llevaba además de su pequeña maleta personal, el maletín James Bond que habían tomado de su cuarto.

Nuevamente se dio el dialogo:” ¿Vamos de una manera discreta o vas enmarrocado?”  Una vez más les dijo que prefería hacer las cosas de manera discreta.

Se sentaron en dos filas sucesivas, con ellos hacia el lado de la ventana y los agentes hacia el pasadizo. Se acomodó con una manta y mirando por la ventana mientras meditaba se quedó dormido.

En lo que le pareció horas después, se despertó cuando Tito que estaba sentado delante de él le tocó la pierna y le hizo –en la oscuridad- una seña que esperara. Se extrañó, pero se despabilo. Su vigilante no estaba, había ido al baño. 

Naturalmente cuando este regresó se hizo el dormido lo que era fácil en la oscuridad del bus.

Estuvo esperando un rato hasta que de repente Tito le paso por el costado del asiento un primer grupo de papeles.

¿Qué había pasado?

Tito aprovechando que su vigilante había ido al baño abrió el maletín James Bond – sabia la clave porque era suyo! - que estaba entre los dos y había sacado a tientas un paquete de los documentos allí guardados.

Obviamente tenía que deshacerse de ellos.


Así que lo que hizo fue abrir sigilosa y ligeramente la ventana y deslizo 2 hojas de papel por la rendija. El ruido que hizo el golpe del viento sobre las hojas al soltarlas, lo asusto y creyó que había despertado a su vigilante. Cerró la ventanilla casi sin respirar y se quedo quieto. 

Espero unos minutos y vio aliviado que el agente seguía durmiendo. 

Repitió la operación, pero esta vez doblo las hojas en cuatro antes de deslizarlas por la rendija. El ruido disminuyo bastante. 

Tenía que hacerlo lentamente y en cada ocasión lanzaba dos o tres hojas. Repitió la operación hasta acabar con los papeles que le había alcanzado.

Unos minutos después Tito le entregaba otro paquete. Tuvieron que hacer pausas ya sea por algún pasajero que pasaba por el corredor rumbo al baño o por los movimientos de los agentes que los hacían temer que se despertaran.

Esta operación se repitió 3 veces más.

Ahora, Tito con una seña indico que no había más. Se acomodaron y se echaron a dormir. El estrés agota.

Al llegar a Lima era domingo temprano en la mañana y las calles estaban desiertas.

Por tercera vez, se repitió la rutina de preguntarle ” ¿Vamos de una manera discreta o vas enmarrocado?”  Una vez más la respuesta fue que prefería hacer las cosas de manera discreta

Salieron caminando de dos en dos, por la calle Montevideo hacia la Prefectura. Las oficinas de Seguridad del Estado quedaban en el lado derecho del tercer piso del antiguo edificio de la Avenida España.


Las celdas quedaba en la azotea del tercer piso. Eran cuatro habitaciones grandes llenas de camarotes con un patio en el medio. Estaban muy organizadas y limpias. Con un horario para todo y todos. Describir esto da para un articulo.

El lunes en la mañana, habiendo ya había transcurrido una semana de detención en Lima, los llamaron a una reunión en las oficinas con el jefe de Seguridad del Estado.

Mientras estaban sentados esperando, vieron un poco mas allá a través de una gran ventana a los dos agentes que los habían traído a Lima reunidos con una persona que era su Superior y que evidentemente estaba muy molesto. Si bien no se escuchaba lo que decía, sus gestos eran harto elocuentes. Les estaban dando un buen rapapolvo.


Acabada esa reunión los dos agentes se retiraron, pasando delante de ellos. Estaban tan sacudidos que ni los miraron.

Unos momentos después, un agente con muy buenos modales se acercó a ellos y les informó que había algunos temas administrativos que estaban dificultando la resolución de su caso, pero que en los próximos días esto se arreglaría y que les avisarían. 

Por supuesto ellos con la misma amabilidad manifestaron su comprensión y su disposición a esperar que se solucione el malentendido. Otro agente se acerco y los condujo nuevamente a su celda.

En el patio de las celdas, ya mas tranquilos casi se ríen a carcajadas al comprobar que se habían librado de un engorroso proceso que hubiera comprometido su libertad.
Cuatro días después los soltaron. Tres días mas tarde el regreso a Arequipa. Pero su partida de retorno fue mas dolorosa de lo que había pensado.   


POSTDATA. En Seguridad del Estado en esa época estaban detenidos numerosos dirigentes sindicales del magisterio, de trabajadores mineros y metalúrgicos, estudiantiles, etc. de todas partes del país.  El ambiente al interior de las celdas era una verdadera consejo de caciques. Había una gran efervescencia política en el país.

DE UNA MANERA DISCRETA. II

El interrogatorio.

Era un día de semana cerca del mediodía y ya había gente llegando a almorzar a la pensión.

El chófer se quedó en el auto y los otros dos entraron con el a la casa. Saludaron a todos y sin detenerse le informa a la empleada que eran unos amigos que estarían un momento en su cuarto. La empleada le contesto con la indiferencia habitual en ella.

Revisaron todo el cuarto, sobre todo los papeles e hicieron dos rumas, una de documentos y algunos libros, la metieron en una maleta pequeña y la otra formada solo por documentos que ellos, luego de ojearlos, consideraban más valiosos, la pusieron en un maletín James Bond. Le pidieron la clave y el se la dio. Este maletín si bien era de propiedad de su compañero Tito, el conocía la clave también.

Salieron los tres con los dos maletines, los demás huéspedes los quedaron mirando en silencio, tomaron rumbo a la prefectura. 

Cuando llegaron, vio que Tito también había sido detenido. Era obvio que los habían estado siguiendo y vigilando. Se miraron con medida indiferencia, ambos sabían lo que tenían que hacer.

Naturalmente cada uno iba a ser interrogado por separado y las declaraciones iban a ser contrastadas.

Ellos ya habían hablado de este posible escenario y estaban coordinados para las respuestas que iban a dar. Los interrogaron ese día durante la tarde y parte de la noche y el día siguiente también en la mañana. Tomaban notas de sus respuestas.

El interrogatorio fue casi una conversación. Donde los agentes preguntaban y el contestaba. Naturalmente estaba alerta a las preguntas y las implicancias de las respuestas. No había violencia, ni malos modales. Mas bien había un curioso respeto. 

Uno de ellos preguntaba y el otro anotaba las respuestas que le parecían valiosas a ellos. Ocasionalmente el que tomaba notas también preguntaba.

Uno de los agentes que lo interrogo, lo sorprendió por su profesionalismo: conocía perfectamente todas las corrientes de la izquierda, lo que planteaba cada una de ellas y las diferencias entre ellas, así como la ideología de cada corriente. Podría pasar por un militante de izquierda de la época.

Luego pasaron a hacer el acta del interrogatorio. Era un proceso engorroso. Hacían una pregunta, escuchaban la respuesta y luego escribían pregunta y respuesta en una ruidosa máquina de escribir –en cuatro copias con papel carbón- mientras la deletreaban lentamente.

Si no estaba de acuerdo con la respuesta que el agente de seguridad del Estado pretendía escribir, tenía que frasear clara y lentamente la respuesta para que él la escribiera. Antes de pasar a la siguiente pregunta, releía pregunta y respuesta.
  
Al final del interrogatorio se tenía un documento como de 10 hojas, la que tuvo que leer, firmar y ademas poner su huella digital en cada hoja. Solo recordaba que ese documento empezaba con sus “generales de ley” (nombre, edad, numero de documentos de identificación, domicilio, etc.) y terminaba con la pregunta de rigor de si el interrogado tenía algo que agregar. 

Luego de terminar el interrogatorio estuvieron dos días prácticamente sin informarles cuál era su situación.

Abstraído, pensaba mientras viajaba en el bus rumbo a Lima, si el apoyo a la huelga se estaba desarrollando como se había ofrecido, si los compañeros –nuevos muchos de ellos- en Arequipa no se habían desperdigado, si se habían comunicado con el partido para informar que ellos habían sido detenidos, en cómo estaría Gladys su enamorada arequipeña a quien no le habían permitido verlo; y naturalmente también pensaba en su familia.





Continuara….

DE UNA MANERA DISCRETA..I

La detención.

La noche era tan clara que permitía ver el Océano y las estrellas. Esta vista solo era interrumpida por las luces de los carros que se cruzaban con el bus que lo traía a Lima desde Arequipa. Estaba mirando sin ver por la ventana del bus, abstraído en los aspectos del problema en que estaba metido.

Tres días antes estaba saliendo de una reunión con el Comité de Lucha del Sindicato de Obreros del Hospital Goyeneche. En dicha reunión se había tratado el apoyo que se iba a dar a la huelga para su éxito. Allí le habían propuesto ser parte del Comité, esto es raro ya que él no era trabajador del sindicato.

Lo hacían como reconocimiento al apoyo que les había brindado desde antes de iniciarse la huelga. Honor que el naturalmente no aceptó para no perjudicar el desarrollo de la huelga ya que podían denunciarlo como infiltrado.

Además, su presencia seria demasiado visible comparado con los trabajadores que formaban el Comité. Esto último naturalmente no se los dijo, pero estuvo dentro de su razonamiento.

Fue a la salida y mientras se dirigía el paradero a tomar el bus, siente que alguien lo coge del brazo izquierdo suave pero firmemente mientras le decía “Acompáñeme por favor”

Cuando voltea sorprendido a ver quién era, se dio cuenta que estaba siendo detenido por un policía vestido de civil. Giro instintivamente hacia su derecha y se encontró con que otra persona también se acercaba mirándolo fijamente.

Lo condujeron a un auto, donde lo sentaron en el asiento trasero entre los dos agentes que lo habían detenido.



Se preocupó al ver que el auto no se dirigía directamente a la prefectura de Arequipa, que era lo que él esperaba sucediera. Era el tiempo de la dictadura militar

Eran los años 78 y 79, recordaba las conversaciones sostenidas con los compañeros que habían venido de Argentina a apoyar la construcción del partido en medio de la efervescencia política de esos años.

Ellos contaban sus experiencias con la dictadura de Videla y aconsejaban primero saber diferenciar entre ser detenido por la policía o por el ejército o los paramilitares.

En el primer caso, se trataba de minimizar la responsabilidad penal que pudieran ser atribuidas ya que los delitos políticos no tenían pena de cárcel.

En los otros casos la prioridad absoluta la tenía la preservación de la vida. Estas recomendaciones si bien eran útiles, no eran aplicables al caso, Velasco no era Videla.

Mientras viajaban rumbo a la prefectura, los policías hablaban entre ellos como si el no existiera. De repente se percató que estaban yendo hacia su casa.

Se estacionaron en la puerta y antes de bajar le dijeron por primera vez, una pregunta que repetirían varias veces” ¿Vamos de una manera discreta o vas enmarrocado?”

Naturalmente les dijo que prefería hacer las cosas de manera discreta.
  
Continuara….


LAS MATEMATICAS I

COMPILACIÓN Y RESUMEN: Un matemático ha creado un método de enseñanza que prueba que no hay tal cosa como un mal estudiante de matemáticas
.

Las matemáticas son un tema notoriamente difícil para muchos niños y adultos. Hay una brecha de género, una brecha de carreras, y sólo un mal desempeño en general en muchos países.

John Mighton, un dramaturgo canadiense, autor y profesor de matemáticas que luchó con las matemáticas, ha diseñado un programa de enseñanza que tiene algunos de los estudiantes de matemáticas con el peor desempeño que se desempeñan bien y realmente disfrutan de las matemáticas.

Cada vez hay más pruebas de que el método funciona para todos los niños de todas las habilidades.

Su programa, JUMP (Junior Undiscovered Math Prodigies) Math, está siendo utilizado por 15.000 niños en ocho estados de los Estados Unidos (está alineado con el Núcleo Común), más de 150.000 en Canadá y alrededor de 12.000 en España.

El Departamento de Educación de los Estados Unidos encontró lo suficientemente prometedor como para dar una subvención de $ 2.75 millones en 2012 a Tracy Solomon y Rosemary Tannock, científicos cognitivos del Hospital for Sick Children y la Universidad de Toronto, para llevar a cabo un ensayo controlado aleatorio con 1.100 niños y 40 aulas.

Los resultados, a finales de este año, esperan confirmar el trabajo previo que los dos hicieron en 2010, que mostró que los estudiantes de 18 aulas utilizando JUMP progresaron DOS VECES más rápido en una serie de pruebas de matemáticas estandarizadas que los que recibieron instrucción estándar en otras 11 aulas.
"Sería difícil atribuir estas ganancias a cualquier cosa menos a la instrucción, porque nos esforzamos mucho para asegurarnos de que los maestros y los estudiantes fueran tratados de manera idéntica, excepto por la instrucción que recibieron", dijo Salomón.

Cómo funciona
Mighton ha identificado dos problemas importantes en cómo enseñamos matemáticas.

PRIMERO, sobrecargamos el cerebro de los niños, moviéndonos demasiado rápido del concreto al abstracto. Eso pone demasiado énfasis en la memoria de trabajo.

SEGUNDO, dividimos las clases por habilidad, o "flujo", creando jerarquías que desactivan a los más débiles mientras que no benefician a los mejores.

Mighton sostiene que en la última década, Estados Unidos y Canadá han pasado a un enfoque de "descubrimiento" o "investigación" basado en matemáticas, por el cual los niños están diseñados para descubrir muchos conceptos por sí solos.

El ejemplo que ofrece en este artículo de Scientific American es el siguiente:
"Las lecciones basadas en el descubrimiento tienden a centrarse menos en los problemas que pueden resolverse siguiendo una regla general, un procedimiento o una fórmula (como" encontrar el perímetro de un rectángulo de cinco metros de largo y cuatro de ancho ") y más sobre problemas complejos basados ​​en Ejemplos reales que se pueden abordar de más de una manera y tener más de una solución ("usar seis azulejos cuadrados, hacer un modelo de un patio que tenga el menor perímetro posible") "
Solomon dijo que este enfoque -o también llamado aprendizaje basado en problemas- significa que el papel de los maestros no es proporcionar instrucción directa, sino dejar que los niños colaboren para encontrar soluciones a problemas complejos y realistas que tengan múltiples enfoques y respuestas.

Pero demasiados niños no tienen los bloques de construcción para descubrir las respuestas. Se sienten frustrados, y luego se fijan en la creencia de que no son "gente de matemáticas".

Un problema clave con este método es que requiere que los niños tengan demasiadas cosas en su cerebro al mismo tiempo. "Esto es muy difícil para los maestros", dijo Solomon, y "es muy difícil para los niños".
Mighton piensa-y ofrece investigación realizada sobre el cerebro para apoyarlo- que los niños tengan más éxito con las matemáticas cuando se descomponen en pequeños componentes que se explican cuidadosamente y luego se practican continuamente.

Para explicar el concepto a mí, él tomó una pregunta básica-¿qué es 72 dividido por 3? Me mostró varias maneras de hacerlo, incluyendo decir que tres amigos quieren compartir siete monedas de diez centavos y dos monedas de un centavo. Cuando me detengo, incluso por un segundo, Mighton se disculpa y dice que claramente no lo ha explicado bien, y toma otra punzada en él de una manera diferente.

Los críticos argumentarían que todos los buenos maestros abordan problemas como este, desde múltiples ángulos. Pero muchos maestros luchan con su propia ansiedad matemática, y la investigación muestra que luego transmiten esta ansiedad a sus estudiantes. (Eso sucede con los padres también, por desgracia.)

Y Nikki Aduba, quien ayudó a probar el método de Mighton en las escuelas de la ciudad londinense de Lambeth, dijo que Mighton ha desglosado los pasos tan cuidadosamente que casi todo el mundo podría captar. Muchos maestros, dijo, acogieron con beneplácito este enfoque. "Muchos pensaron, está bien pasar de A a B hay estos tres pasos, pero resulta que hay realmente cinco o seis", dijo. (ESTA ES LA CLAVE. ¡!!!. Comentario mío.)

Cuando Solomon condujo el programa piloto en JUMP, dijo que eran los pasos pequeños e incrementales que hicieron que la matemática fuera accesible para todos los estudiantes y permitió que algunos de ellos experimentaran el éxito en matemáticas por primera vez. "Porque pueden dominar los incrementos, están consiguiendo los cheques y construyendo la mentalidad que sus esfuerzos pueden llegar a ser algo. Esa experiencia los motiva a continuar ", dijo. Al continuar, practican más matemáticas, obtienen más habilidades y se convierten en la gente de matemáticas que creían que no podían ser.

Mighton dice que los pequeños pasos son críticos. "No voy a mover hasta que todos puedan hacer esto", dijo. "Las matemáticas son como una escalera, si te pierdes un paso, es difícil seguir adelante. Hay un conjunto de secuencias.

Adeline Marcos. SINC. “La mayoría de la gente no llega a darse cuenta de lo brillante que es. No encuentran a profesores que realmente creen en ellos y se convencen de que son estúpidos”. Este fue el monólogo del matemático y escritor canadiense John Mighton (Hamilton, 1957) en la película El Indomable Will Hunting en la que interpretó al asistente del profesor Lambeau. Siguiendo esta filosofía, Mighton fundó en 2001 la organización JUMP Math, con un programa que devuelve la confianza al alumno, reduce la ansiedad y refuerza su potencial en una de las asignaturas con las que él mismo tuvo problemas, las matemáticas.

BONO 1 : Frases de John Mighton, matemático, escritor y creador de JUMP Math
 “Las matemáticas son fáciles si se enseñan bien”
Las matemáticas son como una escalera: si tropiezas en un escalón es díficl seguir”
Si los niños piensan que son buenos en matemáticas piensan que lo son en todas las demás asignaturas” Y los papas también (agregado mio)
Es el fracaso lo que nos hace pensar que que las matemáticas no son preciosas”
Ver patrones por todas partes y hacer conexiones entre las cosas. Algunas de ellas son sorprendentes, elegantes y bellas“


BONO 2 : Mighton aparece en la película El indomable Will Hunting haciendo de asistente del profesor Lambeau. Aquí en Perú como: En busca del destino. Matt Damon. Ben Affleck. 9 nominaciones al Oscar.

TORRE BLANCA

[ANÉCDOTA]

Era la época de la dictadura militar de Velasco y había toque de queda. Todos debíamos estar en casa, como máximo, a las 12 de la noche -todos los días- y los que transitaban después de esa hora debían tener un salvoconducto, o en caso de movilizarse en auto debían hacerlo con las luces interiores prendidas, ondeando un pañuelo blanco y a la prudente velocidad de 40 o 50 kph.

Para los jóvenes de entonces, si bien esto era un inconveniente, no era suficiente para desanimarnos de asistir a fiestas hasta más allá de dicha hora. 

Éramos un grupo como de 11 muchachos regresando de una fiesta a eso de la 1 de la mañana. Bastante alegres, despreocupados y caballerosos acompañamos a las chicas a sus casas en un recorrido de distribución que nos garantizaba que ellas tuvieran permiso la próxima vez.

En la última estación dejábamos a tres hermanas y nosotros éramos cinco acompañantes. Dos de nosotros eran pareja de dos de ellas por lo que se demoraron en despedirse mientras nosotros tres: Manuel, Percy y yo nos alejamos de la casa dándoles el espacio que requerían.

De repente a unos 20 metros la tanqueta que lentamente había aparecido por la esquina sin nosotros darnos cuenta, aceleró entrando a la calle donde estábamos, mientras prendía sus enceguecedoras luces altas.

Sorprendidos, reaccionamos corriendo hacia la puerta de la casa.
Esto mientras tres soldados saltaban de la tanqueta con armas largas en la mano.
Los enamorados por su parte reaccionaron ingresando a la casa y cerrando la puerta, dejándonos en medio de la calle.

Llegamos a tocar la puerta pidiendo que nos abran, pero nos quedamos inmóviles al escuchar el rastrillar de las armas y los gritos de “ALTO NO SE MUEVAN!!"

No hay nada, creo yo, que pueda helarte más la sangre que escuchar detrás tuyo rastrillar un arma. 

Nos quedamos quietos, de espaldas a ellos y luego lentamente, casi como si estuviéramos de acuerdo, levantamos las manos.

Escuchamos pasos de alguien que se acercaba a nosotros. Era un suboficial del ejercito, jefe de los soldados, quien se acerco y nos miró uno por uno. Luego dió dos órdenes: giren lentamente y muestren sus documentos, por supuesto que fue más escueto: "GIREN!" "PAPELES ¡".

Giramos lentamente y lo que vimos fue una escena inolvidable: la calle oscura, vacía y silenciosa, una tanqueta con las luces altas que nos deslumbraban y tres soldados, todos más bajos que nosotros, apuntándonos con sus armas (más grandes que ellos mismos).  El suboficial con la mano derecha apoyada en el arma que tenía en la cartuchera y la mano izquierda extendida para recibir nuestros papeles. Los tres entregamos nuestros carnets universitarios y nuestras Libretas electorales de tres cuerpos.

El suboficial, miro las libretas electorales rápidamente y se concentró en nuestros carnets universitarios. Solo dijo "Así que universitarios, ¿no?" Ninguno se atrevió a responder.

"¡Manos a la nuca y Caminen!" nos ordenó.
Un soldado iba delante a nuestra izquierda guiándonos y otro detrás cerrando filas.

Caminando así por el medio de la pista, llegamos hasta el cruce de Tingo María con Venezuela. Habríamos caminado unas 8 cuadras.

En esa esquina el soldado que iba delante entrego nuestros papeles a un oficial de la Guardia Civil, mientras unos policías nos hacían subir a un camión porta tropas.

En este ya había unos 20 detenidos, todos por infringir el toque de queda. El ambiente dentro del camión era festivo. Había varios que igual que nosotros estaban un poco chispeados y hacían bromas tontas que todos celebraban. Parecía que hacia un buen rato que esperaban.

Fuimos los últimos, porque ni bien subimos el camión, este arrancó rumbo a la Comisaría.

Allí nos hicieron formar en filas y luego de esperar un rato a que llegara el Comisario nos "clasificaron". Llamaron primero a algunos pocos, a quienes los metieron directamente al calabozo de delincuentes detenidos, parecía que ya eran conocidos. Al segundo grupo nos condujeron a otra celda que aparentemente era para detenciones temporales. El problema fue que había demasiados detenidos esa noche y sobrábamos cinco. A dos se llevaron a una zona del edificio que no vimos. 

Y a nosotros tres -afortunadamente- nos hicieron subir al segundo piso de la comisaría y nos encerraron en una oficina que parecía sala de espera y donde había unos sillones. Como no había nada que pudiéramos hacer ya, nos acomodamos y nos quedamos dormidos.

Al día siguiente, como a las 6 de la mañana, con el malestar propio de la "mala noche" nos despertamos y conversamos sobre lo que nos esperaba. La verdad, estábamos tranquilos. 


No habíamos cometido ningún delito por lo que deberían soltarnos. ¿"A qué hora servirán el desayuno"? dijo uno de nosotros, burlándose de la situación.

Luego de estar casi una hora esperando y en vista que no se acercaba nadie, comenzamos a explorar el lugar. Percy entró en una oficina contigua, que estaba abierta encontrando alli un micrófono sobre un escritorio que estaba conectado en un equipo empotrado en la pared y que estaba cerrado con un candado del tamaño de una cajetilla de cigarros.
Al pie del micrófono un interruptor indicaba ON/OFF 

Percy comenzó a jugar con el micrófono. Lo prendió y luego de decir "Hola, hola, hola" lo apago. 

Manuel empezó con la idea de decir "Jaque Mate rey dos, aquí torre blanca" Esta frase era tomada de la serie de TV, de aquella época, Combate.

En esta serie el personaje protagonico era el sargento Sanders y un soldado llamado "Doc" era el encargado de la radio.

Así que la siguiente vez fue:

"Jaque Mate rey dos, aquí torre blanca" ¡Cambio!
Nos reíamos, Se "sentía" que el mensaje era reproducido en otro lugar.

"Jaque Mate rey dos, aquí torre blanca" ¡Cambio!
Nos seguimos riendo

En eso.
"Aló" ¡Cambio!?
Nos quedamos quietos.
Otra vez   "Aló" ¡Cambio!?

El atrevido: " Jaque Mate rey dos aquí torre blanca.  ¡Cambio!... Identifíquese por favor"
Silencio

Otra vez el atrevido: " Jaque Mate rey dos aquí torre blanca. Identifíquese por favor"
Silencio

"Habla el Suboficial Reyes.  ¡Cambio! ¿Con quién hablo? Cambio"

Se había identificado.
"Aquí Torre blanca queriendo comunicarse con Jaque Mate Rey dos. ¿Está con usted?"

"No... " Manifestando duda.
"¿Puede indagar si Jaque Mate rey dos está cerca suyo? Es urgente, Cambio!"

Silencio prolongado esta vez.

En eso escuchamos una voz autoritaria
"Aló, ¿Con quién desea hablar? Cambio."
Evidentemente era un jefe.

"Aquí Torre blanca queriendo comunicarse con Jaque Mate Rey dos. ¿Está con usted?" ¡Cambio!
Apenas conteníamos la risa. 
Como decían los viejos estebamos con la chicha fresca
¿Hasta dónde llegaríamos?

Otra vez: "¿Aló, con quien desea hablar?" ¡Cambio!
"¿No me escuchan? Aquí Torre blanca necesita comunicarse con Jaque Mate Rey dos. ¿Está con usted?" ¡Cambio!

Silencio.
"Esta el Capitán Gálvez con Usted? Cambio." preguntó.
Esta pregunta nos sorprendió.

Y cometimos el error de responder de modo dudoso. "No. Cambio"

Apenas se corto la comunicación nos dimos cuenta que habíamos metido la pata.
Silencio

"Carajo!!!. No sé quién es usted, Pero va a tener que dar explicaciones. ¡¡Apague la radio!!”

El atrevido: " No le escucho. Jaque Mate rey dos aquí torre blanca. Identifíquese por favor". ¡Cambio"  
Silencio.
Este último silencio nos asustó.

Apagamos el equipo. 
Salimos de la oficina y cerramos la puerta con seguro y nos sentamos en los sillones lo más naturalmente posible.

A los pocos minutos aparecieron dos agentes de civil, supusimos que eran de la PIP (Policía de Investigaciones del Perú). Entraron, nos miraron, se dirigieron a la Oficina de la que acabábamos de salir.

Comprobaron que estaba cerrada con llave. Abrieron. con el llavero que uno de ellos portaba, Entraron. Probaron el micrófono, Abrieron el candado de la caja empotrada que contenía la radio y luego de revisar un momento, cerraron todo y salieron.

Nosotros mientras ello sucedía ensayábamos nuestra cara de inocentes.

Con voz cortante nos ordenaron: “¡Bajen!”

Nos tuvieron parados en el patio casi dos horas, hasta que llegaron nuestras madres a rescatarnos.

De esa poco disciplinada patrulla nunca sabremos quién fue el Sargento Sanders, pero es seguro que Percy fue el "Doc", ya que el prendió la radio.




LA CITA II PARTE

[ANÉCDOTA]

El sábado había terminado bien para mi. Tenia una cita para el domingo y eso me hacía mucho bien. Sobre todo porque recién había salido de una relación donde termine un tanto aporreado sentimentalmente.

La perspectiva de una nueva relación ayudaría a curar las heridas o por lo menos a reparar los maltrechos sentimientos.

Ese domingo, temprano con dos amigos y dos amigas nos fuimos a la playa. Ya tenia todo calculado para mi cita. Si tenia que estar a las 6 en su casa, debía estar saliendo de mi casa un poco después de las 5 y para ello debía regresar de la playa antes de las 4. Lo cual era raro porque normalmente regresaba después de las 6.

Naturalmente los amigos me hacían bromas como que "la suegra" quedo con tortícolis después que me fui de la fiesta, que íbamos a ir al cine los tres y que en el cine la "suegra" se sentaría en medio, cosas así.

Sucedió mas o menos como lo había planeado, regrese de la playa a las 4, me demore en llegar a mi casa y recién salí rumbo a mi cita a las 5:30 de la tarde. 

Tome un taxi y a las 6:05 estaba bajándome en Comandante Espinar para llegar caminando tranquilo a su casa.

La cuadra 3 de Pardo esta pasando Comandante Espinar, cerca de la Embajada de Brasil. Los números impares estaba al frente. Cruce la calle. Busque la dirección.

El 318 era un edificio con varios departamentos por piso, todos con intercomunicador a la calle. 
Cual departamento seria ? No tenia el numero, así que hice lo obvio. Empece tocando el 201. Nadie me contesto. Toque el timbre del 202 y tampoco me  contestaron, así que seguí tocando.
En otro me contestaron, pero me dijeron que allí no vivía nadie con ese nombre. 
Toque todos los timbres del segundo piso sin éxito y comencé a sudar.  

La gente entraba al edificio y me miraban mientras yo tocaba los timbres. No estaba en una situación muy cómoda evidentemente.

Volví a tocar el 201 y nadie me contesto. Me aferre a la idea que esa era la casa de ella pero que no había nadie. 

Decidí hacer una pausa. Me fui caminando por Comandante  Espinar hasta el Ovalo y regrese.

Volví a tocar el 201, me contestaron, me emocione, pero no la conocían.

Ya era un cuarto para las 7 y sentía que me habían estafado. Regrese a mi casa fastidiado y malhumorado.

La siguiente vez que me encontré con mis amigos, evadí el tema cuando me preguntaron y poco tiempo después el asunto quedo olvidado.
....

Paso el tiempo
..............

"Vas a la casa de Papi"
"Que, ... ah si" 
Recordé. Había pasado un año.
Me fastidio recordar lo que se sentía como un fracaso. 

Pero igual fui con una mezcla de curiosidad y expectativa. Llegue y ella ya estaba allí, había llegado temprano. Estaba sentada junto a su mama. Estaba mas bonita que en mi recuerdo. Tenia el pelo un poco mas largo aunque seguía siendo corto.

Respire hondo y mostrando una tranquilidad que no tenia entre saludando a todos. Ella me vio y yo a ella. 

Cuando aun no había terminado de saludar, veo a un hombre que se acerca a ella y su Mamá con dos vasos de bebida. Uno para cada una. Que amable me dije.  Si, era el enamorado. Era un hombre de mas de 30.

Era natural, era hasta iluso pensar que estaría sola, un año después. La salude también con naturalidad y me ubique.

La fiesta empezó. Yo la miraba de vez en cuando y una vez me encontré con su mirada. Y eso me animo.

La saque a bailar. Me acepto con cierta incomodidad.
"Como estas"
"Bien. Tu"
"Bien también"

Silencio.

"Creo que hubo un malentendido".  Dije, abordando el tema con cuidado
"Si? Porque ?"
"No pude encontrar tu casa"
"Así?. No importa" Cortante.

"Es tu enamorado"
"Si"
"Hace mucho?"
"Siete meses"

Insistí. "Camine hasta Espinar pero no encontré tu casa"
Sorprendida "Espinar??. Cual Espinar?. Miraflores ? Mi casa queda en Lince!" 

Me miro incrédula al principio, pero creo que mi cara de asombro debe haberla convencido que le decía la verdad. 

"Estuve esperando". Dijo, bajando la guardia y con un reproche en la mirada. Me dolió.
"Discúlpame. No sabia que había otra calle Pardo en Lima !"

Nos quedamos mirando como dos desamparadas victimas de un malentendido

La fiesta existía alrededor, pero nosotros estábamos aislados, como en una burbuja.

Termino la canción. Nos separamos.

Durante la fiesta, me percate que el enamorado le gustaba chelear y estaba atento en atender sobre todo a la mama. Se creía o era astuto.? Esporádicamente me encontraba con la mirada de ella.

Luego de un rato le perdí el gusto a la fiesta. Me hallaba aislado, como fuera de lugar. Así que decidí irme.

Para despedirme la saque a bailar

Bailamos.

Termino la canción. Le dije conversemos en el balcón. Acepto y la seguí.

"Me voy. Mañana tengo que hacer temprano."
Me miro extrañada.
"Ok" me contesto. Y bajo la mirada.

"Nuevamente disculpa por el plantón."
"No. Nadie tiene la culpa."
"No pudo ser."
"No pues."
Silencio. Ella miro hacia la fiesta.

Nos acercamos.

Parecía que queria que la abrazara y me la llevara de la fiesta, yo sentía que queria hacer lo mismo. Cobarde me mantuve firme.

"Te puedo dar un beso de despedida?" Me atreví a preguntar. (Antes pedíamos los besos. Bueno, no siempre.)

Silencio. Nuevamente miro hacia la fiesta.

Cuando haces esa pregunta (si la haces) y ella no te contesta es que esta atrapada en el doble no. 
No quiere decirte que si y no quiere decirte que no. Esto es muy frecuente en ellas.

Y para mi, en ese momento ese silencio solo significaba que si.

Así que me acerque mas aun, la abrace y la bese. Me correspondió.  
Fue un beso tierno y dulce. Lo sentí corto. El abrazo fue hasta protector. Casi no la suelto.

Pero me separe y casi mecánicamente me fui, sin despedirme de nadie.

Fue la última vez que estuve en una fiesta en la casa de Papi.


LA CITA I PARTE.

[ANÉCDOTA]
Todos le decían Papi.

Naturalmente al principio me sonó raro que a un hombre de 25 años lo llamaran así; ni siquiera en casa a mi viejo le decíamos Papi; pero al poco tiempo me parecía normal.

El amor con que su madre lo llamaba había desbordado el ámbito familiar y llegado a la calle. Para su madre, profesora y a la vez padre y madre de tres críos, todos los amigos de sus hijos éramos un poco sus hijos también y así nos trataba.

Su vida era la música, y más tarde ya casado con el amor de su vida y con tres hijos; tuvo que migrar a otro continente para poder progresar y dedicarse a su pasión.  Hoy, décadas después, sigue dedicado a la música y por lo que sé es feliz.  Y aún lo llamamos Papi.

Bueno, fue en su casa, era verano y había una fiesta por el cumpleaños de él o de uno de sus dos hermanos, no recuerdo bien. Por la amistad frecuente con ellos conocíamos también a sus familiares y amigos.

Pero esa vez, llego al cumpleaños una señora acompañada de su hija a quien no recordaba haber visto en alguna reunión anterior. Fue una revelación. La hija era una morena color canela, delgada, parecía que practicaba algún deporte, con pelo muy muy corto, ojos grandes y usaba vestido, algo muy femenino y que contrastaba con todas las demás chicas que usaban jeans. Y lo más importante trasuntaba una sencillez y tranquilidad que la hacía más atractiva aun.

Naturalmente todos los jóvenes le echamos el ojo y nos cruzábamos miradas y sonrisas.

La fiesta empezó. La gente bailaba y conversaba.

La saque a bailar varias veces, entable conversación y hubo química.

Ella circulaba por la fiesta, pero esporádicamente se acercaba donde su Mamá conversaba un rato con ella y luego seguía circulando.

Tito, mi compadre, paño de lágrimas de las chicas tristes y dueño de un par de orejas siempre dispuestas a escuchar las penas de sus amigos, me aviso del peligro. "Loco, la Mamá te está mirando".  Así es Tito siempre cuidándonos las espaldas.

Volteo discretamente y efectivamente la Mamá me tenía  clavada la mirada. El mensaje era claro "Cuidado. Te estoy mirando" Lo que no sabía esa santa señora era que yo era sobreviviente de las fulminantes miradas de reproche de mi Madre y resistente a la disciplina silenciosa de los ojos de mi Padre, por lo que sus posibilidades de intimidarme con la mirada eran nulas.

Seguía la fiesta.

La sacaba a bailar con cierta regularidad y conversaba con ella unos momentos al final. No pretendí ser exclusivo con ella.

Note que la Mamá me miraba sobre todo cuando bailaba con su hija, el resto del tiempo me “pasteaba”, quería tenerme en su radar.

Un poco más tarde y ya un poco achispado le dije a Tito que tenía pensada una broma. Cuando se lo conté se rió y me dijo “Se va a parar y te va a perseguir a cachetadas “,  “Si eso pasa, le pones cabe”  conteste.  

Me fui a una esquina de la sala tal que la forzaba a voltearse para mirarme y la señora efectivamente se volteó ligeramente y me miraba de modo que ella creía era discreto. 

Estuve allí unos tres minutos -una canción para ser exacto - y avancé unos pasos por el perímetro de la sala. Esperé un minuto y discretamente me volví a mirarla, me seguía.

Esperé otros tres minutos –una canción- y avancé unos tres pasos más.
Converse ligeramente con alguien y la mire con el rabillo del ojo. Había girado para seguir su vigilancia.

Repetí la operación un par de veces mas hasta llegar al extremo opuesto de donde había partido y ella había girado en su silla casi 90 grados !!!

Parecía la escena de la pesca de un merlín. El pescado estaba haciendo girar al pescador.!!

Mire a Tito, este se mataba de risa.

La expresión de ella que era tranquila y hasta impasible, ahora lucia ligeramente molesta.
¿Se había percatado que le estaba tomando el pelo?  De repente.

En un determinado momento, después de bailar, salí a conversar con ella en el balcón de la casa, donde le pregunte si podíamos ir al cine al día siguiente.  Esta acción era en realidad una medida desesperada, ya que si bien la fiesta estaba en su pico, yo tenía que regresar temprano a casa. El día anterior, viernes,  había llegado tarde y mi padre me había “pedido” que el sábado llegara temprano.

Mi cálculo era que, si me iba de la fiesta sin conseguir una cita, alguno de los galifardos que también la merodeaban lo conseguiría.

Para mi alegría me dijo que sí y me dió su dirección: Pardo 318 2do Piso a las 6 de la tarde. Hasta ahora la recuerdo. Su sonrisa y la mirada cómplice al dármela fue suficiente para irme sin temor alguno de la fiesta. No tendría competencia.

Unos minutos después me despedí de todos, incluida su Mamá –quien estaba sorprendida que me fuera -y me fui a casa.
Estaba más contento que perro con dos colas.

……. Continuará

    

  

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