[OPINIÓN]
El huracán Lavajato está empezando a acercarse a nuestras costas. NO hay forma de evitarla. Hagan canchita y siéntense a mirar que esto recién empieza.
El huracán Lavajato está empezando a acercarse a nuestras costas. NO hay forma de evitarla. Hagan canchita y siéntense a mirar que esto recién empieza.
Este escándalo de corrupción debe ser visto más que con
ánimo morboso o justiciero como una magnífica oportunidad para salir
fortalecidos política y socialmente. Sera difícil no salir golpeado
económicamente de este impasse.
Porque vivimos momentos excepcionales. No es normal que
cuatro poderosos empresarios desfilen hacia la cárcel. Y ellos por haberse
coludido para sobornar a un Presidente de la Republica.
Y aún faltan desfilar más empresarios, abogados, periodistas
y funcionarios públicos.
Los mensajes políticos de este hecho son poderosos:
Todos somos iguales ante la ley.
El que la hace la paga.
La decisión judicial de dictar prisión preventiva a cuatro empresarios poderosos ha hecho más para educar a nuestros niños en valores que cien horas de clase de Educación Cívica o Ética.
Y esto lleva al último mensaje subyacente: La acción enseña.
Los optimistas pueden seguir siéndolo.
Políticamente lo más importantes en medio de esta tormenta es preservar y fortalecer
las instituciones.
Aquí hay mucha controversia con aquellos que piensan que al desaforar un congresista, censurar un Ministro, acusar constitucionalmente a un Fiscal de la Nación e incluso vacar a un Presidente de la República se atenta contra el sistema democrático. Nada más falso. Exactamente al revés.
Aquí hay mucha controversia con aquellos que piensan que al desaforar un congresista, censurar un Ministro, acusar constitucionalmente a un Fiscal de la Nación e incluso vacar a un Presidente de la República se atenta contra el sistema democrático. Nada más falso. Exactamente al revés.
Las instituciones están por encima de las personas que
temporalmente las dirigen o las conforman. La única manera de fortalecer estas instituciones es
exigiéndoles a las personas que la dirigen o conforman que cumplan cabalmente el rol que la Constitución y las leyes le señalan.
No se fortalece una institución ni por ende el sistema
democrático, permitiendo la inoperancia o avalando las corruptelas de quienes las dirigen, por el simple
cálculo cortoplacista de mantener a dicha institución como parte de un supuesto “espacio de
poder” afín ya sea al gobierno o a la oposición.
Repito, lo, mas importante en esta tormenta es preservar y fortalecer nuestras instituciones.
Esperemos que algo bueno saldrá de toda esta podredumbre.
POSTDATA. ¿Qué pasa con Susana Villarán? ¿Dónde está? Porque ella ha sido, después de Toledo, la segunda figura política sindicada directamente
como receptora de dinero de Odebrecht. Estarán preparando el allanamiento de su
partido ¿? De su casa? ¿De los colectivos que la apoyaron? ¿Y José Miguel
Castro? El gerente municipal durante la gestión de Susy.? ¿Sigue en el Perú?
