El sábado había terminado bien para mi. Tenia una cita para el domingo y eso me hacía mucho bien. Sobre todo porque recién había salido de una relación donde termine un tanto aporreado sentimentalmente.
La perspectiva de una nueva relación ayudaría a curar las heridas o por lo menos a reparar los maltrechos sentimientos.
Ese domingo, temprano con dos amigos y dos amigas nos fuimos a la playa. Ya tenia todo calculado para mi cita. Si tenia que estar a las 6 en su casa, debía estar saliendo de mi casa un poco después de las 5 y para ello debía regresar de la playa antes de las 4. Lo cual era raro porque normalmente regresaba después de las 6.
Naturalmente los amigos me hacían bromas como que "la suegra" quedo con tortícolis después que me fui de la fiesta, que íbamos a ir al cine los tres y que en el cine la "suegra" se sentaría en medio, cosas así.
Sucedió mas o menos como lo había planeado, regrese de la playa a las 4, me demore en llegar a mi casa y recién salí rumbo a mi cita a las 5:30 de la tarde.
Tome un taxi y a las 6:05 estaba bajándome en Comandante Espinar para llegar caminando tranquilo a su casa.
La cuadra 3 de Pardo esta pasando Comandante Espinar, cerca de la Embajada de Brasil. Los números impares estaba al frente. Cruce la calle. Busque la dirección.
El 318 era un edificio con varios departamentos por piso, todos con intercomunicador a la calle.
Cual departamento seria ? No tenia el numero, así que hice lo obvio. Empece tocando el 201. Nadie me contesto. Toque el timbre del 202 y tampoco me contestaron, así que seguí tocando.
En otro me contestaron, pero me dijeron que allí no vivía nadie con ese nombre.
Toque todos los timbres del segundo piso sin éxito y comencé a sudar.
La gente entraba al edificio y me miraban mientras yo tocaba los timbres. No estaba en una situación muy cómoda evidentemente.
Volví a tocar el 201 y nadie me contesto. Me aferre a la idea que esa era la casa de ella pero que no había nadie.
Decidí hacer una pausa. Me fui caminando por Comandante Espinar hasta el Ovalo y regrese.
Volví a tocar el 201, me contestaron, me emocione, pero no la conocían.
Ya era un cuarto para las 7 y sentía que me habían estafado. Regrese a mi casa fastidiado y malhumorado.
La siguiente vez que me encontré con mis amigos, evadí el tema cuando me preguntaron y poco tiempo después el asunto quedo olvidado.
....
Paso el tiempo
..............
"Vas a la casa de Papi"
"Que, ... ah si"
Recordé. Había pasado un año.
Me fastidio recordar lo que se sentía como un fracaso.
Pero igual fui con una mezcla de curiosidad y expectativa. Llegue y ella ya estaba allí, había llegado temprano. Estaba sentada junto a su mama. Estaba mas bonita que en mi recuerdo. Tenia el pelo un poco mas largo aunque seguía siendo corto.
Respire hondo y mostrando una tranquilidad que no tenia entre saludando a todos. Ella me vio y yo a ella.
Cuando aun no había terminado de saludar, veo a un hombre que se acerca a ella y su Mamá con dos vasos de bebida. Uno para cada una. Que amable me dije. Si, era el enamorado. Era un hombre de mas de 30.
Era natural, era hasta iluso pensar que estaría sola, un año después. La salude también con naturalidad y me ubique.
La fiesta empezó. Yo la miraba de vez en cuando y una vez me encontré con su mirada. Y eso me animo.
La saque a bailar. Me acepto con cierta incomodidad.
"Como estas"
"Bien. Tu"
"Bien también"
Silencio.
"Creo que hubo un malentendido". Dije, abordando el tema con cuidado
"Si? Porque ?"
"No pude encontrar tu casa"
"Así?. No importa" Cortante.
"Es tu enamorado"
"Si"
"Hace mucho?"
"Siete meses"
Insistí. "Camine hasta Espinar pero no encontré tu casa"
Sorprendida "Espinar??. Cual Espinar?. Miraflores ? Mi casa queda en Lince!"
Me miro incrédula al principio, pero creo que mi cara de asombro debe haberla convencido que le decía la verdad.
"Estuve esperando". Dijo, bajando la guardia y con un reproche en la mirada. Me dolió.
"Discúlpame. No sabia que había otra calle Pardo en Lima !"
Nos quedamos mirando como dos desamparadas victimas de un malentendido
La fiesta existía alrededor, pero nosotros estábamos aislados, como en una burbuja.
Termino la canción. Nos separamos.
Durante la fiesta, me percate que el enamorado le gustaba chelear y estaba atento en atender sobre todo a la mama. Se creía o era astuto.? Esporádicamente me encontraba con la mirada de ella.
Luego de un rato le perdí el gusto a la fiesta. Me hallaba aislado, como fuera de lugar. Así que decidí irme.
Para despedirme la saque a bailar
Bailamos.
Termino la canción. Le dije conversemos en el balcón. Acepto y la seguí.
"Me voy. Mañana tengo que hacer temprano."
Me miro extrañada.
"Ok" me contesto. Y bajo la mirada.
"Nuevamente disculpa por el plantón."
"No. Nadie tiene la culpa."
"No pudo ser."
"No pues."
Silencio. Ella miro hacia la fiesta.
Nos acercamos.

Parecía que queria que la abrazara y me la llevara de la fiesta, yo sentía que queria hacer lo mismo. Cobarde me mantuve firme.
"Te puedo dar un beso de despedida?" Me atreví a preguntar. (Antes pedíamos los besos. Bueno, no siempre.)
Silencio. Nuevamente miro hacia la fiesta.
Cuando haces esa pregunta (si la haces) y ella no te contesta es que esta atrapada en el doble no.
No quiere decirte que si y no quiere decirte que no. Esto es muy frecuente en ellas.
Y para mi, en ese momento ese silencio solo significaba que si.
Así que me acerque mas aun, la abrace y la bese. Me correspondió.
Fue un beso tierno y dulce. Lo sentí corto. El abrazo fue hasta protector. Casi no la suelto.
Pero me separe y casi mecánicamente me fui, sin despedirme de nadie.
Fue la última vez que estuve en una fiesta en la casa de Papi.