Teníamos nosotros entre 9 y 14 años, era domingo y estábamos desayunando, cuando mi Papá nos dijo: hoy en la tarde llega una amiga de nosotros se llama Victoria, pero pueden decirle tía Vicky.
Nos quedamos con la curiosidad de saber quien era la primera tía que no era nuestra tía. Mi viejo termino con "Se va a quedar con nosotros una semana" Eso si nos dejo patidifusos. Nunca nadie se había alojado en mi casa una semana.
A lo mas se quedaban por una o dos noches, generalmente lo hacia mi abuela Victoria o mis tíos Augusto o Violeta cuando llegaban a Lima por negocios.
Y excepcionalmente hubo una ocasión en que un primo nuestro, Augusto se quedo cuatro días antes de migrar a los EEUU para seguir su carrera de Bellas Artes.
"Pa. ¿ Como conociste a la tia Vicky?" pregunto alguien. A continuación mi viejo nos conto la historia de la tía Vicky.
Mi Papá la había conocido en Ica, cuando él visitaba la ciudad por negocios se alojaba en el Hotel de Turistas de Ica. Como en otras ocasiones pregunto por el Administrador, para solicitar el servicio de custodia. Este servicio consistía en recibir del huésped dinero o valores para que sean guardados en la caja fuerte del Hotel durante su estadía.
Le dijeron que la Administradora había salido temprano a hacer compras pero que estaba por regresar. Mi viejo pidió que cuando llegara le avisaran y se fue a su habitación a descansar. Se afeitó, bañó y cambió. Vestido se echo en la cama para tomar una pequeña siesta y se quedó dormido.
Toc. toc. toc.
Se despertó sobresaltado y automáticamente contesto "Ya voy" mientras miraba su reloj, había pasado un poco más de una hora !.
Abrió la puerta y se encontró con una mujer joven, vestida formalmente de sastre oscuro, pero esa formalidad la suavizaba con una muy amable sonrisa. "Buenas tardes Señor Villar. Soy Victoria Sotomayor, la administradora del hotel. Lamento interrumpir su descanso pero recibí el mensaje que Usted necesitaba hablar conmigo".
Al notar que estaban hablando en la puerta de la habitación, él reacciono: "Si. Pase por favor". Le explico que era el jefe de un equipo de ventas que ya estaba en Ica desde hacia tres días, y que él llegaba para supervisar las ventas. Además por estar cerca a fin de mes, traía consigo el sueldo de los cuatro vendedores por lo que necesitaba la custodia de la planilla por los proximos dos dias.
Ni bien termino de hablar mi Papá, ella se puso de pie mientras le decía: "Por supuesto. Acompañeme a la oficina". Fueron a la oficina contaron el dinero, y la administradora guardo los 4 sobres de dinero en un sobre mas grande que lacro con la firma de el y lo guardo en la pequeña caja fuerte que tenia empotrada en una pared lateral de su oficina.
Conversando ("¿ De donde es tu apellido ?") se encontraron con que tenían parientes comunes en Trujillo y a partir de allí se hicieron amigos. Los siguientes dos años, cada vez que mi viejo llegaba a Ica se alojaba en el hotel y almorzaba o cenaba con ella.
Eso era todo lo que supimos de la tía Vicky como preámbulo a su visita.
La siguiente parte de la historia me la contaría mi padre varios años después cuando vivíamos los dos solos. En el momento que sucedieron los hechos, nosotros los hijos éramos ajenos al drama que habia detras de la visita de la tía Vicky a Lima
La siguiente vez que él volvió a Ica, habían transcurrido unos 8 meses después de la primera noticia del romance, y se sorprendió al encontrarla mas seria y hasta preocupada. Su sonrisa no era la misma.
En un arranque de desahogo, terminando de cenar, le pidió consejo.
Y a continuación le conto que su única hermana -que era monja y predicaba en la selva- mayor que ella, la había ido a visitar de sorpresa para despedirse ya que su orden la enviaba a Colombia por dos años.
Esa noche salieron a cenar los tres, Vicky queria que su hermana conociera a Manuel. Durante la cena, la hermana les conto a grandes rasgos su labor pastoral y luego escucho la breve presentacion que hizo Manuel de si mismo, Pero tenia ella mas calle que un cartero y su estilo frontal era de familia por lo que soltó la pregunta sin remilgos:
"Manuel, Vicky es mi hermana menor. Y la única hermana que tengo. Si?"
"Si claro"
"¿Eres casado o tienes hijos?".
Lo inesperado de la pregunta y su frontalidad lo tomo por sorpresa, con el rostro visible de contrariedad contesto "No, no por supuesto que no. No. Con el horario de este trabajo es complicado tener una relación. No. Vivo con mi madre. No soy casado y tampoco tengo hijos por supuesto". A Vicky, el tono de su voz y el cambio en su rostro le genero dudas y dolor, pero evito mirarlo para no generarle mayor bochorno.
La conversación después de ese instante incomodo, se allano y discurrió por temas neutros: el clima, el gobierno militar, la crisis económica, la corrupción, etc y concluyó amablemente.
Al día siguiente, temprano en la mañana, su hermana antes de partir, le dijo: "Vicky, como tu hermana mayor te digo: y escúchame bien: éste no me gusta. Parece que miente. Y piensa bien que sabes de él realmente", el uso del pronombre éste con tono despectivo que uso su hermana le dolió y más cuando mirándola fijamente, con esa mirada de creyente que le conocía bien, concluyo "Andate con cuidado con el, no te apures" Vicky no contesto y bajo la mirada, la advertencia le había llegado tarde.
En los días posteriores a la cena con su hermana, ella sintió que la actitud de él, cambió, lo sentia mas cuidadoso al hablar y a la defensiva, lo que la hizo sospechar que algo no estaba bien, pero ella se cuido bien de ocultar sus temores. Y ahora no sabia bien que hacer.
Mi padre la había escuchado en silencio.
Fue directo. Le dijo que la única manera de resolver el asunto era comprobando ella misma las afirmaciones de él; y eso debía hacerlo en Lima. Y le ofreció ayudarla recibiéndola en casa. El aun debía viajar a Arequipa y Tacna por lo que regresaría a Lima en unos 10 días. Así fue, al llegar a Lima le envió un telegrama invitandola a casa y pidiéndole que confirmara su llegada.
Así fue que un domingo de verano llego la tia Vicky.
Desde el principio nos cayo bien no solamente por los dulces iqueños que nos trajo, sino por su simpatía y una sonrisa que conquistaba. Además se notaba una mujer de empuje y dinámica como un tren. Era guapa sin ser bonita y estaría en sus 30. Desde el primer momento pidió que por favor la dejaran ayudar en los quehaceres de la casa en retribución al alojamiento. "¿En que te ayudo Ana?", era su manera de colaborar y así fue que atacaba todas las tareas desde lavar los platos, comprar el pan, hacer el arroz hasta sacar la basura. No le hacia remilgo a ninguna tarea.
Al día siguiente de su llegada, ella y mi Papá salieron a cumplir las tareas que se habían trazado. Primero fueron a buscar la casa del enamorado, pero resulto que esa dirección no existía. Las cosas empezaban mal. Ella arguyo que de repente había anotado mal la dirección que él le dio casi al principio de la relación. Mi Papá no quiso contradecirla.
Al día siguiente martes decidieron esperarlo frente a la puerta de salida del personal del Ministerio de Fomento, cuyo local era el edificio situado en la Av. Abancay que fue luego del Ministerio de Economía y ahora es el local del Ministerio Público. Esperaron durante una hora pero no llegaron a verlo.
El día miércoles se situaron mejor, encontraron una mesa en una cafetería situada cruzando la calle en diagonal a la puerta de salida y que daba una vista perfecta de la salida del personal. Si estaba allí, aparecerá se dijeron.
Pidieron dos cafés y pagaron por adelantado para no perder tiempo. Se sentaron uno al lado del otro y esperaron mirando fijamente la puerta de salida.
Transcurrieron unos 10 minutos desde el inicio de la salida del personal cuando "Ahí esta, es él" dijo ella emocionada.
"¿Cuál? No señales. ¿Cómo esta vestido'?"
"El de terno azul y corbata a rayas, el que esta cerca del poste."
Mi Papá lo ubico. Así que este era el fulano. "Ya"
"¿Que hacemos?"
"Lo que hemos quedado, seguirlo hasta su casa"
"¿Y si sube a un bus?"
El también había pensado lo mismo y lo único que podían hacer en ese caso era cancelar el seguimiento y al día siguiente seguir el bus que el tomaba, con el carro de Papá, pero no lo menciono
"No te preocupes ya veremos lo que hacemos. Ahora sigamoslo"
Lo siguieron y el fulano se dirigió a pie y sin voltear en ningún momento, directamente hacia Barrios Altos. Caminaron poco menos de diez minutos. Mi Papá estaba preocupado porque las calles estaban casi vacías por lo que si el galán miraba hacia atrás los hubiera visto.
Estaba pensando en ello cuando el galán se paro frente a una puerta, saco un llavero, escogió una llave, abrió la puerta e ingreso a la casa. Dos minutos después pasaron ellos frente a la casa. Ya tenían la dirección.
"¿Y ahora que hacemos?" Miraba Vicky a mi Papá.
"Por ahora nada. Mañana regresamos a eso de las 10 de la mañana. Veremos quien nos atiende"
"Pero él no va a estar!!"
"Justamente por eso" le contesto mi Papá. Ella lo quedo mirando y sonrío al comprender la táctica.
Acordaron que se presentarían como vendedores de seguros Rimac, ambos estarían formalmente vestidos, mi Papá tocaría la puerta y se encargaría de hablar. Mi Papá conocía el discurso de ventas de Rimac porque hacia no mucho tiempo habíamos recibido en casa la visita de una vendedora de seguros. Al no tener papeleria de Rimac explicarían que su misión era explorar si la familia estaba interesada en algunos de los productos que tenían para posteriormente recibir la visita de un agente.
Al día siguiente, jueves la tía Vicki se moría de miedo cuando mi Papá toco la puerta de la casa.
Esperaron un momento pero nadie respondía.
Volvió a tocar la puerta y una voz desde el fondo contesto "Ya voy, ya voy"
Abrió la puerta una señora delgada, ya mayor. "Si. ¿que desea?"
"Buenos días señora. Mi nombre es James Villar y ella es mi compañera Victoria Sotomayor. Somos agentes de Seguros Rimac. Estamos comprobando las direcciones de potenciales clientes y tenemos registrado .... " y simulando leer en una carpeta de madera "que aquí vive el ingeniero Manuel Gonzales. ¿Es correcto esto?."
"Si. Es correcto. Es mi hijo pero en este momento no esta"
Mi Papá hizo un leve gesto de fastidio y dijo con voz de un tono más bajo. "Hay una magnifica oferta, para los empleados casados del Ministerio de Fomento y su familia, tanto para la esposa e hijos como para los padres del empleado, pero me dice que él no esta"
Pausa
"No tenemos mucho tiempo pero ¿A que hora podemos regresar para encontrarlo?"
Vicky no entendía nada. ¿Regresar ? , esa no era la idea.
"Pero pueden hablar con su esposa" dijo la señora.
Crash. Mi Papá pudo escuchar como el alma de Vicky cayo al suelo.
"Si. Por supuesto."
"Pero pasen por favor, tomen asiento. La voy a llamar"
"Gracias"
Se sentaron.
Apenas la señora salió de la sala, mi Papá volteo a mirar a Vicky y le sorprendió que estuviera tranquila pero igual le dijo "Lo siento Vicky. No tienes porque quedarte. Yo te excuso con la mamá"
Pero Vicky con determinación "No James, ya estamos aquí vamos hasta el final"
Esperaron unos minutos y salió la señora de Manuel Gonzales. Era casi una niña. Tendría unos 20 años, delgada y de enormes ojos, estaba embarazada de unos tres meses lo que acentuaba su fragilidad. Vicky no pudo evitar mirarla disimuladamente de arriba abajo.
"Disculpen la demora estaba haciendo dormir a mi hijo" Pum.
"¿Que edad tiene?" "Un año"
"Preciosa edad, pero es cansado" "Si, es verdad"
Si Vicky hubiera aullado de furia mi papá lo hubiera comprendido, pero ella se mantuvo en un digno silencio.
"Sabes que pense hijo."
"No, que?"
"Pensé" continuo mi viejo. " ¿Un hijo pequeño, otro en camino y todavía necesitas aventura en tu vida? Eres ingeniero pero idiota también".
No recuerda bien como termino la visita. Si se aseguró de dejar claro sus nombres y que volverían el próximo lunes cuando él estuviera en casa.
La tía Vicky llego a casa y se encerró en el dormitorio de mis viejos con mi Mamá como confidente. Todos nos quedamos muy serios, porque no sabiamos que habia pasado. Solo escuchábamos el llanto de Vicky y las palabras de mi Mamá consolándola. De pronto se hizo un silencio en el dormitorio, que se traslado a la casa entera. Nos mirábamos y alzabamos los hombros diciendo en nuestro lenguaje mudo "¿Que ha pasado?" "No sé".
Paso un rato. en eso mi mama se asomo, tenía el rostro serio y fastidiado y le ordeno a mi hermana que preparara dos tazas de manzanilla y volvió a encerrarse. No sabíamos que pensar. Cuando mi Papá llego le preguntamos que había pasado con la tía Vicky pero mi viejo zanjo el tema contestando: "Es una cuestión de adultos"
En eso llega a la casa mi prima Ida. Si me hubieran preguntado a quien llamaría para ayudar en una situación semejante, sin dudarlo ella era la indicada. Tranquila y risueña como siempre.
"Hola tío"
"Hola hija, ¿como estas?"
"Bien y mi tia?"
Mi papa no pudo contestar, mi mama grito desde dentro "Pasa Ida, pasa"
"Permiso tio"
Al rato y de repente escuchamos risas contenidas. Eso nos extraño más aun. Paso un rato con silencios, cuchicheos y risas contenidas, en eso mi mama se asomo con expresión mas tranquila y le ordeno a mi hermana que preparara dos tazas mas de manzanilla por favor (!) y volvió a encerrarse.
Ese dia nos fuimos a dormir todos mas temprano que de costumbre. No vimos ya a Vicky, ni tampoco cuando se fue Ida.
Al día siguiente nos levantamos temprano y había curiosidad para ver a Vicky. Ella estaba de buen animo como siempre, pero tenia los ojos totalmente hinchados de llorar.
Mientras Vicky ponía la mesa para el desayuno, mesa en la que ya estábamos todos sentados incluyendo mi Papá. Mi hermana, no pudo contener su curiosidad, se levanto de la mesa, entro a la cocina y le hizo la pregunta que todos queríamos hacer a mi mama "¿Que ha pasado con la tia Vicky?" , pregunta que nos atormentaba a todos.
La respuesta de mi madre fue:"Ha llorado. ¿No te das cuenta?"
"Si ya se que ha llorado, pero porque?"
"Por cojuda" y ante la cara de incredulidad de mi hermana salió a la puerta de la cocina al comedor y dirigiéndose a Vicky repitió "Oye Vicky, ¿no es cierto que ayer estabas llorando por cojuda?"
Esa franqueza brutal, desconcertó a Vicky y a todos, pero la reacción de Vicky fue fantástica, se puso a reír a carcajadas, y nosotros también. Mi Papá solo sonreía. Es extraño ver a alguien reír con los ojos hinchados de tanto llorar.
No se hablo mas del tema ese dia y los dos siguientes. El domingo que Vicky volvió a Ica fue un dia de gran pena de toda mi familia que se quedo prendada de una mujer cabal y transparente que paso por un trance duro con entereza.
Naturalmente la despedida se dio con la promesa de volver a juntarnos. pero nunca mas supimos de ella.
De repente el alejarse de nosotros, fue un daño colateral en la operación de cortar con ese duro episodio de su vida, cosa que no tiene nada de reprochable. Nosotros nos quedamos con el recuerdo de su sonrisa y su gran corazón.
POSTDATA
Mi Papá a sus 94 años aun la recuerda con cariño y nos dice que le encantaría hablar con ella y nos ha pedido que la busquemos en Facebook. ¿Tendremos suerte?

