Estimado Carlos:
Recien vi tu nota al pie de una publicacion en mi FB. Gracias por la confianza. Siempre es interesante intercambiar ideas sobre temas que nos atañen a todos. Aquí un intento de explicación.
Escribiste “Lo que hasta ahora no
entiendo, es como pudo ganar Castillo si la izquierda,( salvo Perú Libre) ya
estaba casi desaparecida, no hay movilización ni existen bases ni organización
sindicales, barriales, universitarias, sociales, culturales, intelectuales, partidarias
importantes... Como puede el foro de Sao Paulo haber penetrado en esa izquierda
casi extinta... Alguien me lo puede explicar.. Agradeceré.. Quizá tu Cesar.. Un
abrazo”
Primero, creo que considerar que la izquierda está casi desaparecida porque no hay y transcribo “organización sindicales, barriales, universitarias, sociales, culturales, intelectuales, partidarias importantes...” es un error.
Efectivamente estas formas no existen
como parte de una red que responde a un partido político de izquierda (o a varios).
Esta red tuvo su “edad de oro” en los 70s y 80s y nosotros así las conocimos, pero
hoy ya no existen como tal.
Estas organizaciones eran la
forma cuyo contenido era el marxismo tradicional. Creer que, porque no existe la forma, el
contenido tampoco debería existir es un error. La forma es la estructura, la
organización. El contenido está formado por la ideología que está en las ideas
de las personas, en su visión del mundo y que ahora es conocido como el
marxismo cultural.
Antes era más simple: el marxismo dividía el mundo en
dos bandos: proletarios o trabajadores por un lado enfrentado a los
empresarios, la burguesía y el imperialismo por el otro.
Fueron cientos de miles (sino millones) de jóvenes
que durante la década del 70 y 80 fueron influenciados por las ideas del
marxismo tradicional tanto fuera como dentro de las universidades. Había para
todos los gustos desde lo trotskistas que seguían al loco de Healy que decía que
todos los demás eran agentes de la CIA hasta los abiertos pro soviéticos cuyos
hijos eran becados a Rusia o Cuba pasando por los maoístas que andaban con su
libro rojo en el bolsillo y se reclamaban los hijos políticos legítimos de JC Mariátegui
por tanto herederos de su palabra sagrada. Hasta el APRA se llamaba de
izquierda.
Esa generación es la que hoy es mayor de 50
años y muchos se encuentran en el aparato estatal, incluido el Poder Judicial.
Y esta influencia ideológica y política estaba
presente en distintos grados: desde los simpatizantes que desarrollaban su
labor en parroquias, clubes de futbol de barrio, clubes departamentales, etc. y
por supuesto ONGs (lo que era y es una forma de ser militante sin riesgos y con
buena paga) hasta los que abandonaron todo para construir el partido y “hacer” la
revolución.
El derrumbe del socialismo real (la caída del Muro de Berlín,
la desaparición de la URSS, así como la apertura de China a prácticas
capitalistas controladas desde el PC chino y que exitosamente sacaron a + de
800 millones de chinos de la pobreza) antecedió al derrumbe de la ideología de
Marx Engels y adláteres y su reemplazo por lo que hoy se ha denominado el
marxismo cultural.
El marxismo cultural no señala un segmento
privilegiado (como era la clase obrera o los trabajadores bajo el marxismo
tradicional) y no lo hace porque ellos sostienen que este segmento privilegiado
se puede “construir” para lo cual parten el mundo en múltiples segmentos
enfrentados: hombres contra mujeres, heterosexuales contra homosexuales,
patriarcales contra lesbianas y travestis, blancos contra negros, limeños
contra provincianos, costeños contra serranos, ambientalistas contra
extractivistas, etc. Todos con un lado correcto: la víctima de la discriminación
a “combatir” y por si esto fuera poco los segmentos se pueden intersecar (sumar
lógicamente) así tenemos victimas políticamente más fuertes: serranos ambientalistas
versus limeños extractivistas.
Esta nueva versión del marxismo está sobre los
jóvenes peruanos de hoy y con un ingrediente original en el que han sido
destetados políticamente: el anti fujimorismo con su ideario: 300,000 mujeres
esterilizadas contra su voluntad, maletas llenas de oro, 600 mil millones de dólares
de las privatizaciones desaparecido, empresas publicas casi regaladas, violación
sistemática de DDHH como política de estado, etc. El odio como ideología.
Sentencia elaborada antes del juicio. 20 años de investigación. Reapertura
indefinida de juicios archivados. Cualquiera menos Fujimori. Bien ya tenemos a
cualquiera en Palacio.
Como decía Feynman: “El problema no es que la gente
carezca de educación. El problema es que las personas están suficientemente educadas
para “creer” lo que se les ha enseñado, pero no están lo suficientemente
educadas para “cuestionar” nada de lo que se les ha enseñado”.
Nunca escuche a algún caviar o huevera decir
voy a leer “La verdad de una mentira” de María Cecilia Villegas o ver sus
entrevistas sobre las esterilizaciones forzadas para saber lo que dice ya que por
algo NINGUNA feminista o abanderada del anti fujimorismo acepta debatir con ella.
Tampoco quieren escuchar o leer a Jorge Peschiera Casinelli negociador de la
deuda externa peruana quien ha explicado claramente el destino de los fondos
provenientes de las privatizaciones.
¿Porque?
Porque es MAS FACIL creer que pensar.
Porque es MAS FACIL victimizarse.
Ya lo dijo Abimael Guzmán cuando lo
capturaron: “Lo que esta acá no se borra nunca” señalando su cabeza. Y esto se
agrava cuando el dueño de la cabeza se niega a revisar, borrar o corregir lo
escrito en ella hace décadas.
Entonces el Foro de Sao Paulo no necesita penetrar
ninguna organización, a las organizaciones peruanas participantes de este Foro solo
le basta presionar las teclas correctas: en Perú el anti fujimorismo es el
aglutinante de todas las variedades de la izquierda. Cualquiera menos Fujimori. Bien ya tenemos a cualquiera.
Y por último, pero no menos importante: el marxismo
tradicional se proponía la destrucción de la “democracia burguesa” desde afuera,
el marxismo cultural se propone destruirlo desde dentro, ingresando al Estado y
exagerando hasta el estallido todos los conflictos.
El caso chileno es una cosa de locos: la Constituyente
propone un Estado “plurinacional” formado por 11 naciones con regímenes propios
incluidos. Ya corrieron a balazos al presidente Boric de una de esas “naciones”.
Esto es la desaparición del país.
Volviendo a nuestro caso en los últimos 20 años la izquierda
ha estado muy activa en los gobiernos regionales y al margen de los casos
policiales de corrupción han centrado su accionar político en enfrentar la
actividad minera con las poblaciones aledañas – aduciendo falsos perjuicios
ambientales y personales y en algunos casos no disimuladas extorsiones – que han
concluido en el cierre de operaciones de las minas condenando a sus poblaciones
a la pobreza.
¿Porque?
Porque es MAS FACIL extorsionar a la minera
que trabajar, ahorrar e invertir.
Porque es MAS FACIL victimizarse.
¿Qué está haciendo Pedro Castillo con ayuda de los
caviares? Destruyendo la institucionalidad democrática.
¿Qué está haciendo Pedro Castillo sin ayuda de los
caviares? Destruyendo la institucionalidad democrática.
La diferencia entre Pedro Castillo y los caviares es
una cuestión de estilos, de modales, de formalidad: Unos extienden recibos por
honorarios, los otros prefieren plata en mano. Unos no pueden hilar dos ideas consecutivas, los otros articulan bien sus ideas. Unos roban votos mesa por mesa,
los otros usan la ley para no sustentar los resultados electorales. Porque
parece que ahora pocos se atreven a decir que no hubo fraude en las últimas
elecciones. Prefieren obviar el tema.
Entonces el Foro de Sao Paulo no necesita penetrar
ninguna organización, sus ideas y sus objetivos están en la cabeza de los
caviares y hueveras que quieren hacer la revolución y que el Perú siga el
camino de los países devastados por su modelo.