LA TATA

Mi tia Corina era la hija numero 11 de los 13 hijos de mi abuelo. Sus hermanos mayores y luego los sobrinos mayores le decían la Tata porque de pequeña casi no hablaba,(lo que compenso con creces de adulta) y para pedir las cosas, las señalaba y solo decía "tata".

Al ser tantos hermanos ellos naturalmente se agrupaban por edad. Ella lo hacia con Andrés (el macho), que era el ultimo y con Ana (la loca) que era la penúltima. El apodo macho lo mantuvo mi tío Andres hasta la muerte. En Chala, el puerto de Arequipa de donde todos provenian había una zona de la playa que se llamaba la Puntilla allí se bañaban los mas pequeños, no era raro encontrar allí madres conversando mientras sus bebes gateaban en la playa y revolcones de por medio aprendian a cerrar la boca para no tragar agua salada.

Se ufanaba de que ella y todos sus hermanos aprendieron a nadar a los 4 años, nada extraño para una familia cuyo patio trasero era la playa.

Tanto Corina como Andres aceptaban el sobrenombre con tranquilidad. En cambio con Ana el apodo de la loca era usado con mesura por los hermanos mayores porque la agraviada era hábil y hasta despiadada en la esgrima verbal y podia dejar malparado a cualquiera. 

En Lima ya, la Tata nos vio nacer a mi y a mis hermanos. Y si bien nos queria mucho a los cuatro, no puedo negar que yo era su preferido. Y no tenia empacho en demostrarlo. En Navidad nos hacia buenos regalos y el mío sobresalía  aunque siempre eran cosas para compartir. Hasta ahora recuerdo una Navidad cuando me regalo un libro con un curso completo de conversación. El libro pesaba como 5 kilos. Tenia yo 13 años y no valore hasta años después el valor del regalo.

Cuando cumplí 15 años me regalo el curso completo de francés en la Alianza Francesa. Tenia que ir tres veces por semana al local que tienen aun en Wilson. En esa epoca el material de lectura fuera de la Alianza era /es escaso. Y la única vez que me sirvió fue cuando tuve que traducir artículos de un diario llamado "Informations Ouvrieres" trabajo tomado por razones de supervivencia.

Luego del fin de mi etapa escolar le perdí el rastro.

Ella por su parte trabajaba y estudiaba y luego de graduarse de Contadora empezó a trabajar como tal en una fabrica de Chocolates.

Esta empresa de propiedad de una familia italiana era muy singular, los propietarios de segunda generación trabajaban allí pero estaban mas preocupados en sus intrigas familiares y en organizar cuchipandas logísticas para generarse ingresos adicionales que en el desarrollo de la propia empresa.

El Gerente General era ajeno a la familia propietaria pero trabajo con el patriarca fundador desde el inicio del negocio y cuando este falleció asumió casi naturalmente el cargo. Conocía la empresa de arriba abajo y no dudaba en poner en su sitio a sus "sobrinos" cuando estos se excedían en sus "iniciativas".

Si bien la Tata en el organigrama figuraba en el cuarto nivel jerárquico  en los hechos era el brazo derecho del Gerente General. A tal punto que cuando este salía de vacaciones le cedía el cargo a alguno de los propietarios pero le entregaba el mando a ella, a tal punto que la indicación explicita era que ellos no firmaran nada sin el aval de ella. 

Una vez una decisión difícil fue tomada sin consultarle lo que origino un impase con un importante proveedor. Cuando el viejo regreso y se entero del error, error que habia originado sobrecostos a la empresa, los gritos del viejo regañando a su "sobrino" se escucharon en toda la fabrica.

Los gritos de "No te dije que le consultaras todo", "SI TODO" y otros terminos de  grueso calibre en italiano y en castellano dejaron claro quien era quien en la firma.

Jubilada ya, dedico toda su energía en desarrollar su iglesia, en acrecentar su fe, en viajar y en hacer un mausoleo a los abuelos.

Hablaba con ella esporadicamente y como casi todos los mayores repetia incansablemente un rollo cuyos temas eran : que ya habia viajado 2 veces a Israel, que no le gusto el pais pero si el Muro de los lamentos. Que si le gusto Madrid, que si le gusto Paris. Que estuvo una semana en Turquía, que conocio Estambul y tambien Capadoccia que era una ciudad con formaciones rocosas producto de erupciones volcanicas de formas tubulares e irregulares, donde se podia comprar joyas muy baratas ("Ay Cesitar a mi edad para que quiero joyas, quiero dolares o mejor euros"), que conocio una playa cuyo nombre habia olvidado pero donde el color del cielo era igual al del mar y donde hacian la comida mas salada que habia comido en su vida.

Cada vez que hablabamos por telefono -siempre luego de las 10 de la noche- y luego de asegurarme ella que estaba bien de salud y que solo tenia algunos pequeños achaques, soltaba este rollo.

La tercera vez le dije que ya me habia contado eso y queria saber mas bien que planes tenia en su iglesia. Se quedo en silencio y luego rapidamente se despidio de mi. Me sorprendi: la Tata le habia cortado el telefono a su Cesitar. Pasada la sorpresa inicial, extrañamente solo atine a soltar una carcajada. 

La siguiente vez que hablamos, que fue luego de intentarlo muchas veces, empezo con la letania, no habia remedio, apenas pude suavemente la corte, me excuse y me despedi. 

No volvimos a hablar. De  repente no teniamos ya nada que decirnos. Creo que la familia es un grupo de personas que no solamente comparten antepasados comunes sino tambien comparten recuerdos comunes y una vision de futuro similar.

El tiempo, viejo e implacable se habia encargado de apagar los recuerdos, esos lazos familiares con ella, y esto mientras nosotros formabamos familias propias y nuevos lazos familiares "de facto", los amigos.

Hace pocos dias acaba de fallecer la tia Corina y con ella desaparecen los Marquez Denegri. Descansa en paz querida Tata, genio y figura hasta la sepultura.

PD En la primera foto, la Tata es la primera de la izquierda (1977). En la segunda foto, la Tata esta en la cabecera de la mesa con chompa crema. Ultima foto que tengo de ella (2019).

Paginas mas visitadas.