EL TIO JULIAN

Durante el ultimo Mundial de futbol escuche el nombre de Julian, era por Julian Alvarez el jugador de la seleccion argentina. Me llamo la atención porque no es un nombre comun, antes de el recordaba a Julian Lennon, el hijo mayor de John. 

Pero la primera vez que escuche este nombre fue por el tio Julian, concuñado de mi papa. Ambos estaban casados con dos hermanas, Luisa y Ana respectivamente. Y de todos los concuñados que tenia mi papa era con el que mejor se llevaba, conversaban mucho y se sentia entre ellos una quimica de afecto y respeto mutuo.

El tio Julian era de Pullo -en Ayacucho- e hijo del cura del pueblo con una feligresa andina. Era un cholo guapo, fornido, de pelo lacio que peinaba hacia atrás lo que marcaba mas sus rangos andinos. Era de hablar y actuar pausado. Le atribuían parecido al Presidente Belaunde, comparación de la que él se reía.   

Le gustaba afirmar que en la vida todo debia hacerse en su momento. Echar un ingrediente durante la preparacion de un plato. Hablar con una persona para aclarar un enredo. Escoger el momento de retirarse de una reunion. Pedir en matrimonio a la mujer de tu vida. Todo esto y mucho mas requiere "calcular" el momento exacto insistia. Lo singular era que ademas acompañaba la palabra con un gesto de la mano como girando una perilla y una ligera inclinacion de cabeza. Mi papa lo cargaba con la muletilla y ambos reian de buena gana.

Un dia el tio se ufano de preparar un buen ceviche a pesar de no ser costeño y reto en buena onda a mi viejo un norteño, hijo de norteños (Trujillo) a probar quien preparaba el mejor cebiche. 

El reto se cumpliria el siguiente domingo en su casa y el perdedor pagaria una caja de cerveza, esto cuando las cajas de cerveza eran de carton. 

Se efectuaron 3 "encuentros" en domingos sucesivo y el jurado -todos nosotros- siempre luego de proclamar al ganador, se aducian boicots o trampas con la finalidad de repetir el reto. Lo que era cierto es que siempre ganábamos los comensales. 

Lo que mi tio Julian no sabia era que mi viejo cocinaba muy bien, que su madre tuvo un restaurante mucho tiempo y ademas habia sido criado por dos mujeres. Tal es asi que una vez fue contratado por la -en ese entonces poderosa- FEB Federacion de Empleados Bancarios para preparar un almuerzo criollo norteño: ceviche y frejoles con seco de cabrito. El evento se realizo en un local hermoso y grande que tenia el sindicato a la espalda del Ministerio de Trabajo y que fue la actividad final de su congreso nacional.

Yo lo acompañe y el almuerzo fue todo un exito. Todos los caciques del sindicato lo felicitaban y le pedian su telefono para futuros contratos. 

Mi primo Pepe, dirigente sindical del Banco Industrial en ese entonces y quien habia tomado la decision luego de probar casualmente la sazon de mi viejo, estaba feliz de haber organizado el almuerzo y haberle confiado el menu. 

Tal vez mi viejo corria con ventaja en sus duelos cebicheros con mi tio Julian al no revelar su habilidad, pero apreciaba mas la amistad y los buenos ratos que pasaban juntos. Al fin y al cabo de eso se trata la amistad.


1 comentario:

  1. La sencillez y claridad para relatar es admirable querido primo. No sabía que cocinaba , pero mis padres si lo gozaron de hecho. Un abrazo.🇵🇪🍷

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