Estoy a favor de la libertad de
expresión entendida como la posibilidad de decir lo que otros no quieren
escuchar. Incluye por supuesto a la libertad de los artistas de mostrar su
obra. Si alguien quiere luego comprar un plátano pegado a un lienzo y pagar una
fortuna por ello es su derecho.
Si eres un gran artista
(dramaturgo en este caso) y eres homosexual, eso no es un problema. Pero si crees
ser un dramaturgo (exitoso) solo porque eres homosexual entonces tienes un gran
problema.
Es peor aún si usas tu obra para denunciar todas las veces que ofendieron tus sentimientos, tu producción será de contenido monotemático y aburrido, y al final harás más daño que bien a tu “causa”.
Es el caso de la puesta en
escena de tu obra de teatro titulada “María Maricón” en el marco del Festival
Saliendo de la Caja de la PUC. Como nonato dramaturgo declaraste: “¿Por qué
hago una obra sobre la religión católica? Porque fui formado durante 14 años
bajo sus normas machistas y opresoras” y más adelante “Por último, la obra no
critica a la religión. Uso a las vírgenes y santas de la cuales he sido o soy
devoto y les tengo gran cariño y admiración para que me sostengan escénicamente
y poder contar mis vivencias como homosexual en una Lima machista donde me han
discriminado varias veces”.
Más claro el agua.
Gabriel Cárdenas, Gabriel,
escúchame
Si tu Universidad, tu alma mater
se llama PONTIFICIA y CATOLICA desde su origen, aunque sea poco de ambas.
Si el Arzobispo de Lima es el Gran
Canciller de la Universidad.
Si tu sede está en Lima, la
capital del país donde se realiza TODOS LOS AÑOS y durante un mes la más grande
procesión religiosa en Latinoamérica. Procesión que es replicada en diversas
partes del mundo.
Y en este contexto: se te ocurre
crear una obra de teatro con el poco sutil nombre de “María Maricón”. ¡Para un
programa familiar de televisión!!
Y para echar sal a la herida,
publicas un afiche parodiando al Inmaculado Corazón de la Virgen María.
Oe, larva de caviar, aprendiz de
woke ¿Qué esperabas que pasara?
¿Nadie te dijo que esa piscina
no tenía agua?
Si ningún amigo te dijo “No
hagas huevadas”, entonces no tienes amigos.
La Universidad tuvo que pedir disculpas
y cancelar el evento. Los canceladores fueron cancelados.
El Consejo Episcopal comunico
que “lamenta profundamente” la obra y la llamo vejamen que ofende la fe
católica.
El Ministerio de Cultura acepto
la renuncia (léase despidió) de la directora que califico tu obra como
“espectáculo cultural no deportivo”
Todos tus supuestos avales ideológicos
hicieron mutis y te dejaron colgado de la brocha dando explicaciones que nadie te
ha pedido y que solo tú escuchaste.
Gabriel, creo que estas
confundiendo creación artística con activismo político, escenario con balcón y
las funciones con sesiones de terapia.
Gabriel reflexiona, voltea la
página y búscate una vida, de repente estas a tiempo.
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