Una de las "herencias" del fujimorismo más perniciosas para el país es el desden por los partidos políticos y la institucionalidad, su propia aparicion reflejaba la crisis de los partidos y las instituciones en la década de los 90.
Por eso es contradictorio sino risueño ser un crítico implacable del fujimorismo y a la vez compartir su desprecio por los partidos políticos y la institucionalidad.
Porque si queremos tener un país democrático, viable y con futuro, en este momento, todo aquello que permita fortalecer la institucionalidad y los partidos debe merecer apoyo, independientemente de las simpatias politicas personales.
Todos quisieramos un partido de izquierda, solido, moderno comprometido con la democracia y los trabajadores de este país, leitmotiv de su existencia.
Todos quisieramos tener un gran partido de derecha, solido, moderno, alejado del mercantilismo.
Tener un sistema de justicia que funcione. Un Estado moderno y con servicios de educación y salud siquiera aceptables, sino de calidad.
Pero Alberto Fujimori en su vision pragmatica -no hay que negarlo- necesaria para la situacion de crisis que vivíamos en los 90s, veía a los partidos como un medio, formalmente necesario para acceder al poder pero desechables una vez alcanzado este.
Eso explica este rosario: Cambio 90 : (1990)
Nueva Mayoría : (1992)
Peru 2000 : (2000) : Cambio 90 + Nueva Mayoría + Vamos Vecino
Alianza por el Futuro : (2005) : Cambio 90 + Nueva Mayoría + Si Cumple
Esta negativa a conformar un Partido es la herencia política que encarna Kenji. Su negativa a discutir políticamente al interior de Fuerza Popular solo se explica porque no esta dispuesto a que el Partido adopte una posición política diferente a la que él tiene. El individuo por encima de la organización.
Un partido discute democraticamente hacia dentro las posiciones políticas que se van a adoptar y luego de la discusión se vota y lo adoptado por la mayoría se sostiene disciplinadamente hacia fuera.
Los individualistas o caudillos no entienden esta dualidad democracia hacia dentro y disciplina hacia fuera.
Y un partido sin disciplina NO es una partido, es un movimiento, sin organicidad, sin reglas, una federación de independientes sin posibilidades de duración en el tiempo, ni de éxitos políticos duraderos.
Entonces la discusion entre Kenji y Keiko no es la de dos hermanos que se pelean porque uno quiere a su papá mas que el otro, o que uno quiere verlo libre y el otro no, o los dos quieren ser candidatos a la Presidencia.
Esa visión no es la de un análisis político serio. La principal diferencia política entre ellos es respecto a como se concibe y ejecuta la política : individuos o instituciones. Esta discusión es antiquísima y deviene en una etapa casi inevitable en el desarrollo de un partido. Ejemplos en la historia sobran.
Pero hay más,
Cuando la política está dominada por los individuos, se defienden intereses más que principios.
El interés de Kenji es mantener a su padre fuera de la cárcel y por eso está casi obligado a defender a PPK, lo que significa defender a un gobierno fuertemente comprometido con la corrupción. No importa el precio. Él lo llama gobernabilidad. El fin justifica los medios. No hay principios.
El interés de PPK es sobrevivir a las acusaciones de corrupción y no terminar en la cárcel. Si puedo poner la cara en televisión y decir mentiras y medias verdades es que no me importa la credibilidad. Denuncia un complot de la extrema izquierda. El fin justifica los medios. No hay principios.
Por eso es facil adelantar que no ira a la Comisión Lavajato.
Para qué iría? La verdad no le interesa.
POSTDATA. Donde esta Susana Villaran? Cada vez que pago los peajes al Sur me acuerdo de Usted, señora.

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