[OPINIÓN]
Si nos preguntan para qué sirve la razón muchos contestaremos que nos sirve
para usar la lógica, incrementar nuestros conocimientos, para conocer “la verdad”
y tomar mejores decisiones.
Los científicos Mercier y Sperber sostienen que la razón humana es un rasgo
evolucionado, como el caminar en dos pies o la visión tricolor.
Desarrollan esta idea: la mayor ventaja de los seres humanos sobre otras
especies es nuestra capacidad de cooperar.
La razón se desarrolló para resolver los problemas planteados por vivir
en grupos de colaboración.
Sirvió y sirve para:
- Justificar nuestras acciones y pensamientos ante los demás y
- Producir argumentos que convenzan a los demás para pensar y actuar del modo que más nos conviene a nosotros.
Sostienen que la razón existe para las interacciones con los demás, no
para pensar por nuestra cuenta.
Es por tanto una habilidad social.
La razón evolucionó en la interacción diaria con los demás. Los buenos
argumentos se nos ocurren cuando alguien nos ataca también con buenos
argumentos.
Por ellos nuestros mejores argumentos aparecen cuando la discusión está
avanzada y si el primer argumento convence no buscamos más allá.
Subrayan dos características
- El sesgo a la confirmación. Tenemos la “tendencia a favorecer, buscar, interpretar y recordar la información que confirma las propias creencias o hipótesis, dando desproporcionadamente menos consideración a posibles alternativas”.
Porque si la razón sirviera para buscar la verdad debería hacer justo lo
contrario a esto, deberíamos buscar información contraria a nuestras
expectativas y contraargumentos a nuestras generalizaciones, razones que no
justifican nuestras decisiones o recuerdos que entran en conflicto a nuestras
creencias, pero nadie o muy pocos hacen esto.
Es fácil trasladar eso a la vida diaria. Muy pocos compran periódicos
con cuyos puntos de vista discrepan. ¿Buscamos reforzar nuestras creencias o
informarnos?
¿Si buscamos la verdad y la objetividad no deberíamos hacer lo
contrario? Por eso ellos sostienen que “La razón es más un abogado que un científico. La razón no está diseñada para que cambiemos
de opinión sino para que mantengamos la que tenemos”
- La asimetría en el análisis de las razones según se trate de las nuestras o las de los demás. Somos complacientes con nuestras razones y no somos muy críticos de ellas. Lo contrario pasa cuando evaluamos las razones de otros, allí si somos hipercríticos y nos esforzamos en desbaratarlos.
Estas dos características: el sesgo a la confirmación y la asimetría en el análisis de las razones se potencian al máximo en asuntos políticos por la naturaleza propia de la lucha y el ejercicio del poder.
Es bueno por ello discutir, pero desgraciadamente muchos toman los asuntos políticos de modo personal o derivan la discusión no hacia la producción de argumentos sino hacia la descalificación personal del adversario, por ello es tan difícil construir partidos y formar cuadros políticos.
Personalmente por ello hace tiempo no discuto con nadie de política aunque si trato de escuchar todos los argumentos que se esgrimen, no saben cuantas veces se confirma ante mis ojos la hipótesis de Mercier y Sperbier.
Es bueno por ello discutir, pero desgraciadamente muchos toman los asuntos políticos de modo personal o derivan la discusión no hacia la producción de argumentos sino hacia la descalificación personal del adversario, por ello es tan difícil construir partidos y formar cuadros políticos.
Personalmente por ello hace tiempo no discuto con nadie de política aunque si trato de escuchar todos los argumentos que se esgrimen, no saben cuantas veces se confirma ante mis ojos la hipótesis de Mercier y Sperbier.

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