PRIMERO : UN TITULAR
INGENUO.
En Gestión algún periodista seguramente especializado en
economía, pero algo ingenuo en política lanzo el siguiente titular “Cambiar la
Constitución heredada de Pinochet surge como opción para desactivar crisis en
Chile”.
COMENTARIO
Cambiar la Constitución es la principal trampa para cazar
gobiernos y países que la izquierda post marxista utiliza.
La izquierda sazona el bocado afirmando que este cambio es democrático y permitirá reducir la pobreza, garantizar supuestos derechos y cerrar la desigualdad cumpliendo así con el objetivo de lograr la “justicia social”.
Lamento decirle que NO EXISTE ningún país que haya reducido -y menos aún- eliminado la pobreza cambiando su Constitución. Los derechos que ellos afirman se deben garantizar SOLO se puede hacer si existen los recursos para ello. Porque la educación cuesta, la salud cuesta y la seguridad también. Y el Estado no genera riqueza, mas bien suele malgastarla.
Más bien hay ejemplos de paises que creyendo que cambiando su Constitución ingresaba a la senda del desarrollo hoy están en el pantano de la pobreza, mientras que la izquierda y sus socios que los llevaron hasta allí culpan a otros de su desastre.
La piedra filosofal de reducción
de pobreza no existe.
Le aviso que la izquierda Novo marxista desayuna todos los días
a periodistas como el ingenuo autor de este titular. Le aconsejo que desconfié
de ellos, de lo contrario su ternura política lo llevara derechito a las fauces
de la izquierda carnívora.
SEGUNDO: UN PARRAFO MANIPULADOR
El Comercio en su edición del lunes 5, reproduce un artículo
de la BBC News que dice textualmente: “El proyecto constitucional elaborado por
la Convención Constituyente convocada a tal fin se queda en eso, en proyecto, y
la Constitución aprobada por el régimen militar del general Augusto Pinochet en 1980 se
mantiene en vigor.” [La negrita viene del original]
COMENTARIO
El párrafo “la Constitución aprobada por el régimen militar
del general Augusto Pinochet en
1980 se mantiene en vigor.” [La negrita viene del original] es manipulador y equivoco. Pretende ligar la defensa de
la actual Constitución como la defensa del dictador de ese país. Naturalmente
verse involucrado en estas compañías causa sobresalto a cualquier persona.
Vamos por partes. En la historia de Chile han existido diez textos constitucionales: los años 1811, 1812, 1814, 1818, 1822, 1823, 1828, 1833, 1925 y en 1980.
La actual Constitución chilena que rige ya más de 40 años, ha sufrido un total de 49 reformas con más de 100 modificaciones. Del total de reformas hay dos de mayor importancia, la de 1989 con 54 modificaciones para dar pie a la transición democrática y la reforma efectuada el 2005 bajo el gobierno del presidente socialista Ricardo Lagos, que realizo también 54 modificaciones y que fue conocida como la “Gran Reforma” y que lo hizo declarar: “Chile cuenta hoy con una Constitución que no nos divide” Fue por eso que en el texto la firma del presidente Lagos reemplazo a la de Pinochet.
Los artículos constitucionales con más modificaciones
han sido el 73 (facultades del Congreso), el 123 (trabajo), el 27(régimen de
propiedad) y el 89 (facultades del Ejecutivo). Tan solo estos cuatro artículos
se han modificado 144 veces, lo que representa el 20% del total de veces que se
ha reformado la Constitución.
Un análisis comparativo da el siguiente resultado: 65% de
los artículos originales han sido cambiados y 35 % permanecen tal cual fueron
redactados.
En detalle: 3,8% han sido eliminados, 37,6% han sufrido
un cambio mayor, 8.1% han tenido un cambio menor, 15,4% son artículos nuevos y
un 35% permanecen iguales.
¿Podemos afirmar que la actual Constitución con todos
esos cambios, es la que fue “aprobada” por el régimen militar del general Augusto Pinochet en 1980 y -lo que
no se dice- también por un referéndum?
¿Si el año 2005 el presidente Lagos la modifico
sustancialmente, y declaro de ella que: “Chile cuenta hoy con una Constitución
que no nos divide” procediendo luego a firmarla, podemos calificar esta como la
Constitución del presidente Lagos?
¿Puede ser la Constitución de Pinochet, un documento aprobado por un referéndum en 1980, luego modificado 49 veces, con el 65% de su articulado diferente al original y firmada por el presidente socialista Ricardo Lagos.?
No vamos a ir sobre los resultados de tener una Constitución como la chilena en el desarrollo de ese país porque hay bastante evidencia empírica sobre lo positivo de tener libertad económica.
Esperemos que la dirección de El Comercio no coincida con
el borrador de Constitución rechazado por los chilenos el último domingo. Me
permito darles un solo dato para su consumo: el derecho a la herencia ha sido
cuestionado durante la discusión de este borrador. Imagínense el impacto de
este tipo de política en la sociedad peruana.



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