LE DECIAMOS COCO

Lo conoci cuando el tenia 8 años. De cabello y ojos negros era pequeño y delgado, parado muy derechito el, bien abrigado con un sacon azul cruzado que le llegaba a las rodillas parecia un pequeño soldado.  Sus chapas señalaban su origen y tenia una mirada directa y tranquila.  

Siempre he sostenido que un niño no es un adulto pequeño, pero el parecia contradecir mi convicción. Era extrañamente serio y tenia junto a una mirada limpia, esos buenos modales que brotan del alma mas que de una buena educación.

Al poco tiempo de conocerlo nació mi hijo mayor y cuando coincidimos en una visita familiar, se acerco con natural curiosidad a verlo. “¿Tía puedo cargarlo?” pregunto directamente. La verdad yo me asuste. Me llegaba a la cintura. Su tía se sentó, le dijo si y le entrego a su primo. Lo cargo con habilidad e hizo un par de comentarios amables. Un minuto despues, que me parecieron diez, lo devolvio a su tía y añadió “Pesa” generando sonrisas. Respire aliviado.

Cuatro años después la escena se repitió con mi segundo hijo.

El tiempo paso, los chicos crecieron. 

A pesar de la diferencia de  edad, los tres tenian temas y gustos comunes y cada vez que se juntaban se encerraban aislandose de los mayores para conversar y escuchar música.

Lo vi crecer y desarrollarse durante su etapa escolar y universitaria, cultivo amigos, gano independencia y responsabilidad. Salia los fines de semanas como los chicos de su edad pero era mesurado en la diversión.

En privado le gustaba llenar de atenciones a su madre y provocar cariñosas discusiones con su padre.

Empezó a trabajar y seguía siendo el mismo. Fácil de querer y de respetar. Por donde pasó solo acumulo amigos. Empezó a demostrar dotes de líder. Y junto con su crecimiento personal, crecio su visión del mundo. 

Comenzó a viajar dentro y fuera del país, solo o acompañado y fue adquiriendo el aplomo de aquellos que tienen el control de sus vidas.

Un domingo de almuerzo familiar nos informo que renunciaria al banco, ya había acumulado la experiencia laboral y se iba afuera a hacer una Maestría. Tenia suficientes ahorros para ello. Reservado como siempre lo unico que supimos fue la fecha de su partida, la ciudad y la Maestria que iba a seguir.

Y así un día partió. 

Esporadicamente nos enterabamos que en sus vacaciones aprovechaba para conocer el resto de Europa.

Terminada la Maestria volvio, pero algo en el habia cambiado. Mas serio y parco con aspecto preocupado informo que habia decidido arraigar en España. Con dolor pero como siempre sus padres le dijeron "Si ese es el camino que quieres tomar. Adelante" 

Pocos sabian que el plan de el era asentarse, hacer arraigo y luego de la jubilacion de sus viejos llevarselos a vivir cerca de el. 

El proyecto no se llevo a cabo, su partida intempestiva y dolorosa rompio el alma de sus viejos y conmovio a los que lo sentiamos cercano.

Se nos fue una persona integra, de aquellas que actuan siempre de acuerdo a sus principios asi nadie los mire y si bien la vida enseña que nadie es imprescindible, la existencia de personas como el son necesarias para reafirmar la esperanza que no todo esta perdido. 

Feliz de haber compartido con el parte del camino. Adios querido Coco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si deseas pon tu nombre al inicio del comentario.

Paginas mas visitadas.