PERÚ:
¿Por qué Los caviares -políticos, periodistas, artistas, etc.- se oponen a la reforma del sistema político?
¿Creerán acaso que en poco tiempo tener 200,000 muertos, negociados en la compra de vacunas, inflación apareciendo en el horizonte, 4 presidentes, un Congreso cerrado y con el gobierno actual alrededor de 100 ministros en menos de un año es la “normalidad”?
¿Es “normal” el
fraccionamiento de las bancadas, la presencia de analfabetos políticos y de congresistas
de dudosa moralidad?
Sí, para ellos si, porque el actual estado de cosas les permite gobernar o participar del poder,
vender sus “soluciones”. Y todo esto sin ganar las elecciones. Es decir sin responsabilidad política.
Es simple
conveniencia económica y política.
Porque si algo se sintió
durante los últimos 20 años en el ambiente político nacional es el tenso enfrentamiento: Congreso vs Presidencia o Disolución del Congreso vs Vacancia presidencial.
El sistema de Control
político del Poder se ha desnaturalizado a tal punto que un Congreso fue disuelto argumentando una inexistente “denegación fáctica de la confianza” que
nos llevó a tener cuatro presidentes en poco tiempo.
¿Cómo se resuelve
esta disyuntiva?
De inmediato, volviendo
a tener un sistema bicameral, así cuando la cámara de diputados apruebe la acusación
del Jefe de Estado, el Senado decide si la vacancia procede o no.
Y cuando se disuelve
el Congreso solo se disuelve la cámara de diputados manteniéndose el Senado.
Desde nuestra independencia
se promulgaron 12 constituciones. En
diez de ellas se establece la bicameralidad.
Lo mismo con la no
reelección parlamentaria que ha destruido la posibilidad de construir una clase
política nacional y explica el deterioro de la calidad de los parlamentarios y
los políticos en general.
En
las repúblicas con longevas democracias, existe una clase política con hombres
públicos que desarrollan una trayectoria de vida, y dada su calidad son reelectos.
Repito, Ellos no se reeligen, los ciudadanos los reeligen o no lo hacen, porque es su potestad.
La imposibilidad de
que los buenos congresistas puedan ser reelegidos, impide la creación de
una clase política en la cual la población confía.
Finalmente, los
tramites burocráticos han atrapado a los partidos políticos hasta ahogarlos en
papeles inútiles.
Devolverle a los
militantes y dirigentes el control de su partido.
Finalmente, empoderar a los
ciudadanos para tener algún control sobre nuestros representantes y esto se
logra con distritos electorales más pequeños.
Sin
estas reformas, no se puede enfrentar a la amenaza de la Asamblea Constituyente refundacional, que es la meta común de los caviares y sus socios de ultraizquierda.


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