Años atrás trabajé en un proyecto de salud pública en la Universidad Peruana Cayetano Heredia. Cómo es obvio fue una inmersión total en temas de salud pública y los que no éramos del sector aprendimos bastante sobre el tema además de conocer en directo las zonas urbano marginales donde alumnos y profesores desarrollaban su trabajo.
Aprendimos que la salud no es solamente la ausencia de enfermedad sino también la presencia en nuestra mente de valores, principios éticos y morales que hacen a la esencia humana y que determinan nuestros comportamientos de empatía y solidaridad con nuestros semejantes.
Los doctores Alberto Hurtado y Honorio Delgado,
psiquiatra este último, junto a un grupo de médicos de la época fundaron la
Universidad Peruana Cayetano Heredia sobre la base de principios de rigurosidad
académica, la adquisición de las condiciones para ser un buen medico: vocación,
aptitud y preparación fundamental y la importancia de la investigación tanto en
la formación académica de los alumnos como en la actualización de los docentes.
El nivel de excelencia alcanzado por esta universidad, reconocida internacionalmente, se debe entre otros factores al respeto que se tuvo de esos principios y valores fundacionales. El Doctor Heredia inclusive escribió un libro de texto para sus alumnos: “El médico, la medicina el alma” donde resume su visión.
El año 2000 en la Revista Médica Herediana el Doctor Galli ex jefe del Departamento de Psiquiatría de la universidad y profesor allí por 54 años publico una semblanza de Honorio Delgado donde señala que, frente a los cambios en la medicina y la psiquiatría dentro de ella, el Doctor Delgado señalaba como norte "La cuestión cardinal en el conocimiento psicopatológico es entregar el alma propia a la tarea de aprender el alma ajena”
¿Porque toda esta introducción? Porque fue la mejor universidad de medicina del país, con importante experiencia teórica y práctica en salud pública, la encargada del manejo de la vacunación, universidad cuyos maestros fundadores remarcaron el sentido ético y humanista en la formación del profesional de salud.
Por eso cuando millones de peruanos conocimos que el personal encargado de liderar el proyecto de vacunación había dispuesto de las vacunas destinadas al personal sanitario que está en primera línea, para beneficio propio, sentí –y por supuesto no soy el único- no solamente indignación, si no también furia y hasta pena.
Hizo bien el Dr Galli en señalar durante reciente entrevista en Perú 21 que ni Mazzetti, ni Málaga son egresados de Cayetano. Bien, era necesario, pero no suficiente. Málaga fue nombrado por la Universidad, la representaba. Eso explica las renuncias de las autoridades de la Universidad. Tendrán seguramente que revisar sus procedimientos.
Si a ese hecho escandaloso le sumamos, el tener un Presidente que diariamente en TV abierta durante meses mentía al país sin titubear, o que reconocía, sin que se le mueva un pelo, su voz en un audio donde organizaba la burla de la ley. El mismo que hasta el día de hoy cambia de historia o crea nuevas según sople el viento. Y esto sin generar repudio.! La degradación del cargo fue enorme, por parte de quien la Constitución otorga como primera responsabilidad la de cumplir y hacer cumplir las leyes.
O tener un candidato en actividades abiertamente desleales pero toleradas por su pareja y sus seguidores en demostración de lo que ellos llaman mente abierta (edulcorado nombre para esta mezcla de libertinaje y baja autoestima). Es fácil imaginar su escasa sino nula resistencia al boato del poder.
O tener un abogado y parlamentario que sale ante todos los medios de prensa –extranjeros incluidos- y mostrando una lista denuncie la DESAPARICION de 67 personas durante una manifestación, responsabilizando al gobierno por sus vidas. La desaparición es una gravísima acusación, es nada menos que un crimen de lesa humanidad. Basta la desaparición de uno solo ciudadano para crear un problema político gravísimo en el país. Como abogado lo sabe bien.
Al día siguiente se demostró que NINGUNO había desaparecido y que algunos ni siquiera habían asistido a la marcha. ¿Es esto NORMAL? ¿Esta es la nueva NORMALIDAD?
¿Y el abogado? Nada, Le basto desaparecer de la escena mediática un par de semanas. Nadie reacciono contra semejante irresponsabilidad. ¿El niño cree que la política es jugar a las escondidas?
La conclusión a la que tenemos que llegar es que el problema de salud mental en nuestro país se ha agravado.
El fariseísmo no solo ha tomado los niveles más altos de la administración estatal, sino que alcanza a la periferia del gobierno y hasta la propia Iglesia.
Entre el miedo a ser contagiado, la ceguera del poder y la debilidad ética han terminado quebrando a estos funcionarios. El mensaje de la fechoría de estos para la población fue “sálvese quien pueda, yo puedo, yo me salvo”. Se les puede entender, pero no se les debe perdonar.
¿Y ahora? Como hace el gobierno para exigir disciplina y aguante a los ciudadanos si el mismo muestra claramente que no sabe dar medidas sanitarias eficaces: oxigeno, pruebas moleculares; ni organizar el combate a la pandemia: velocidad de vacunación, habilitación de plantas de oxigeno recibidas y tampoco ejercer el poder al no usar los mecanismos que le da la Constitución y la Ley para enfrentar emergencias nacionales.
¿Cuántos muertos necesita el gobierno para reaccionar?
Punto aparte merece la Primer Ministro, que tiene la habilidad de pasar desapercibida cuando las papas queman y aparecer para terminar de apagar el fuego
¿Quiere la primer Ministro tapar el
sol con un dedo al jugar a negar que la lista presentada al público está incompleta?
¿Le suena el termino Obstrucción a la
justicia?
¿Se siente usted por encima de la
ley?
¿Es descabellado prever que llegara el momento en que simplemente la población no acate en los hechos las decisiones del gobierno?
Cada día es más difícil ser optimista, pero tenemos que perseverar.
No hay otro camino.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Si deseas pon tu nombre al inicio del comentario.