Estaba deambulando por el Hospital de la Policía.
No sabía exactamente que iba a hacer, pero tenía que encontrar una solución.
Observaba al personal médico y de salud que
iban y venían. Cuando en eso se fijó en un médico que mostraba una energía
diferente. Salía de su consultorio acompañando a su paciente siempre con una
actitud de respeto y jovialidad Bromeaba con las enfermeras, hablaba con los
familiares de los pacientes, Espero que estuviera solo. Espero y espero.
En un momento dado el medico lo miro así
que se acercó a él y le dijo si podia hacerle una consulta. Por supuesto pase le dijo conduciéndolo hacia
su consultorio.
De cerca le pareció mucho más joven.
¿Cómo te llamas?
Ah eres mi tocayo. A ver cuéntame en que te
puedo ayudar.
Le conto todo. Las cinco veces que había
ido a la ZE y no omitió contar las duras y malas experiencias que había tenido.
El sueño intranquilo que lo acompañaba. El medico lo escuchaba en silencio. Y finalmente
la abierta presión de sus niñas y la silenciosa de su familia para no partir. Termino e hizo una pausa para añadir "Si
es necesario afrontar unos gastos ……….".
El medico lo miro. Había visto ya bastante
de estos casos.
Yo te voy a ayudar. No te voy a cobrar. Solo si logro que te quedes me invitas una
caja de chelas. Pero tienes que hacer todo lo que yo te diga. Ok.
Ok
¿Cuándo partes?
El lunes a las 7 de la mañana.
No hay mucho tiempo. Espérame acá.
Salió del consultorio y regreso a los pocos
minutos.
Sácate la ropa y guárdala acá, le dijo
extendiéndole una bolsa.
Y ponte esta bata. Le dio una bata de
paciente de las que tienen abertura trasera y se sujetan con un lazo en el
cuello.
Échate en la camilla.
Durante los siguientes minutos se dedicó a
llamar por teléfono.
Por la posición de la camilla y el biombo
que los separaba oía la conversación, pero no la entendía.
Media hora después le dijo: "Ya está
todo resuelto"
Esperemos.
Al rato llegaron tres personas más a
quienes presento como el anestesista, la enfermera y finalmente el medico que
operaria.
Se alejaron de él y conferenciaron entre
los 4. El solo escuchaba murmullos. Acabaron la reunión y mientras tres de
ellos se acercaron a la camilla para hablar con él, el medico se retiró del
consultorio
Allí se enteró que lo operarían de la vesícula.
¿Cuándo seria?
Ahora.
¿Ahora?
Si. ¿Porque tienes algo que hacer?
Risas.
Llevaron la camilla a una zona de espera. Pusieron
una carpeta con todos los datos en el pie de la camilla.
Si te preguntan algo les dices que te
duele mucho. Descansa y duerme si puedes, no sabemos cuánto esperaremos.
Se quedó dormido.
Se despertó bruscamente. Había un tremendo
alboroto.
¿Cuánto tiempo había pasado? No tenía a
quien preguntarle.
Su “tocayo” y sus amigos habían desaparecido
Sentía que todos corrían de un lado para
otro.
Se enteró al conversar con un paciente. Estaban
por llegar dos helicópteros con heridos graves de la ZE y habría cobertura
periodística.
Dos minutos después que él se enteraba del
origen del alboroto, un general irrumpió dando órdenes, seguido de un sequito
de tres oficiales y un médico que parecía el Director del Hospital.
"Camillas para todos, son seis "
"Solo tenemos cuatro"
El general se detuvo. Todos se detuvieron.
Mirando directamente a uno de sus oficiales le dijo “Quédate aquí. Primero que
te entreguen las 4 camillas. Y consigue las que faltan. Que desocupen dos
camillas entre los de menos gravedad. Esto tiene prioridad, Trata que las
camillas no sean muy viejas. Terminas y me buscas."
Continuo su marcha seguido ahora de dos
oficiales y el Director del Hospital. "¿Que quirófanos están listos? vamos
a ver" y se alejó.
El oficial se dirigió al centro de
enfermería a cumplir la orden.
A los minutos vino un médico hacia él.
Cogió la carpeta, la leyó e hizo una mueca
de extrañeza. Mirándolo le dijo:
“Señor levántese. Usted puede esperar. Busque
donde sentarse.”
Se levantó y mientras se llevaban su
camilla comprobó que no había ninguna silla disponible
Se quedó parado allí con la carpeta en la
mano mientras con la otra cerraba la bata que se le abría por detrás.
En eso apareció "su tocayo", tan
silenciosamente como se había esfumado al llegar el general
No te preocupes. Ahora no podemos hacer
nada. Estos heridos tienen prioridad. Los quirófanos estarán llenos esta noche.
Regresa mañana temprano.
Pero a las 7 debo estar en la comisaria.
A las 7 vas a estar acá operándote.
Se vistió y se fue a su casa. Veía con
pesimismo el camino escogido.
No había podido dormir bien. Se levantó a
las 5:00 de la mañana. Su mente estaba fijada en resolver el dilema de ir al
Hospital o presentarse en la Central. Le habían preparado un rico y abundante
desayuno a modo de despedida. Estaba tan estresado que casi ni se dio cuenta
que había desayunado.
Me voy al Hospital le dijo al despedirse. Deja
la maleta preparada. No sabemos cómo va a resultar esto.
Llego a las 6:30 al Hospital.
A las 7:00 estaba tendido en una camilla.
Luego de una larga espera, lapso en el cual
se quedó dormido dos veces, entro a sala de operaciones para ser operado de la
vesícula.
No recuerda mucho de la operación excepto
que dos veces empezó a despertarse y escucho que le decían “No te duermas, no
te duermas" pero no pudo evitar quedarse nuevamente dormido.
Cuando despertó sentía un dolor en el
abdomen. Como si alguien se hubiera sentado en su tórax.
Tocayo me escuchas.?
Si.
Ves el lapicero. Si
Síguelo le dice mientras mueve el lapicero
de izquierda a derecha.
Bien.
Le pregunta si siente mientras le pasa un
palillo por la planta del pie izquierdo.
Si dice mientras retrae la pierna.
Sientes algo, le pregunta a la vez que le pasa
un algodón por la planta del pie derecho.
Si.
A ver levanta el brazo derecho. Lo levanta.
Concluye. No hay daño.
Carajo tocayo buen susto nos has dado.
¿Que ha pasado?.
Si, pero no despertabas,
Haz tenido dos ataques cardíacos y
pensábamos que te nos ibas.
Hemos tenido que darte RCP dos veces, por
eso te duelen las costillas.
Creemos que ha sido una reacción a la anestesia.
Yo sentía que me despertaba y no podía
despertar, pero escuchaba que me decían que no me duerma.
Si. De golpe recordó que debía estar en ayunas para la operación. Él se había olvidado. ¿Tendría relación? Se quedó callado.
Cambio la conversación. ¿Qué hora es? Son las 10 y media de la noche.
¡Diez y media!!!
La operación había empezado a las 9 de la mañana, pero en si misma solo duro 45 minutos.
Tengo que avisar a mi casa.
Tienes que descansar hasta mañana. dame el
numero yo llamo para que estén tranquilos y dime por quien pregunto.
También hay que hacer el informe de tu
operación sino va a ser considerado como abandono de destino. El reporte de los
dos infartos dejara claro que la operación era necesaria y tuvo sus riesgos.
Descanso dos días y luego volvió a casa.
No volvió a ser llamado para ir a la ZE.
Una semana
después “pago” el favor a su tocayo.
….
…..
Hoy, décadas después, mientras mira a su nieta
jugar, termina de contar esta historia, su historia y dice a media voz:
Ha sido la promesa más difícil de cumplir
en toda mi vida.
Danny el amigo de toda la vida, y que había
pasado por los mismos avatares le dice: Te costó dos ataques cardiacos. Fueron
años muy duros.
El solo asiente con la cabeza.


La promesa fue a una pequeña de 5 años q x cada viaje acampañaba a su madre hasta el Aereopuerto para despedirse...
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