EXTRAÑAR

Es increíble como en nuestro cerebro, almacenamos olores, sabores, temperaturas, imágenes, sonidos y personas; y los relacionamos para hacernos revivir experiencias y sentimientos que marcaron los buenos y malos momentos vividos.

Gracias a esta capacidad de memoria añoramos y extrañamos, para bien o para mal.
Porque hablo de esto?. 

Porque recordé que mi Papá conoce todo el Perú, lo recorrió tres veces por tierra. En esos años los vuelos al interior no existían.

Por ello durante los días en que estábamos en casa haciendo las tareas de Geografía del Perú –habiendo él ya dejado de viajar- nos describía con lujo de detalles la ciudad de turno, su clima, su comida, su gente, su paisaje. Sus recuerdos le permitían contar relatos vívidos. Hasta ahora recuerdo la imagen que nos pintó cuando narro haber visto una madrugada, viajando en las pampas de Junín, un círculo de campesinos que rodeaban a un par de ellos, quienes, en estado de ebriedad, peleaban con machete en mano, mientras los demás los alentaban.

Él viajaba mucho, se ausentaba dos y a veces tres semanas por mes. Siempre se despedía igual, se ponia en cuclillas, me ponia sus manos en los hombros, acariciaba la cabeza y me decía: “Cuida a tu Mamá y a tus hermanos. Eres ahora el hombre de la casa” Por supuesto yo no entendía de lo que me hablaba. Yo solo sabía jugar, reír y pelear con mis hermanos, ¿cómo los iba a cuidar?

Para mí esa despedida significaba que no lo vería un buen tiempo, que ya no habría quien me hiciera dormir una siesta en su cama mientras me limpiaba las orejas con un hisopo hecho de un palo de fósforo envuelto en algodón, que los cuatro ya no jugaríamos a intentar –vanamente- doblarle el brazo.

Lo extrañaba en silencio. Yo recuerdo, si de añoranza se trata, que durante sus ausencias algunas noches me levantaba, iba a su ropero, tomaba una camisa de él y la olía. Por un instante lo tenía.

Hasta ahora varias décadas después, -sé que es un privilegio que la vida me ha dado- a veces en muestra de cariño huelo a mi viejo y por un instante soy otra vez solo un niño que extraña y ama a su padre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si deseas pon tu nombre al inicio del comentario.

Paginas mas visitadas.