[OPINIÓN]
Hace unos días, me hicieron la observación que no criticaba a los fujimoristas y en particular a Keiko Fujimori. Como si hiciera falta ¡! Pero me motivo a escribir estas líneas.
Hace unos días, me hicieron la observación que no criticaba a los fujimoristas y en particular a Keiko Fujimori. Como si hiciera falta ¡! Pero me motivo a escribir estas líneas.
Antes que nada, políticamente no
critico personas, critico las posiciones políticas de las personas que es
diferente. En un país donde es fácil crucificar la moral y descalificar a las
personas es importante diferenciar esto.
Primero que no creo que ser
fujimorista sea un insulto, o una descalificación política o moral como se ha
vendido durante los últimos años y que algunos con todo derecho han hecho
propio.
Segundo que no creo en razones biológicas
(“está en su ADN”), psicológicas (“están con sangre en el ojo”) o psíquicas (“tienen
la intención de ….. “o “ella no quiere a su padre…..”) para explicar hechos
políticos y teniendo además algo de experiencia en política, no creo todo lo
que leo o escucho.
Mi posición política puede
calificarse como liberal, pero eso puede decir mucho o nada, por eso es mejor aclararlo
con ejemplos.
Concuerdo con los cambios
económicos que se implantaron en la década de los 90s y que permitieron
rescatar el país de la inopia total. Critico el que las reformas no se completaran,
por ejemplo, la no privatización de Petroperú o de Sedapal y que pareciera que
los fujimoristas no pretendan hacerlo.
Concuerdo con la estrategia con que
se enfrentó y derroto política y militarmente a Sendero Luminoso y el
MRTA. Critico los delitos que en esos
enfrentamientos militares se produjeron.
Concuerdo con la política
exterior que permitió cerrar el problema con Ecuador y que nos generaba cada
cierto tiempo pequeñas guerritas absolutamente innecesarias. Critico el que no
haya retirado al Perú de la Comunidad Andina y del Parlamento Andino organismos
inútiles.
Critico de AFF, su falta de
respeto y hasta desprecio por la institucionalidad democrática: libertad de
expresión, Congreso y partidos políticos incluidos, características que muchos
de sus hoy detractores comparten.
Critico que AFF, haya avalado
–por lo menos- los métodos corruptores de Vladimiro Montesinos.
Sé que son leyendas que en los 90
se perdieran 17 mil millones de dólares, que AFF se robó 6 mil millones de
dólares, que hubo 300 mil esterilizaciones forzadas, que cuando huyo del país se
llevó 40 maletas de oro, que renuncio por fax, etc. Y afirmo que son leyendas
porque son o mentiras o tergiversaciones de hechos reales añadiendo elementos
fantásticos.
Porque basta investigar ligeramente
estos temas para comprobar su falsedad y entender que estos han sido usados por
la izquierda –apoyándose en la legitima indignación de muchos- con un único
objetivo político: descalificar los cambios realizados en los 90s para luego
revertirlos.
Es por ello que todos los políticos
que avalan y difunden estas leyendas comparten un punto en común: el cambio de
la Constitución de 1993. Unos postulando cambiarla completamente y otros solo
el capítulo económico; justamente el capítulo más liberal de los que hemos tenido
hasta ahora en nuestras Constituciones.
Concuerdo con la necesidad de construir
partidos políticos fuertes, sin partidos políticos fuertes no hay democracias fuertes.
En ese sentido la construcción de Fuerza Popular ha fortalecido el sistema democrático
y la institucionalidad de nuestro país. Nos guste o no sus postulados.
Y créanme construir un partido es
un trabajo enorme, 7 x24
Concuerdo con el rol opositor –
al margen de las formas de algunos congresistas– que ha cumplido Fuerza Popular
en el Congreso y que no me ha parecido obstruccionista.
Critico el que habiendo teniendo
mayoría absoluta no haya llevado a cabo ninguna reforma estructural importante.
Por ejemplo, la reforma laboral. Reforma que, si bien puede ser impopular
inicialmente, es ABSOLUTAMENTE imprescindible si queremos crecer.
Critico –para no cansar- por ejemplo,
que no haya hecho nada para revertir que más del 94% de los proyectos de Ley no
cuenten con análisis costo beneficio o de tener un análisis mal hecho.
Finalizo diciendo que en política tengo claro dónde están los rivales, donde los adversarios y sobre
todo donde están los enemigos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Si deseas pon tu nombre al inicio del comentario.