[OPINIÓN]
Publicado por primera vez el 24.09.16 Ligeramente retocado Sigue vigente hoy.
Uno de los peores legados del gobierno de Alberto Fujimori fue el poco respeto por la institucionalizacion del país y el desprecio por los partidos políticos.
La democracia implica la existencia y funcionamiento de partidos políticos.
Publicado por primera vez el 24.09.16 Ligeramente retocado Sigue vigente hoy.
Uno de los peores legados del gobierno de Alberto Fujimori fue el poco respeto por la institucionalizacion del país y el desprecio por los partidos políticos.
La democracia implica la existencia y funcionamiento de partidos políticos.
Los partidos requieren de una ideología, un programa, estatutos, líderes y una estructura organizativa. Y los partidos existen para llegar al poder.
La crisis de los partidos agudizada en los 90s ha originado la aparición de los llamados outsiders y la aparición de movimientos creados adhoc para los procesos electorales.
Estos movimientos creaban un nombre, un logo, un programa hecho en un escritorio, un grupo de amigos o leales a un líder y listo, se autodenominaban partido. Poco tiempo después del proceso electoral estos movimientos terminaban languideciendo o desapareciendo si no consiguen curules en el Congreso y fraccionándose si las conseguían.
Un verdadero partido que merece tal denominación da estabilidad a la democracia. El partido Aprista, tiene 80 años.
Es un verdadero partido (al margen de nuestra simpatía) tiene ideología, programa, líderes, organización y cuadros políticos. Y sobrevive por el aporte de sus militantes y por las actividades que desarrolla. Aunque ahora si no se reinventa puede desaparecer, por más presencia mediática que tengan sus líderes.
Es un verdadero partido (al margen de nuestra simpatía) tiene ideología, programa, líderes, organización y cuadros políticos. Y sobrevive por el aporte de sus militantes y por las actividades que desarrolla. Aunque ahora si no se reinventa puede desaparecer, por más presencia mediática que tengan sus líderes.
No necesitamos negocios familiares (Humala-Heredia) o combis electorales (Toledo) o cofradías de iluminados (Guzmán). Y si muchos de estos movimientos están todavía inscritos en la ONPE es porque el papel aguanta todo.
Por ello, si PPK (o Heresi) no trabaja en el fortalecimiento de su partido, este desaparecerá al final de su gobierno. Y eso no es bueno para nadie.
Necesitamos partidos serios, organizados que nos den continuidad democrática y eleven el nivel del debate parlamentario como se esta empezando a ver ahora. Por ello mismo también es que no debemos financiar a agrupaciones políticas incapaces de tener su propia organización partidaria.
Necesitamos políticos serios y profesionales, no aventureros no oportunistas, que suelen pensar que llegaron al Congreso por sus exclusivos méritos restando importancia a los partidos políticos y demostrando desconocer los mecanismos de cifra repartidora y voto preferencial que nos rigen.
Y respecto a los tránsfugas estos deben irse a su casa y ser reemplazados por el accesitario. Simple. No más agua tibia.
Sino queremos perpetuar ese legado de los 90s debemos aprender a respetar a los partidos políticos y exigirles a ellos mas respeto por sus electores actuando como tales y no como un club de amigotes.
Sino queremos perpetuar ese legado de los 90s debemos aprender a respetar a los partidos políticos y exigirles a ellos mas respeto por sus electores actuando como tales y no como un club de amigotes.

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