¡Que digan que viví en el tiempo de Aquiles, el
de los pies alados!
¡Que digan viví en la época de Héctor, domador
de
caballos!"
Palabras de Ulises en la Ilíada.
Uno de mis libros favoritos cuando adolescente
era La Ilíada.
No sé cuántas veces la habré leído. Fue el primer
libro que luego de haberlo leído y releído, paso a la categoría de aquellos libros
que abría en cualquier página al azar para leerlo. Costumbre que no creo ser el
único en tener.
Una de las partes más duras y que constituye el
desenlace del libro – bien reflejado en la película Troya- es el combate entre
Aquiles y Héctor luego de que esté matará por confusión a Patroclo, amigo
íntimo de Aquiles.
En el combate, Aquiles vence y mata a Héctor y
luego de perforar los tobillos del cadáver, lo ata con correas de cuero (escabroso
detalle que no olvido) a su carro y lo arrastra delante las puertas de la
ciudad para el dolor de sus familiares.
Acto cruel e innecesario por parte del líder de
los aqueos con el heredero al trono de Troya. Allí entendí mejor la frase “morder
el polvo de la derrota”.
La ira de Aquiles es el sustrato de la obra.
La Ilíada termina cuando Aquiles devuelve el cadáver
de Héctor a su padre el rey Príamo.
En la película Troya se incluye la caída de la
ciudad y la muerte de Aquiles, pero esto no es parte de la Ilíada.
Me acuerdo esto cuando veo las protestas contra
el indulto a AFF. En muchos marchantes veo pequeños aquiles que sin su grandeza
guerrera reflejan ese odio al adversario convertido en enemigo.
Porque la reacción de la izquierda frente a las
disculpas públicas de AFF, demuestran que esta no se detendrá, hasta ver pasear su cadáver
arrastrado por los pies.
Estos pequeños aquiles tienen por supuesto, el
derecho de marchar, sin atropellar los derechos de los demás. Sino, la policía debe
actuar como le corresponde sin dejarse intimidar.
Pero lo que no debe sustraerse de nuestra atención
es que muchos dirigentes políticos, Lescano, Glave, etc. no pueden contestar
una pregunta sobre cualquier tema sin referirse directa o indirectamente contra
los fujimoristas, a veces incluso forzando las alusiones.
Porque esa es la goma que pega a toda la
izquierda y sus simpatizantes ideológicos en el país.
Cuando más temprano que tarde y por ley de la
vida Alberto Fujimori deje esta tierra, ellos tendrán que inventar algo o
alguien a quien odiar.
Porque no tienen nada que ofrecer, nada que
proponer.
Homero incluye en esta obra una frase como
escrita para nuestros tiempos: “El espíritu de los cuerdos no es nunca
inflexible.”

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Si deseas pon tu nombre al inicio del comentario.